Capítulo 6: Yoga como Liberación de la Dualidad y la Designación

Capítulo 6

Yoga como Liberación de la Dualidad y la Designación

Este mundo material es un mundo de dualidad—en un determinado momento estamos sufriendo el calor del verano y al siguiente momento el frío del invierno. O en un momento nos sentimos felices y un momento después estamos afligidos. En un momento honrados, al siguiente deshonrados. En el mundo material de dualidad resulta imposible entender una cosa sin comprender su opuesto. No es posible comprender lo que es honor a menos que entienda lo que es deshonor. En forma similar, no puedo entender lo que es la miseria si nunca he probado la felicidad. Ni puedo comprender lo que es felicidad a menos que haya probado la miseria. Uno tiene que trascender tales dualidades, pero mientras el cuerpo esté aquí, estas dualidades estarán aquí también. En tanto uno se encuentre luchando por zafarse de las concepciones corporales—no del cuerpo sino de las concepciones corporales—uno tiene que aprender a tolerar tales dualidades. En el segundo capítulo del Bhagavad-gītā Kṛṣṇa informa a Arjuna que la dualidad de aflicción y felicidad se debe solamente al cuerpo. Es como una enfermedad de la piel, o comezón cutánea. No por el solo hecho de tener comezón uno ha de volverse loco rascándose. No debemos enloquecer ni abandonar nuestro deber tan sólo porque nos piquen los mosquitos. Hay muchas dualidades que uno tiene que tolerar, pero si la mente está fija en la conciencia de Kṛṣṇa todas estas dualidades parecerán insignificantes.

¿Y cómo es que uno puede tolerar tales dualidades?

 jñāna-vijñāna-tṛptātmā
kūṭastho vijitendriyaḥ
yukta ity ucyate yogī
sama-loṣṭāśma-kāñcanaḥ

“Se considera que una persona está establecida en la autorrealización y se le llama yogī (o místico) cuando está plenamente satisfecho por virtud del conocimiento y realización adquiridos. Tal persona está situada en la trascendencia y es autocontrolada. Lo ve todo—ya se trate de guijarros, de rocas o de oro—como lo mismo.” (Bg. 6.8) Jñāna significa conocimiento teórico y vijñāna se refiere a conocimiento práctico. Por ejemplo, un estudiante de ciencias tiene que estudiar conceptos científicos teóricos así como la ciencia aplicada. El conocimiento teórico por sí sólo no basta. Uno tiene que poder aplicar además este conocimiento. Similarmente, en yoga uno debería tener no tan sólo conocimiento teórico sino también conocimiento práctico. El comprender que “no soy este cuerpo” y al mismo tiempo actuar de forma irrazonable no ayudará. Existen tantas sociedades en las que sus miembros discuten muy seriamente la filosofía Vedānta mientras fuman, beben y disfrutan una vida sensual. No ayudará el tener solamente conocimiento teórico. Este conocimiento tiene que ser demostrado. Quien en verdad comprende que “no soy este cuerpo” de hecho reducirá sus demandas corporales al mínimo. Cuando uno aumenta las demandas del cuerpo a la vez que piensa “yo no soy este cuerpo,” entonces ¿de qué sirve ese conocimiento? Una persona puede estar satisfecha solamente cuando posee jñāna y vijñāna a la vez.

Cuando una persona se sitúa en el nivel práctico de la realización espiritual, debe entenderse que de hecho está situada en yoga. No se trata de que uno siga asistiendo a clases de yoga y sin embargo permanezca igual toda la vida; tiene que haber realización práctica. ¿Y cuál es el signo de esa realización práctica? La mente estará tranquila y quieta y ya no se agitará por la atracción del mundo material. Así autocontrolado, uno ya no es atraído por el resplandor material, y lo ve todo—guijarros, piedras u oro—como la misma cosa. En la civilización material se producen multitud de accesorios para satisfacer únicamente a los sentidos. Estas cosas se producen bajo la bandera del progreso material. Aquel que esté situado en yoga ve a toda esta parafernalia como si fuera basura de la calle. Además:

suhṛn-mitrāry-udasīna
madhyastha-dveṣya-bandhuṣu
sādhuṣv api ca pāpeṣu
sama-buddhir viśiṣyate

“Se dice que una persona está aún más avanzada cuando ve a todos—al sincero bienqueriente, a los amigos y enemigos, a los envidiosos, a los piadosos, al pecador y a los que son indiferentes e imparciales—con una mente igual.” (Bg. 6.9) Hay diferentes clases de amigos. Está el suhrt, quien por naturaleza es un bienqueriente y está siempre deseando el bienestar de uno. Mitra se refiere a un amigo ordinario, y udasīna a quien es neutral. En este mundo material alguien puede ser mi bienqueriente, amigo, o ni amigo ni enemigo sino neutral. Alguien más puede servir como mediador entre mis enemigos y yo, y en este verso se le llama madhyastha. Uno podrá ver a alguien como piadoso y a otro como pecaminoso, según sus propios cálculos. Pero cuando está situado en la trascendencia, todos estos—amigos, enemigos o lo que sean—dejan de existir. Cuando uno en verdad se vuelve sabio, no ve a ningún enemigo ni ningún amigo porque en realidad “nadie es mi enemigo, nadie es mi amigo, nadie es mi padre, nadie es mi madre, etc.” Todos somos simplemente entidades vivientes representando en el escenario los papeles de padre, madre, hijo, amigo, enemigo, pecador y santo, etc. Es como un gran drama con muchos actores representando sus papeles. Sin embargo, en el escenario una persona puede ser un enemigo u otra cosa, pero fuera del escenario todos los actores son amigos. En forma similar, con estos cuerpos estamos actuando en el escenario de la naturaleza material, y nos atribuimos unos a otros muchas designaciones. Puedo pensar, “este es mi hijo,” pero en realidad yo no puedo engendrar ningún hijo. Eso no es posible. Lo más que puedo hacer es engendrar un cuerpo. No está dentro del poder de ningún hombre el engendrar a una entidad viviente. La entidad viviente no puede ser engendrada solamente por medio de la relación sexual. El ser viviente tiene que ser colocado en la emulsificación de las secreciones. Este es el veredicto del Śrīmad-Bhāgavatam. Así todas las múltiples relaciones entre los cuerpos son tan solo una representación teatral. Quien esté de verdad realizado y de hecho haya alcanzado el yoga, no ve más estas distinciones corporales.

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