Capítulo 35: Descripción Resumida de los Pasatiempos del Señor Kṛṣṇa

Capítulo 35

Descripción Resumida de los Pasatiempos del Señor Kṛṣṇa

Después de regresar del reino espiritual, que pudo visitar personalmente junto con Kṛṣṇa, Arjuna quedó sumamente asombrado. Pensó para sí que, aunque él era simplemente una entidad viviente ordinaria, por la gracia de Kṛṣṇa había sido posible para él ver personalmente el mundo espiritual. No solo había visto el mundo espiritual, sino que también había visto personalmente al Mahā-Viṣṇu original, la causa de la creación material. Se dice que Kṛṣṇa nunca sale de Vṛndāvana. Vṛndāvanaṁ parityajya na pādam ekaṁ gacchati. Kṛṣṇa es supremo en Mathurā, más supremo en Dvārakā y supremamente supremo en Vṛndāvana. Los pasatiempos de Kṛṣṇa en Dvārakā son manifestados por Su porción Vāsudeva; sin embargo, no existe diferencia entre la porción Vāsudeva manifestada en Mathurā y Dvārakā y la manifestación original de Kṛṣṇa en Vṛndāvana. Al principio de este libro hemos explicado que cuando Kṛṣṇa aparece, todas Sus encarnaciones, porciones plenarias y porciones de las porciones plenarias aparecen con Él. Así, algunos de Sus diferentes pasatiempos son manifestados no por el Kṛṣṇa original, sino por Sus diferentes porciones y porciones plenarias de encarnación. Por lo tanto, Arjuna estaba desconcertado acerca de cómo Kṛṣṇa había ido a ver al Kāraṇārṇavaśāyī Viṣṇu en el mundo espiritual. Esto se explica ampliamente en los comentarios de Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākur.

Por las palabras de Mahā-Viṣṇu se comprende que Él estaba muy ansioso por ver a Kṛṣṇa. Sin embargo, podría decirse que, puesto que Mahā-Viṣṇu Se había llevado a los hijos del brāhmaṇa, ciertamente tuvo que ir a Dvārakā para hacerlo. Por lo tanto, ¿por qué no vio allí a Kṛṣṇa? Una posible respuesta es que Kṛṣṇa no puede ser visto ni siquiera por Mahā-Viṣṇu, quien yace en el Océano Causal del mundo espiritual, a menos que Kṛṣṇa le dé Su permiso. Así pues, Mahā-Viṣṇu Se llevó a los hijos del brāhmaṇa, uno tras otro, inmediatamente después de sus nacimientos, para que Kṛṣṇa viniera personalmente a recuperarlos y entonces Mahā-Viṣṇu pudiera verlo allí. Si esto es así, la siguiente pregunta es: ¿Por qué Mahā-Viṣṇu iría personalmente a Dvārakā si no podía ver a Kṛṣṇa? ¿Por qué no envió a alguno de Sus asociados para que Se llevara a los hijos del brāhmaṇa? Una posible respuesta es que es muy difícil poner en dificultades a cualquiera de los ciudadanos de Dvārakā en presencia de Kṛṣṇa. Por lo tanto, ninguno de los asociados de Mahā-Viṣṇu podía llevarse a los hijos del brāhmaṇa, y así Él tuvo que ir personalmente para llevárselos.

También puede plantearse otra pregunta: El Señor es conocido como brahmaṇya-deva, la Deidad adorable de los brāhmaṇas; entonces, ¿por qué estaba dispuesto a poner a un brāhmaṇa en una situación tan terrible de lamentación, al perder un hijo tras otro hasta que le fue arrebatado el noveno hijo? La respuesta es que Mahā-Viṣṇu estaba tan ansioso por ver a Kṛṣṇa que no dudó siquiera en causar dificultades a un brāhmaṇa. Aunque causar dificultades a un brāhmaṇa es un acto prohibido, el Señor Viṣṇu estaba dispuesto a hacer cualquier cosa con tal de ver a Kṛṣṇa–estaba tan ansioso por verlo. Después de perder a cada uno de sus hijos, el brāhmaṇa acudía a la puerta del palacio y acusaba al Rey de no ser capaz de proteger a los brāhmaṇas y, por lo tanto, de ser indigno de ocupar el trono real. Este era el plan de Mahā-Viṣṇu: que el brāhmaṇa acusara a los kṣatriyas y a Kṛṣṇa, y que Kṛṣṇa Se viera obligado a ir a verlo para recuperar a los hijos del brāhmaṇa.

Todavía puede plantearse otra pregunta: Si Mahā-Viṣṇu no puede ver a Kṛṣṇa, ¿cómo fue entonces que Kṛṣṇa finalmente tuvo que presentarse ante Él para recuperar a los hijos del brāhmaṇa? La respuesta es que el Señor Kṛṣṇa fue a ver al Señor Mahā-Viṣṇu no exactamente para llevarse a los hijos del brāhmaṇa, sino únicamente por causa de Arjuna. Su amistad con Arjuna era tan íntima que cuando Arjuna se preparó para morir entrando en el fuego, Kṛṣṇa quiso brindarle completa protección. Sin embargo, Arjuna no desistiría de entrar en el fuego a menos que los hijos del brāhmaṇa fueran devueltos. Por lo tanto, Kṛṣṇa le prometió, “Yo traeré de vuelta a los hijos del brāhmaṇa. No intentes suicidarte.”

Si el Señor Kṛṣṇa hubiera ido a ver al Señor Viṣṇu únicamente para recuperar a los hijos del brāhmaṇa, no habría esperado hasta que fuera llevado el noveno hijo. Pero cuando Mahā-Viṣṇu se llevó al noveno hijo y Arjuna, por lo tanto, estaba dispuesto a entrar en el fuego porque su promesa estaba a punto de resultar falsa, aquella grave situación hizo que Kṛṣṇa decidiera ir con Arjuna a ver a Mahā-Viṣṇu. Se dice que Arjuna es una encarnación empoderada de Nara-Nārāyaṇa. A veces incluso se le llama Nara-Nārāyaṇa. La encarnación Nara-Nārāyaṇa también es una de las expansiones plenarias del Señor Viṣṇu. Por lo tanto, cuando Kṛṣṇa y Arjuna fueron a ver al Señor Viṣṇu, debe entenderse que Arjuna Lo visitó en Su capacidad de Nara-Nārāyaṇa, así como Kṛṣṇa, cuando manifestó Sus pasatiempos en Dvārakā, actuó en Su capacidad de Vāsudeva.

Después de visitar el mundo espiritual, Arjuna concluyó que cualquier opulencia que alguien pueda manifestar dentro de los mundos material o espiritual es todo un regalo del Señor Kṛṣṇa. El Señor Kṛṣṇa se manifiesta en diversas formas, como Viṣṇu-tattva y jīva-tattva o, en otras palabras, como sāṁśa y vibhinnāṁśa. Viṣṇu-tattva es conocido como sāṁśa, y jīva-tattva es conocido como vibhinnāṁśa. Por lo tanto, Él puede manifestarse mediante Sus diferentes pasatiempos trascendentales, ya sea en la porción de sāṁśa o de vibhinnāṁśa, según lo desee, pero aun así permanece siendo la Suprema Personalidad de Dios original.

La parte concluyente de los pasatiempos de Kṛṣṇa se encuentra en el Capítulo Noventa del Décimo Canto del Śrīmad-Bhāgavatam, y en este capítulo Śukadeva Gosvāmī quiso explicar cómo Kṛṣṇa vivió felizmente en Dvārakā con toda opulencia. La opulencia de Kṛṣṇa en cuanto a Su fuerza ya había sido manifestada en Sus diferentes pasatiempos, y ahora se mostrará cómo Su residencia en Dvārakā manifestó Sus opulencias de riqueza y belleza. En este mundo material, que es simplemente un reflejo pervertido del mundo espiritual, las opulencias de riqueza y belleza se consideran las más elevadas de todas las opulencias. Por lo tanto, mientras Kṛṣṇa permaneció en este planeta como la Suprema Personalidad de Dios, Sus opulencias de riqueza y belleza no tuvieron comparación dentro de los tres mundos. Kṛṣṇa disfrutaba de dieciséis mil hermosas esposas, y es muy significativo que viviera en Dvārakā como el único esposo de estas cientos y miles de hermosas mujeres. Se afirma específicamente a este respecto que Él era el único esposo de dieciséis mil esposas. Por supuesto, no es algo desconocido en la historia del mundo que un rey poderoso mantuviera cientos de reinas, pero aunque tal rey pudiera ser el único esposo de tantas esposas, no podría disfrutar de todas ellas al mismo tiempo. Kṛṣṇa, sin embargo, disfrutaba simultáneamente de todas Sus dieciséis mil esposas.

Aunque puede decirse que los yogīs también pueden expandir sus cuerpos en muchas formas, la expansión de los yogīs y la expansión del Señor Kṛṣṇa no son una misma cosa. Por ello, Kṛṣṇa es llamado algunas veces yogeśvara, el amo de todos los yogīs. En la literatura Védica encontramos que el yogī Saubhari Muni se expandió en ocho formas. Pero aquella expansión era semejante a una expansión televisiva. La imagen de televisión se manifiesta en millones de expansiones, pero esas expansiones no pueden actuar de manera diferente; simplemente son reflejos del original y solo pueden actuar exactamente como lo hace el original. La expansión de Kṛṣṇa no es material como la expansión de la televisión o la del yogī. Cuando Nārada visitó los diferentes palacios de Kṛṣṇa, vio que Kṛṣṇa, en Sus diferentes expansiones, estaba ocupado de diversas maneras en cada uno de los palacios de las reinas.

También se dice que Kṛṣṇa vivía en Dvārakā como esposo de la diosa de la fortuna. La reina Rukmiṇī es la diosa de la fortuna, y todas las demás reinas son sus expansiones. Así pues, Kṛṣṇa, el principal de la dinastía Vṛṣṇi, disfrutaba con la diosa de la fortuna en completa opulencia. Las reinas de Kṛṣṇa son descritas como permanentemente jóvenes y hermosas. Aunque Kṛṣṇa tenía nietos y bisnietos, ni Kṛṣṇa ni Sus reinas aparentaban tener más de dieciséis o veinte años de edad. Las jóvenes reinas eran tan hermosas que cuando se movían parecían relámpagos desplazándose por el cielo. Siempre estaban vestidas con excelentes ornamentos y prendas de vestir, y siempre estaban ocupadas en actividades recreativas como bailar, cantar o jugar a la pelota en las azoteas de los palacios. El baile y el juego de tenis de las muchachas en el mundo material parecen ser reflejos pervertidos de los pasatiempos originales de la Personalidad de Dios original, Kṛṣṇa, y Sus esposas.

Las calles y caminos de la ciudad de Dvārakā estaban siempre abarrotados de elefantes, caballos, cuadrigas y soldados de infantería. Cuando los elefantes son empleados en el servicio, se les da licor para beber, y se dice que a los elefantes de Dvārakā se les daba tanto licor que rociaban una gran cantidad de él sobre el camino y aun así caminaban por las calles intoxicados. Los soldados de infantería que transitaban por las calles estaban profusamente adornados con ornamentos de oro, y por las calles circulaban caballos y cuadrigas de oro. En todas las direcciones de la Ciudad de Dvārakā, dondequiera que uno dirigiera la mirada, encontraba parques y jardines verdes, y cada uno de ellos estaba lleno de árboles y plantas cargados de frutas y flores. Debido a que había tantos hermosos árboles de frutas y flores, todas las aves de dulce canto y los abejorros zumbadores se unían para producir dulces sonidos. La ciudad de Dvārakā manifestaba así plenamente todas las opulencias. Los héroes de la dinastía Yadu solían considerarse a sí mismos los habitantes más afortunados de la ciudad y, en realidad, disfrutaban de todas las facilidades trascendentales.

Los dieciséis mil palacios de las reinas de Kṛṣṇa estaban todos situados en esta hermosa ciudad de Dvārakā, y el Señor Kṛṣṇa, el supremo disfrutador eterno de todas estas facilidades, Se expandió en dieciséis mil formas y simultáneamente Se ocupó en diferentes asuntos familiares en aquellos dieciséis mil palacios. En cada uno de los palacios había jardines y lagos hermosamente decorados. Las aguas cristalinas de los lagos contenían muchos lotos florecidos de diferentes colores, como azul, amarillo, blanco y rojo, y el polvo de azafrán de las flores de loto era llevado por la brisa en todas direcciones. Todos los lagos estaban llenos de hermosos cisnes, patos y grullas, que ocasionalmente emitían sonidos melodiosos. El Señor Śrī Kṛṣṇa a veces entraba en aquellos lagos o, en ocasiones, en los ríos, con Sus esposas y disfrutaba con ellas de pasatiempos de natación, llenos de júbilo. A veces, las esposas del Señor Kṛṣṇa, que eran todas diosas de la fortuna, abrazaban al Señor en medio del agua mientras nadaban o se bañaban, y el bermellón rojo de kuṅkuma que adornaba la belleza de sus pechos adornaba de rojizo el pecho del Señor.

Los impersonalistas no se atreverían a creer que en el mundo espiritual existen semejantes variedades de disfrute, pero para demostrar el verdadero disfrute eternamente bienaventurado del mundo espiritual, el Señor Kṛṣṇa descendió a este planeta y mostró que el mundo espiritual no está desprovisto de semejantes placenteras facilidades de la vida. La única diferencia es que en el mundo espiritual tales facilidades son eternas y ocurren sin cesar, mientras que en el mundo material son simplemente reflejos pervertidos e impermanentes. Cuando el Señor Kṛṣṇa Se ocupaba en semejante disfrute, los Gandharvas y los músicos profesionales Lo glorificaban con melodiosos conciertos musicales, acompañados de mṛdaṅgas, tambores, timbales, instrumentos de cuerda y clarines de latón, y toda la atmósfera se transformaba en una gran celebración festiva. En un ambiente festivo, las esposas del Señor a veces rociaban agua sobre el cuerpo del Señor con un instrumento semejante a una jeringa, y el Señor mojaba de la misma manera los cuerpos de las reinas. Cuando Kṛṣṇa y las reinas se ocupaban en estos pasatiempos, parecía como si el Rey celestial, Yakṣarāja, estuviera ocupado en semejantes pasatiempos con sus muchas esposas. (Yakṣarāja también es conocido como Kuvera y es considerado el tesorero del reino celestial.) Cuando las esposas del Señor Kṛṣṇa quedaban así mojadas, sus pechos y muslos aumentaban mil veces en belleza, y sus largos cabellos caían para adornar aquellas partes de sus cuerpos. Las hermosas flores que llevaban en el cabello caían, y las reinas, aparentando ser acosadas por el Señor al lanzarles agua, se acercaban a Él con el pretexto de arrebatarle el instrumento semejante a una jeringa, y este intento creaba una situación en la que el Señor podía abrazarlas mientras ellas se acercaban voluntariamente a Él. Al ser abrazadas, las esposas del Señor sentían en sus bocas una clara manifestación del amor conyugal, y esto creaba una atmósfera de bienaventuranza espiritual. Cuando la guirnalda que llevaba el Señor alrededor del cuello tocaba los pechos de las reinas, todo su cuerpo quedaba cubierto de amarillo azafrán. Ocupadas en sus pasatiempos celestiales, las reinas se olvidaban de sí mismas, y sus cabellos sueltos parecían las hermosas olas de un río. Cuando las reinas rociaban con agua el cuerpo de Kṛṣṇa, o Él rociaba con agua los cuerpos de las reinas, toda la situación parecía un elefante disfrutando en un lago con muchas elefantas.

Después de disfrutar plenamente entre ellos, las reinas y el Señor Kṛṣṇa salían del agua, y sus ropas mojadas, que eran muy valiosas, eran entregadas para que se las llevaran los cantantes y bailarines profesionales. Estos cantantes y bailarines no tenían otro medio de subsistencia que las recompensas consistentes en valiosas ropas y ornamentos que las reinas y los reyes dejaban en tales ocasiones. Todo el sistema social estaba tan bien organizado que todos los miembros de la sociedad, en sus diferentes posiciones como brāhmaṇas, kṣatriyas, vaiśyas y śūdras, no tenían dificultad alguna para ganarse el sustento. No existía competencia entre las divisiones de la sociedad. La concepción original del sistema de castas estaba organizada de tal manera que un grupo de personas dedicado a un tipo particular de ocupación no compitiera con otro grupo de personas dedicado a una ocupación diferente.

De esta manera, el Señor Kṛṣṇa solía disfrutar de la compañía de Sus dieciséis mil esposas. Los devotos del Señor que desean amar a la Suprema Personalidad de Dios en la melosidad del amor conyugal son elevados a la posición de convertirse en esposas de Kṛṣṇa, y Kṛṣṇa también las mantiene siempre apegadas a Él mediante Su bondadoso comportamiento. El comportamiento de Kṛṣṇa con Sus esposas, Sus movimientos, Sus conversaciones con ellas, Su sonrisa, Sus abrazos y otras actividades semejantes a las de un esposo amoroso las mantenían siempre muy apegadas a Él. Esa es la máxima perfección de la vida. Si alguien permanece siempre apegado a Kṛṣṇa, debe entenderse que está liberado y que su vida ha tenido éxito. Con cualquier devoto que ame a Kṛṣṇa con todo su corazón y toda su alma, Kṛṣṇa corresponde de tal manera que el devoto no puede permanecer desapegado de Él. Las relaciones recíprocas entre Kṛṣṇa y Sus devotos son tan atractivas que un devoto no puede pensar en ningún otro tema que no sea Kṛṣṇa.

Para todas las reinas, Kṛṣṇa era únicamente el objetivo de su adoración. Siempre estaban absortas en pensar en Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios de ojos de loto y hermosamente negruzca. A veces, mientras pensaban en Kṛṣṇa, permanecían en silencio, y en gran éxtasis de bhāva y anubhāva hablaban algunas veces como si estuvieran delirando. En ocasiones, incluso en presencia del Señor Kṛṣṇa, describían vívidamente los pasatiempos que habían disfrutado con Él en el lago o en el río. Algunas de esas conversaciones pueden describirse aquí.

Una de las reinas dijo al ave kurarī, “Mi querida kurarī, ya es muy tarde por la noche. Todos están durmiendo. El mundo entero está ahora tranquilo y apacible. En este momento, la Suprema Personalidad de Dios está durmiendo, aunque Su conocimiento no es perturbado por ninguna circunstancia. Entonces, ¿por qué no estás durmiendo? ¿Por qué te lamentas así durante toda la noche? Mi querida amiga, ¿acaso también estás atraída por los ojos de loto de la Suprema Personalidad de Dios y por Su dulce sonrisa y Sus atractivas palabras, exactamente como yo? ¿Acaso esas relaciones con la Suprema Personalidad de Dios pellizcan tu corazón como pellizcan el mío?

“Hola, cakravākī. ¿Por qué has cerrado los ojos? ¿Estás buscando a tu esposo, que quizá se haya marchado a tierras extranjeras? ¿Por qué te lamentas tan lastimosamente? Ay, parece que estás muy afligida. ¿O acaso es verdad que tú también deseas convertirte en una servidora eterna de la Suprema Personalidad de Dios? Creo que estás ansiosa por colocar una guirnalda en los pies de loto del Señor y luego ponerla sobre tu cabello.

“Mi querido océano, ¿por qué ruges día y noche? ¿No te gusta dormir? Creo que has sido atacado por el insomnio o, si no me equivoco, mi querido Śyāmasundara ha arrebatado hábilmente tu gravedad y tu poder de paciencia, que son tus cualificaciones naturales. ¿Acaso por esta razón sufres de insomnio como yo? Sí, admito que no existe remedio para esta enfermedad.

“Mi querido dios de la luna, creo que has sido atacado por una grave clase de tuberculosis. Por esta razón, te vuelves más y más delgado día tras día. Oh mi señor, ahora estás tan débil que tus tenues rayos ya no pueden disipar la oscuridad de la noche. ¿O acaso es verdad que, al igual que yo, también has quedado aturdido por las misteriosamente dulces palabras de mi Señor Śyāmasundara? ¿Es acaso debido a esta intensa ansiedad que estás tan grave?

“Oh, brisa de los Himalayas, ¿qué te he hecho para que estés tan empeñada en atormentarme despertando mi lujuria de encontrarme con Kṛṣṇa? ¿No sabes que ya he sido herida por la política torcida de la Personalidad de Dios? Mi querida brisa de los Himalayas, por favor, tenlo en cuenta que ya he sido golpeada. No hay necesidad de herirme más y más.

“Mi querida y hermosa nube, el color de tu hermoso cuerpo se asemeja exactamente a la tez de mi amado Śyāmasundara. Creo, por lo tanto, que eres muy querida por mi Señor, el principal de la dinastía de los Yadus, y debido a que eres tan querida por Él, estás, exactamente como yo, absorta en meditación. Puedo comprender que tu corazón está lleno de ansiedad por Śyāmasundara. Pareces estar excesivamente ansiosa por verlo, y veo que por esta misma razón hay gotas de lágrimas deslizándose de tus ojos, tal como las hay de los míos. Mi querida nube negra, debemos admitir francamente que establecer una relación íntima con Śyāmasundara significa adquirir ansiedades innecesarias cuando, de otro modo, estamos cómodas en casa.”

Generalmente, el cuco emite su canto al final de la noche o temprano por la mañana. Cuando las reinas escuchaban el canto del cuco al final de la noche, decían, “Querido cuco, tu voz es muy dulce. En cuanto haces vibrar tu dulce voz, inmediatamente recordamos a Śyāmasundara, porque tu voz se parece exactamente a la Suya. Debemos admitir francamente que tu voz está impregnada de néctar y es tan vivificante que es capaz de devolver la vida a quienes están casi muertos debido a la separación de su amigo más querido. Por eso estamos muy agradecidas contigo. Por favor, dinos cómo podemos darte la bienvenida o qué podemos hacer por ti.”

Las reinas continuaron hablando de esa manera y se dirigieron a la montaña de la siguiente forma: “Querida montaña, eres muy generosa. Solo mediante tu gravedad es que toda la corteza terrestre se mantiene adecuadamente y, debido a que cumples tus deberes con tanta fidelidad, no sabes cómo moverte. Debido a que eres tan grave, no te desplazas de un lado a otro ni dices nada. Más bien, siempre pareces estar de humor reflexivo. Puede ser que siempre estés pensando en algún asunto muy serio e importante, pero podemos adivinar muy claramente en qué estás pensando. Estamos seguras de que estás pensando en colocar los pies de loto de Śyāmasundara sobre tus elevadas cumbres, tal como nosotras deseamos colocar Sus pies de loto sobre nuestros elevados pechos.

“Queridos ríos secos, sabemos que, debido a que esta es la estación de verano, todos sus cauces están secos y ustedes no tienen agua. Como toda su agua se ha secado ahora, ya no están embellecidos por flores de loto florecidas. En este momento parecen muy delgados y enjutos, por lo que podemos comprender que su situación es exactamente como la nuestra. Lo hemos perdido todo debido a estar separadas de Śyāmasundara y ya no escuchamos Sus agradables palabras. Nuestros corazones ya no funcionan adecuadamente y, por lo tanto, también nos hemos vuelto muy delgadas y enjutas. Pensamos, por lo tanto, que ustedes son exactamente como nosotras. Se han vuelto delgados y enjutos porque no están recibiendo agua de su esposo, el océano, a través de las nubes.” El ejemplo dado aquí por las reinas es muy apropiado. Los cauces de los ríos se secan cuando el océano deja de suministrarles agua a través de las nubes. Se considera que el océano es el esposo del río y, por lo tanto, se supone que debe mantenerlo. Cuando una mujer no es mantenida por su esposo con las necesidades de la vida, también se seca como un río seco.

Una reina se dirigió a un cisne de la siguiente manera. “Mi querido cisne, ven aquí, ven aquí. Eres bienvenido. Por favor, siéntate y toma un poco de leche. Mi querido cisne, ¿puedes decirme si tienes algún mensaje de Śyāmasundara? Te considero un mensajero Suyo. Si tienes alguna noticia semejante, por favor dímela. Nuestro Śyāmasundara siempre es muy independiente. Nunca está bajo el control de nadie. Todas nosotras hemos fracasado en controlarlo y, por lo tanto, te preguntamos, ¿Se encuentra bien? Puedo informarte de que Śyāmasundara es muy voluble. Su amistad siempre es temporal; se rompe incluso ante la más ligera agitación. Pero, ¿tendrías la bondad de explicarme por qué es tan cruel conmigo? Anteriormente dijo que yo era Su única esposa más querida. ¿Recuerda Él esa promesa? De todos modos, eres bienvenido. Por favor, siéntate. Pero no puedo aceptar tu petición de que vaya con Śyāmasundara. Cuando Él no se preocupa por mí, ¿por qué debería volverme loca por Él? Lamento mucho informarte de que te has convertido en el mensajero de un alma de corazón pobre. Me estás pidiendo que vaya con Él, pero no voy a ir. ¿Qué dices? ¿Hablas de que Él venga a mí? ¿Desea venir aquí para satisfacer la larga espera que he tenido por Él? Muy bien. Puedes traerlo aquí. Pero no traigas con Él a Su más amada diosa de la fortuna. ¿Crees que no puede separarse de la diosa de la fortuna ni siquiera por un momento? ¿No podría venir aquí solo, sin Lakṣmī? Su comportamiento es muy desagradable. ¿Significa acaso que sin Lakṣmī, Śyāmasundara no puede ser feliz? ¿No puede ser feliz con ninguna otra esposa? ¿Significa que la diosa de la fortuna posee un océano de amor por Él y que ninguna de nosotras puede compararse con ella?”

Todas las esposas del Señor Kṛṣṇa estaban completamente absortas en pensar en Él. Kṛṣṇa es conocido como yogeśvara, el amo de todos los yogīs, y todas las esposas de Kṛṣṇa en Dvārakā solían mantener a este yogeśvara dentro de sus corazones. En lugar de tratar de convertirse en el amo de todos los poderes místicos del yoga, es mejor simplemente mantener al supremo yogeśvara, Kṛṣṇa, dentro del corazón. De esta manera, la vida puede volverse perfecta y uno puede ser transferido muy fácilmente al reino de Dios. Debe entenderse que todas las reinas de Kṛṣṇa que vivieron con Él en Dvārakā habían sido, en sus vidas anteriores, devotos sumamente exaltados que deseaban establecer una relación con Kṛṣṇa en amor conyugal. Así pues, recibieron la oportunidad de convertirse en Sus esposas y disfrutar de una relación amorosa constante con Él. Finalmente, todas fueron transferidas a los planetas Vaikuṇṭha.

La Suprema Verdad Absoluta, la Personalidad de Dios, nunca es impersonal. Todas las literaturas Védicas glorifican los desempeños trascendentales de Sus diversas actividades y pasatiempos personales. Se dice que tanto en los Vedas como en el Rāmāyaṇa solo se describen las actividades del Señor. En todas partes de la literatura Védica se cantan Sus glorias. En cuanto las personas bondadosas, como las mujeres, escuchan esos pasatiempos trascendentales del Señor Kṛṣṇa, inmediatamente se sienten atraídas hacia Él. Por lo tanto, las mujeres y las jóvenes de corazón suave se sienten muy fácilmente atraídas hacia el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa. Aquel que se siente atraído de esta manera hacia el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa y trata de mantenerse constantemente en contacto con semejante conciencia ciertamente obtiene la salvación suprema, regresando a Kṛṣṇa en Goloka Vṛndāvana. Si simplemente mediante el desarrollo de la conciencia de Kṛṣṇa uno puede ser transferido al mundo espiritual, uno puede simplemente imaginar cuán bienaventuradas y bendecidas fueron las reinas del Señor Kṛṣṇa, quienes hablaban personalmente con Él y veían al Señor Kṛṣṇa cara a cara. Nadie puede describir adecuadamente la fortuna de las esposas de Kṛṣṇa. Ellas cuidaban personalmente de Él mediante la prestación de diversos servicios trascendentales, como bañarlo, alimentarlo, complacerlo y servirlo. Por lo tanto, las austeridades de nadie pueden compararse con el servicio de las reinas de Dvārakā.

Śukadeva Gosvāmī informó a Mahārāja Parīkṣit que, para la autorrealización, las austeridades y penitencias realizadas por las reinas de Dvārakā no tienen comparación. El objetivo de la autorrealización es uno: Kṛṣṇa. Por lo tanto, aunque los tratos de las reinas con Kṛṣṇa parecen simples tratos ordinarios entre esposo y esposa, el punto principal que debe observarse es el apego de las reinas a Kṛṣṇa. Todo el proceso de austeridad y penitencia tiene como finalidad desapegarse del mundo material y aumentar el apego a Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios. Kṛṣṇa es el refugio de todas las personas que avanzan en la autorrealización. Como un cabeza de familia ideal, vivió con Sus esposas y realizó los rituales Védicos simplemente para mostrar a las personas menos inteligentes que el Señor Supremo nunca es impersonal. Kṛṣṇa vivió con esposas e hijos en plena opulencia, exactamente como un alma condicionada ordinaria, simplemente para dar el ejemplo a aquellas almas que están verdaderamente condicionadas de que uno puede entrar en el círculo familiar siempre y cuando Kṛṣṇa sea el centro. Por ejemplo, los miembros de la dinastía Yadu vivían en la familia de Kṛṣṇa, y Kṛṣṇa era el centro de todas sus actividades.

La renunciación no es tan importante como aumentar el apego a Kṛṣṇa. El movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa está especialmente destinado a este propósito. Predicamos sobre el principio de que no importa si un hombre es sannyāsī o gṛhastha. Simplemente tiene que aumentar su apego por Kṛṣṇa, y entonces su vida será un éxito. Siguiendo los pasos del Señor Śrī Kṛṣṇa, uno puede vivir con los miembros de su familia o dentro de la sociedad o la nación, no con el propósito de dar rienda suelta a la gratificación de los sentidos, sino para comprender a Kṛṣṇa al avanzar en el apego por Él. Existen cuatro principios de elevación desde la vida condicionada hasta la vida de liberación, conocidos técnicamente como dharma, artha, kāma y mokṣa (religión, desarrollo económico, gratificación de los sentidos y liberación). Si uno lleva una vida familiar siguiendo los pasos de los miembros de la familia del Señor Kṛṣṇa, puede alcanzar simultáneamente todos estos cuatro principios del éxito haciendo de Kṛṣṇa el centro de todas sus actividades.

Ya sabemos que Kṛṣṇa tenía 16,108 esposas. Todas estas esposas eran almas liberadas y exaltadas, y entre ellas la Reina Rukmiṇī era la principal. Después de Rukmiṇī había otras siete esposas principales, y los nombres de los hijos de estas ocho reinas principales ya han sido mencionados. Además de estas ocho reinas, el Señor Kṛṣṇa tuvo diez hijos de cada una de las demás reinas. Así pues, en total, los hijos de Kṛṣṇa sumaban 16,108 multiplicado por diez. Uno no debería sorprenderse al escuchar que Kṛṣṇa tuvo tantos hijos. Siempre debemos recordar que Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios y que posee potencias ilimitadas. Él reclama a todas las entidades vivientes como Sus hijos, así que incluso si tuviera personalmente dieciséis millones de hijos apegados a Él, no habría motivo de asombro.

Entre los hijos de Kṛṣṇa, que eran sumamente poderosos, dieciocho eran mahā-rathas. Los mahā-rathas podían luchar solos contra muchos miles de soldados, aurigas, soldados de caballería y elefantes. La reputación de estos dieciocho hijos está muy extendida y se describe en casi todas las literaturas Védicas. Los dieciocho hijos mahā-ratha son Pradyumna, Aniruddha, Dīptimān, Bhānu, Sāmba, Madhu, Bṛhadbhānu, Citrabhānu, Vṛka, Aruṇa, Puṣkara, Vedabāhu, Śrutadeva, Sunandana, Citrabāhu, Virūpa, Kavi y Nyagrodha. De estos dieciocho hijos mahā-ratha de Kṛṣṇa, Pradyumna es considerado el principal. Pradyumna era el hijo mayor de la Reina Rukmiṇī y heredó todas las cualidades de su gran padre, el Señor Kṛṣṇa. Se casó con la hija de su tío materno, Rukmī, y de ese matrimonio nació Aniruddha, el hijo de Pradyumna. Aniruddha era tan poderoso que podía luchar contra diez mil elefantes. Se casó con la nieta de Rukmī, el hermano de su abuela, Rukmiṇī. Debido a que la relación entre estos primos era distante, semejante matrimonio no era poco común. El hijo de Aniruddha fue Vajra. Cuando toda la dinastía Yadu fue destruida por la maldición de un brāhmaṇa, solo Vajra sobrevivió. Vajra tuvo un hijo, cuyo nombre era Pratibāhu. El hijo de Pratibāhu se llamó Subāhu, el hijo de Subāhu se llamó Śāntasena y el hijo de Śāntasena fue Śatasena.

Śukadeva Gosvāmī afirma que todos los miembros de la dinastía Yadu tenían muchos hijos. Así como Kṛṣṇa tuvo muchos hijos, nietos y bisnietos, también cada uno de los reyes mencionados aquí tenía extensiones familiares similares. No solo todos ellos tenían muchos hijos, sino que todos eran extraordinariamente ricos y opulentos. Ninguno era débil ni tenía una vida corta y, sobre todo, todos los miembros de la dinastía Yadu eran firmes devotos de la cultura brahmínica. Es deber de los reyes kṣatriya mantener la cultura brahmínica y proteger a los brāhmaṇas cualificados, y todos estos reyes cumplieron muy bien con sus deberes. Los miembros de la dinastía Yadu eran tan numerosos que sería muy difícil describirlos a todos incluso si uno tuviera una duración de vida de muchos miles de años. Śrīla Śukadeva Gosvāmī informó a Mahārāja Parīkṣit que había escuchado de fuentes confiables que, simplemente para enseñar a los hijos de la dinastía Yadu, había nada menos que 38,800,000 tutores o ācāryas. Si se necesitaban tantos maestros para educar a sus hijos, uno puede imaginar simplemente cuán vasto era el número de miembros de la familia. En cuanto a su fuerza militar, se dice que el Rey Ugrasena tenía por sí solo diez cuatrillones de soldados como guardaespaldas personales.

Antes del advenimiento del Señor Kṛṣṇa dentro de este universo, hubo muchas batallas entre los demonios y los semidioses. Muchos demonios murieron en esas luchas y todos ellos recibieron la oportunidad de nacer en familias reales elevadas en esta tierra. Debido a sus exaltadas posiciones reales, todos estos demonios se enorgullecieron enormemente y su única ocupación era hostigar a sus súbditos. El Señor Kṛṣṇa apareció en este planeta justamente al final de Dvāpara-yuga para aniquilar a todos estos reyes demoníacos. Como se afirma en el Bhagavad-gītā, paritrāṇāya sādhūnāṁ vīṇāśāya ca duṣkṛtām: El Señor viene para proteger a los devotos y aniquilar a los malhechores. También se pidió a algunos semidioses que aparecieran en esta tierra para asistir en los pasatiempos trascendentales del Señor Kṛṣṇa. Cuando Kṛṣṇa apareció, vino en asociación de Sus sirvientes eternos, pero también se pidió a los semidioses que descendieran para asistirlo, y así todos ellos nacieron en la dinastía Yadu. La dinastía Yadu tenía 101 clanes en diferentes partes del país. Todos los miembros de estos diferentes clanes respetaban al Señor Kṛṣṇa de una manera apropiada a Su posición divina, y todos eran Sus devotos de corazón y alma. Así pues, todos los miembros de la dinastía Yadu eran muy opulentos, felices y prósperos, y no tenían ninguna ansiedad. Debido a su fe implícita y devoción al Señor Kṛṣṇa, nunca eran derrotados por ningún otro rey. Su amor por Kṛṣṇa era tan intenso que, en sus actividades habituales–sentarse, dormir, viajar, hablar, jugar, limpiarse y bañarse–estaban simplemente absortos en pensamientos de Kṛṣṇa y no prestaban atención a las necesidades corporales. Ese es el síntoma de un devoto puro del Señor Kṛṣṇa. Así como cuando un hombre está completamente absorto en algún pensamiento particular a veces olvida sus demás actividades corporales, los miembros de la dinastía Yadu actuaban automáticamente para atender sus necesidades corporales, pero su verdadera atención estaba siempre fija en Kṛṣṇa. Sus actividades corporales se realizaban mecánicamente, pero sus mentes estaban siempre absortas en la conciencia de Kṛṣṇa.

Śrīla Śukadeva Gosvāmī ha concluido el Capítulo Noventa del Canto Décimo del Śrīmad-Bhāgavatam señalando cinco excelencias particulares del Señor Kṛṣṇa. La primera excelencia es que, antes de la aparición del Señor Kṛṣṇa en la familia Yadu, el Río Ganges era conocido como lo más puro de todas las cosas; incluso las cosas impuras podían ser purificadas simplemente tocando el agua del Ganges. Este poder superexcelente del agua del Ganges se debía a que había emanado del dedo del pie del Señor Viṣṇu. Pero cuando el Señor Kṛṣṇa, el Viṣṇu Supremo, apareció en la familia de la dinastía Yadu, recorrió personalmente todo el reino de los Yadus y, mediante Su íntima asociación con la dinastía Yadu, toda la familia no solo se volvió muy famosa, sino que también se volvió más eficaz para purificar a los demás que el agua del Ganges.

La siguiente excelencia de la aparición del Señor Kṛṣṇa fue que, aunque aparentemente protegió a los devotos y aniquiló a los demonios, tanto los devotos como los demonios alcanzaron el mismo resultado. El Señor Kṛṣṇa es el otorgador de cinco clases de liberación, de las cuales sāyujya-mukti, o la liberación consistente en volverse uno con el Supremo, fue otorgada a demonios como Kaṁsa, mientras que a las gopīs se les dio la oportunidad de asociarse personalmente con Él. Las gopīs conservaron su individualidad para disfrutar de la compañía del Señor Kṛṣṇa, mientras que Kaṁsa fue aceptado en Su brahmajyoti impersonal. En otras palabras, tanto los demonios como las gopīs fueron liberados espiritualmente, pero debido a que los demonios eran enemigos y las gopīs eran amigas, los demonios fueron matados y las gopīs fueron protegidas.

La tercera excelencia de la aparición del Señor Kṛṣṇa fue que la diosa de la fortuna, quien es adorada por semidioses como el Señor Brahmā, Indra y Candra, permaneció siempre ocupada en el servicio del Señor, aunque el Señor daba mayor preferencia a las gopīs. Lakṣmījī, la diosa de la fortuna, hizo su mejor esfuerzo por estar al mismo nivel que las gopīs, pero no tuvo éxito. No obstante, permaneció fiel a Kṛṣṇa, aunque generalmente ella no permanece en un mismo lugar ni siquiera cuando es adorada por semidioses como el Señor Brahmā.

La cuarta excelencia de la aparición del Señor Kṛṣṇa se refiere a las glorias de Su nombre. Se afirma en la literatura Védica que al cantar mil veces los diferentes nombres del Señor Viṣṇu, uno puede recibir los mismos beneficios que al cantar tres veces el santo nombre del Señor Rāma. Y al cantar una sola vez el santo nombre del Señor Kṛṣṇa, uno recibe ese mismo beneficio. En otras palabras, de todos los santos nombres de la Suprema Personalidad de Dios, incluidos Viṣṇu y Rāma, el santo nombre de Kṛṣṇa es el más poderoso. Por lo tanto, la literatura Védica hace especial énfasis en cantar el santo nombre de Kṛṣṇa: Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare. El Señor Caitanya introdujo este canto del santo nombre de Kṛṣṇa en esta era, haciendo así que la liberación sea más fácilmente alcanzable que en otras eras. En otras palabras, el Señor Kṛṣṇa es más excelente que Sus otras encarnaciones, aunque todas ellas son igualmente la Suprema Personalidad de Dios.

La quinta excelencia de la aparición del Señor Kṛṣṇa es que estableció el más excelente de todos los principios religiosos mediante Su declaración en el Bhagavad-gītā de que simplemente por entregarse a Él uno puede cumplir con todos los principios de los ritos religiosos. En la literatura Védica se mencionan veinte clases de principios religiosos, y cada uno de ellos se describe en diferentes śāstras. Pero el Señor Kṛṣṇa es tan misericordioso con las almas condicionadas caídas de esta era que apareció personalmente y pidió a todos que abandonaran toda clase de ritos religiosos y simplemente se entregaran a Él. Se dice que esta era de Kali está desprovista de principios religiosos en tres cuartas partes. Difícilmente una cuarta parte de los principios de la religión sigue siendo observada en esta era. Pero por la misericordia del Señor Kṛṣṇa, este vacío de Kali-yuga no solo ha sido completamente llenado, sino que el proceso religioso ha sido hecho tan sencillo que simplemente mediante la prestación de servicio amoroso trascendental al Señor Kṛṣṇa, cantando Sus santos nombres, Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare, uno puede alcanzar el resultado más elevado de la religión, es decir, ser transferido al planeta más elevado del mundo espiritual, Goloka Vṛndāvana. Así, uno puede estimar inmediatamente el beneficio de la aparición del Señor Kṛṣṇa y comprender que Su otorgamiento de alivio a la gente del mundo mediante Su aparición no fue en absoluto algo extraordinario.

Śrīla Śukadeva Gosvāmī concluye así su descripción de la posición superexaltada del Señor Kṛṣṇa glorificándolo de la siguiente manera: “Oh Señor Kṛṣṇa, todas las glorias a Ti. Tú estás presente en el corazón de todos como Paramātmā. Por lo tanto, eres conocido como Jananivāsa, aquel que vive en el corazón de todos.” Como se confirma en el Bhagavad-gītā, īśvaraḥ sarva-bhūtānāṁ hṛd-deśe ’rjuna tiṣṭhati: El Señor Supremo, en Su aspecto de Paramātmā, vive dentro del corazón de todos. Sin embargo, esto no significa que Kṛṣṇa no tenga una existencia separada como la Suprema Personalidad de Dios. Los filósofos Māyāvādī aceptan el aspecto que todo lo impregna del Parabrahman, pero cuando el Parabrahman, o el Señor Supremo, aparece, piensan que aparece bajo el control de la naturaleza material. Debido a que el Señor Kṛṣṇa apareció como hijo de Devakī, los filósofos Māyāvādī aceptan que Kṛṣṇa es una entidad viviente ordinaria que nace dentro de este mundo material. Por eso Śukadeva Gosvāmī les advierte con la expresión devakī-janma-vāda, que significa que, aunque Kṛṣṇa es famoso como hijo de Devakī, en realidad Él es la Superalma o la Suprema Personalidad de Dios que todo lo impregna. Los devotos, sin embargo, entienden esta expresión devakī-janma-vāda de una manera diferente. Los devotos comprenden que en realidad Kṛṣṇa era hijo de madre Yaśodā. Aunque Kṛṣṇa apareció primero como hijo de Devakī, inmediatamente Se trasladó al regazo de madre Yaśodā, y madre Yaśodā y Nanda Mahārāja disfrutaron dichosamente de Sus pasatiempos infantiles. Este hecho también fue admitido por Vasudeva cuando se encontró con Nanda Mahārāja y Yaśodā en Kurukṣetra. Él admitió que Kṛṣṇa y Balarāma eran en realidad hijos de madre Yaśodā y Nanda Mahārāja. Vasudeva y Devakī eran solamente Su padre y madre oficiales. Su verdadero padre y madre eran Nanda y Yaśodā. Por lo tanto, Śukadeva Gosvāmī se dirigió al Señor Kṛṣṇa como devakī-janma-vāda.

Śukadeva Gosvāmī luego glorifica al Señor como aquel que es honrado por la yadu-vara-pariṣat, la casa de asamblea de la dinastía Yadu, y como el asesino de diferentes clases de demonios. Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, podría haber matado a todos los demonios empleando Sus diferentes energías materiales, pero quiso matarlos personalmente para otorgarles la salvación. No había ninguna necesidad de que Kṛṣṇa viniera a este mundo material para matar a los demonios. Simplemente por Su voluntad, muchos cientos y miles de demonios podrían haber sido matados sin ningún esfuerzo personal de Su parte. Pero en realidad Él descendió por Sus devotos puros, para jugar como un niño con madre Yaśodā y Nanda Mahārāja y para dar placer a los habitantes de Dvārakā. Al matar a los demonios y brindar Su protección a los devotos, el Señor Kṛṣṇa estableció el verdadero principio religioso, que consiste simplemente en el amor por Dios. Al seguir los verdaderos principios religiosos del amor por Dios, incluso las entidades vivientes conocidas como sthira-cara fueron liberadas de toda contaminación material y transferidas al reino espiritual. Sthira significa los árboles y las plantas, que no pueden moverse, y cara significa los animales que se desplazan, específicamente las vacas. Cuando Kṛṣṇa estaba presente, liberó a todos los árboles, monos y demás plantas y animales que tuvieron la oportunidad de verlo y servirlo tanto en Vṛndāvana como en Dvārakā.

El Señor Kṛṣṇa es especialmente glorificado por dar placer a las gopīs y a las reinas de Dvārakā. Śukadeva Gosvāmī glorifica al Señor Kṛṣṇa por Su sonrisa encantadora, mediante la cual cautivaba no solo a las gopīs de Vṛndāvana, sino también a las reinas de Dvārakā. La palabra exacta utilizada en relación con esto es vardhayan kāmadevam. En Vṛndāvana, como amigo y amante de muchas gopīs, y en Dvārakā, como esposo de muchas reinas, Kṛṣṇa aumentaba sus deseos lujuriosos de disfrutar con Él. Para la realización de Dios o la autorrealización, generalmente uno tiene que someterse a severas austeridades y penitencias durante muchos, muchos miles de años, y entonces quizá sea posible comprender a Dios. Pero las gopīs y las reinas de Dvārakā, simplemente aumentando sus deseos lujuriosos de disfrutar de Kṛṣṇa como su amigo y amante o esposo, recibieron el tipo más elevado de salvación.

Este comportamiento del Señor Kṛṣṇa con las gopīs y las reinas es único en la historia de la autorrealización. Generalmente la gente entiende que para alcanzar la autorrealización uno tiene que ir al bosque o a las montañas y someterse a severas austeridades y penitencias. Pero las gopīs y las reinas, simplemente por estar apegadas a Kṛṣṇa en amor conyugal y disfrutar de Su compañía en una vida supuestamente sensual, llena de lujo y opulencia, alcanzaron la salvación más elevada, algo que es imposible de alcanzar hasta por los grandes sabios y personas santas. De manera similar, demonios como Kaṁsa, Dantavakra, Śiśupāla, etc., también obtuvieron el beneficio más elevado de ser transferidos al mundo espiritual.

Al comienzo del Śrīmad-Bhāgavatam, Śrīla Vyāsadeva ofreció sus respetuosas reverencias a la Verdad Suprema, Vāsudeva, Kṛṣṇa. Después de eso, enseñó a su hijo, Śukadeva Gosvāmī, a predicar el Śrīmad-Bhāgavatam. Es en relación con esto que Śukadeva Gosvāmī glorifica al Señor como jayati. Siguiendo los pasos de Śrīla Vyāsadeva, Śukadeva Gosvāmī y todos los ācāryas de la sucesión discipular, toda la población del mundo debería glorificar al Señor Kṛṣṇa y, por su propio interés, deberían adoptar este movimiento de conciencia de Kṛṣṇa. El proceso es sencillo y útil. Simplemente consiste en cantar el mahāmantra, Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare. Por ello, el Señor Caitanya ha recomendado que uno sea indiferente a los altibajos materiales. La vida material es temporal, y por eso los altibajos de la vida pueden ir y venir. Cuando aparezcan, uno debe ser tan tolerante como un árbol y tan humilde y manso como la paja en la calle, pero ciertamente debe ocuparse en la conciencia de Kṛṣṇa cantando Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare.

La Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, la Superalma de todas las entidades vivientes, desciende por Su misericordia sin causa y manifiesta Sus diferentes pasatiempos trascendentales en diferentes encarnaciones. Escuchar los atractivos pasatiempos de las diferentes encarnaciones del Señor Kṛṣṇa es una oportunidad de liberación para el alma condicionada, y las actividades más fascinantes y placenteras del propio Señor Kṛṣṇa son aún más atractivas, porque el Señor Kṛṣṇa personalmente es todo-atractivo.

Siguiendo los santos pasos de Śrīla Śukadeva Gosvāmī, hemos tratado de presentar este libro Kṛṣṇa para que sea leído y escuchado por las almas condicionadas de esta era. Al escuchar los pasatiempos del Señor Kṛṣṇa, uno tiene la seguridad y certeza de alcanzar la salvación y ser transferido de vuelta al hogar, de vuelta al Supremo. Śukadeva Gosvāmī recomienda que, mientras escuchamos los pasatiempos y actividades trascendentales del Señor, gradualmente cortemos los nudos de la contaminación material. Por lo tanto, independientemente de quién sea uno, si desea tener la asociación del Señor Kṛṣṇa en el reino trascendental de Dios por toda la eternidad, en una existencia bienaventurada, debe escuchar acerca de los pasatiempos del Señor Kṛṣṇa y cantar el mahāmantra, Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare.

Los pasatiempos trascendentales de la Suprema Personalidad de Dios Kṛṣṇa son tan poderosos que simplemente por escuchar, leer y memorizar este libro Kṛṣṇa, uno tiene la certeza de ser transferido al mundo espiritual, algo que normalmente es muy difícil de alcanzar. La descripción de los pasatiempos del Señor Kṛṣṇa es tan atractiva que automáticamente nos brinda un ímpetu para estudiarlos repetidamente, y cuanto más estudiamos los pasatiempos del Señor, más nos apegamos a Él. Este mismo apego a Kṛṣṇa hace que uno sea elegible para ser transferido a Su morada, Goloka Vṛndāvana. Como hemos aprendido en el capítulo anterior, atravesar el mundo material significa atravesar las estrictas leyes de la naturaleza material. Las estrictas leyes de la naturaleza material no pueden detener el progreso de aquel que se siente atraído por la naturaleza espiritual. Esto lo confirma el propio Señor en el Bhagavad-gītā: aunque las estrictas leyes de la naturaleza material son muy difíciles de superar, si alguien se entrega al Señor, puede atravesar muy fácilmente la ignorancia. Sin embargo, en el mundo espiritual no existe la influencia de la naturaleza material. Como hemos aprendido del Segundo Canto del Śrīmad-Bhāgavatam, en el mundo espiritual brillan por su ausencia tanto el poder gobernante de los semidioses como la influencia de la naturaleza material.

Por lo tanto, Śrīla Śukadeva Gosvāmī aconsejó a Mahārāja Parīkṣit al comienzo del Segundo Canto que toda alma condicionada debe ocuparse en escuchar y cantar los pasatiempos trascendentales del Señor. Śrīla Śukadeva Gosvāmī también informó al Rey Parīkṣit que anteriormente muchos otros reyes y emperadores se dirigieron a la selva para proseguir severas austeridades y penitencias con el propósito de ir de vuelta al hogar, de vuelta al Supremo. En la India todavía existe la práctica de que muchos trascendentalistas avanzados abandonen su vida familiar y vayan a Vṛndāvana para vivir allí solos y dedicarse por completo a escuchar y cantar los santos pasatiempos del Señor. Este sistema se recomienda en el Śrīmad-Bhāgavatam, y los seis Gosvāmīs de Vṛndāvana lo siguieron, pero en el momento presente muchos karmīs y seudo devotos han abarrotado el lugar sagrado de Vṛndāvana simplemente para imitar este proceso recomendado por Śukadeva Gosvāmī. Se dice que antiguamente muchos reyes y emperadores se dirigieron al bosque con este propósito, pero Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākur Gosvāmī Mahārāja no recomienda que uno adopte prematuramente esta vida solitaria en Vṛndāvana.

Aquel que va prematuramente a Vṛndāvana para vivir siguiendo las instrucciones de Śukadeva Gosvāmī vuelve a caer víctima de māyā, incluso mientras reside en Vṛndāvana. Para impedir esta residencia no autorizada en Vṛndāvana, Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākur ha compuesto una hermosa canción en relación con esto, cuyo significado es el siguiente: “Querida mente, ¿por qué estás tan orgullosa de ser un Vaiṣṇava? Tu adoración solitaria y tu canto del santo nombre del Señor están basados en el deseo de obtener una popularidad barata, y por lo tanto tu canto del santo nombre no es más que una pretensión. Tal ambición de obtener una reputación barata puede compararse con las heces de un cerdo, porque esa popularidad es otra extensión de la influencia de māyā.” Uno puede ir a Vṛndāvana en busca de una popularidad barata y, en lugar de estar absorto en la conciencia de Kṛṣṇa, puede estar pensando siempre en el dinero y las mujeres, que simplemente son fuentes temporales de felicidad. Es mejor emplear cualquier dinero y cualquier mujer que uno tenga bajo su posesión en el servicio del Señor, porque el disfrute de los sentidos no es para el alma condicionada.

El amo de los sentidos es Hṛṣīkeśa, el Señor Kṛṣṇa. Por lo tanto, los sentidos siempre deben ocuparse en Su servicio. En cuanto a la reputación material, hubo muchos demonios como Rāvaṇa que quisieron ir en contra de las leyes de la naturaleza material, pero todos fracasaron. Por lo tanto, uno no debe adoptar la actividad demoníaca de proclamarse Vaiṣṇava simplemente por prestigio falso, sin prestar servicio al Señor. Pero cuando uno se ocupa en el servicio devocional del Señor, automáticamente obtiene una reputación de Vaiṣṇava. No hay necesidad de envidiar a los devotos que se ocupan en predicar las glorias del Señor. Tenemos experiencia práctica de haber sido aconsejados por los supuestos bābājīs de Vṛndāvana de que no hay necesidad de predicar y que es mejor vivir en Vṛndāvana en un lugar solitario y cantar el santo nombre. Tales bābājīs no saben que si uno se ocupa en la labor de prédica o en glorificar a la Suprema Personalidad de Dios, la buena reputación de un predicador llega automáticamente. Por lo tanto, uno no debe abandonar prematuramente la vida honesta de un hombre de familia para llevar una vida de libertinaje en Vṛndāvana. La recomendación de Śrīla Śukadeva Gosvāmī de abandonar el hogar y dirigirse al bosque en busca de Kṛṣṇa no es para personas inmaduras. Mahārāja Parīkṣit era maduro. Incluso durante su vida de casado, o desde el comienzo mismo de su vida, adoraba la mūrti del Señor Kṛṣṇa. Durante su infancia adoró a la Deidad del Señor Kṛṣṇa, y más tarde, aunque era un casado, siempre estuvo desapegado y, por lo tanto, cuando recibió la noticia de su muerte, inmediatamente abandonó toda relación con la vida familiar y se sentó a orillas del Ganges para escuchar el Śrīmad-Bhāgavatam en asociación con devotos.

Así termina el significado Bhaktivedanta del Nonagésimo Capítulo de Kṛṣṇa, “Descripción Resumida de los Pasatiempos del Señor Kṛṣṇa.”

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