Capítulo 6: Trascendiendo las Designaciones y Problemas

Capítulo 6

Trascendiendo las Designaciones y Problemas

La conciencia de Kṛṣṇa se logra fácilmente por la misericordia del Señor Caitanya, pero solo algunos son lo suficientemente afortunados como para tener la misericordia del Señor Caitanya y Su sucesión discipular. De acuerdo con el Bhagavad-gītā:

manuṣyāṇāṁ sahasreṣu
kaścid yatati siddhaye
yatatām api siddhānāṁ
kaścin māṁ vetti tattvataḥ

“De muchos miles entre los hombres, puede que uno se esfuerce por la perfección, y de aquellos que han alcanzado la perfección, difícilmente uno Me conoce en verdad.” (Bg. 7.3)

La realización acerca de Dios no es posible para los animales o para las personas que son casi animales, o para los animales en la forma de seres humanos. La civilización contemporánea es en gran medida una asamblea de animales porque, como se dijo antes, opera sobre la base de las propensiones animales. Los pájaros y las bestias se levantan temprano en la mañana y se ocupan tratando de encontrar comida y sexo y tratando de defenderse; por la noche buscan refugio y por la mañana vuelan a un árbol para encontrar nueces y frutas. De manera similar, en la Ciudad de Nueva York, grandes hordas de personas viajan de una isla a otra en ferry o esperan el metro para ir a la oficina con el fin de encontrar comida. ¿Cómo es esto un avance sobre la vida animal? Aunque el ferry y el metro siempre están abarrotados, y mucha gente tiene que viajar cuarenta o cincuenta millas para conseguir pan, los pájaros pueden volar libremente de un árbol a otro.

La verdadera civilización no tiene que ver simplemente con las necesidades animales del hombre, sino de permitirle comprender su relación con Dios, el padre supremo. Uno puede aprender acerca de su relación con Dios por cualquier proceso–a través del Cristianismo, a través de las escrituras Védicas o del Corán–pero en cualquier caso debe aprenderse. El propósito de este movimiento de conciencia de Kṛṣṇa no es convertir a los Cristianos en Hindúes o a los Hindúes en Cristianos, sino informar a todos que el deber de un ser humano es comprender su relación con Dios. Uno debe aprender esto, de lo contrario, simplemente está perdiendo su tiempo al ocuparse en propensiones animales. Todos debemos tratar de amar a Kṛṣṇa o Dios. Si uno tiene un proceso, debe practicarlo, o puede venir y aprender este proceso. Uno no debe envidiar la selección de un proceso sobre otro. Viṣād apy amṛtaṁ grāhyam amedhyād api kāñcanam/ nīcād apy uttamāṁ vidyāṁ strī-ratnaṁ duṣkulād api (Nīti-darpaṇa 1.16). Cāṇakya Paṇḍita dice que uno debe captar lo que es correcto de cualquier fuente. Si hay un vaso de veneno con algo de néctar en él, dice, uno debe sacar el néctar y dejar el veneno. De la misma manera, si uno encuentra oro en un lugar inmundo, debe tomarlo. De manera similar, aunque según el sistema Védico de educación, personas intelectuales como los brāhmaṇas deben instruir a uno, si alguien de la escala social inferior ha aprendido la verdad, uno debe aceptarlo como un maestro y aprender de él. Uno no debe pensar que solo porque aquel es de nacimiento bajo no debe ser aceptado como maestro.

De manera similar, si uno es serio en la comprensión de Dios, no debe pensar, “Soy Cristiano,” “Soy Hindú,” o “Soy Musulmán.” Si uno es serio en la comprensión del amor de Dios, debe considerar qué proceso es práctico. Uno no debe pensar: “¿Por qué debo seguir las escrituras Hindúes o Védicas?” El propósito de seguir las escrituras Védicas es desarrollar amor por Dios. Cuando los estudiantes vienen a América para una educación superior, no consideran el hecho de que los profesores puedan ser Americanos, Alemanes o de otras nacionalidades. Si uno quiere una educación superior, simplemente viene y la toma. De manera similar, si existe un proceso efectivo para comprender y acercarse a Dios, como este proceso de conciencia de Kṛṣṇa, uno debe tomarlo.

No todos, sino aquellos que son inteligentes y afortunados, emprenden este proceso de servicio devocional (kevalayā bhaktyā), y su único deseo es servir a Kṛṣṇa. Desde temprano en la mañana hasta tarde en la noche, los devotos se ocupan en el servicio de Kṛṣṇa. Esto se llama kevalayā, puro; para ellos no hay otra ocupación. Este proceso es recomendable para todos, y es la perfección de todos los procesos religiosos. (Sa vai puṁsāṁ paro dharmo yato bhaktir adhokṣaje). En Sánscrito, hay dos palabras, para y apara, que describen el abordamiento superior (trascendental) y el inferior (material) de la religión. En la ejecución del dharma material, o la religión realizada para obtener ganancias materiales, las personas generalmente van a una iglesia o a un templo y rezan, “Dios, danos el pan nuestro de cada día.” En realidad, no es necesario pedir esto, porque el pan ya está provisto para todos. Incluso las aves y las bestias obtienen su pan sin tener que ir a la iglesia a pedírselo a Dios. De manera similar, nuestro pan también es provisto, ya sea que vayamos a la iglesia o no. Eso no es un problema, porque nadie se está muriendo de hambre en las calles, ni encontramos un pájaro, una bestia o incluso una hormiga muriendo de hambre. La comida está ahí, y uno no necesita preocuparse por ello. Si el cerebro debe ser puesto a prueba, debe ser puesto a prueba por Kṛṣṇa o Dios. Esta es la correcta utilización del tiempo. No hay escasez de pan en el Reino de Dios.

Tasyaiva hetoḥ prayateta kovido na labhyate yad bhramatām uparyadhaḥ. El Śrīmad-Bhāgavatam dice que uno debe tratar de lograr lo que no se puede lograr viajando por todo el universo. ¿Qué es eso? Kevalayā bhaktyā–devoción pura. Por el arreglo de Dios hay suficiente comida, tierra y perspectivas de comida en este planeta, sin embargo, nosotros hemos hecho las cosas de tal manera que en una parte del mundo la gente está sufriendo y en otra parte están arrojando granos al océano. Los Vedas dicen, eko bahūnāṁ yo vidadhāti kāmān–la Persona Suprema está suministrando alimento a muchas entidades vivientes. La dificultad en este mundo material es que tomamos más de lo que necesitamos y así creamos nuestros propios problemas. Los problemas los crean los hombres, dirigidos por los mal llamados políticos. Según la manera de la naturaleza o la manera de Dios, todo está completo. De acuerdo al Śrī Īśopaniṣad:

oṁ pūrṇam adaḥ pūrṇam idaṁ
purnat purnam udacyate
pūrṇasya pūrṇam ādāya
pūrṇam evāvaśiṣyate

“La Personalidad de Dios es perfecta y completa, y debido a esto, todas las emanaciones de Él, como este mundo fenoménico, están perfectamente equipadas como totalidades completas. Todo lo que se produce de la totalidad completa también es completo en sí mismo. Debido a que Él es el todo completo, aunque tantas unidades completas emanan de Él, Él permanece completo en lo remanente.” (Śrī Īśopaniṣad, Invocación) Dios es completo, Su creación es completa y Sus arreglos son completos, sin embargo, estamos creando disturbios. La verdadera educación es la que hace que las personas sean conscientes de Kṛṣṇa para que utilicen adecuadamente los recursos de la tierra y dejen de crear disturbios. No es posible resolver los problemas aprobando resoluciones en las Naciones Unidas. Uno debe conocer el método real para la resolución de los problemas.

Śukadeva Gosvāmī dice que uno puede resolver los problemas de la vida simplemente mediante el servicio devocional puro. ¿Quién puede hacer esto? No es posible para un hombre ordinario sino para aquellos que son vāsudeva-parayaṇāḥ, devotos al Señor Kṛṣṇa (Vāsudeva). Solo aquellos cuya preocupación es satisfacer a Kṛṣṇa y que se entregan al servicio devocional puro y sin mezclas pueden resolver los problemas de la vida.

Aghaṁ dhunvanti–como ya se explicó, los problemas son creados por las actividades pecaminosas. Aunque hay suficiente comida, todos almacenan más de lo necesario para obtener ganancias o simplemente para acumular. En 1942, en la India, hubo una hambruna artificial creada por personas que juntaron dinero y lo almacenaron innecesariamente. Los hombres ricos recogían arroz que se vendía a seis rupias la libra y, de repente, en una semana el precio subió a cincuenta rupias la libra. En consecuencia, no había arroz disponible en el mercado y la gente pasaba hambre. Un caballero Americano presente en ese momento hizo la observación, “Si la gente de nuestro país se estuviera muriendo de hambre de esta manera, habría habido una revolución.” La gente de la India, sin embargo, es tan educada y culta que, a pesar de esta hambruna artificial, no se rebelaron sino que prefirieron morir en paz. Por supuesto, este es solo un ejemplo, pero muestra como los problemas no son creados por Dios sino por el hombre. En Alemania, durante la Primera Guerra Mundial, las mujeres iban a la iglesia y le oraban a Dios para que sus esposos, hijos y hermanos regresaran sanos y salvos, pero ninguno de ellos regresó. Todas las mujeres se volvieron ateas. No consideraron que Dios no abogó por la guerra y sus problemas. Acudieron a Él en busca de una solución. Cuando creamos nuestros propios problemas, tenemos que sufrir los resultados.

Sin embargo, es un hecho que los problemas de quien toma el refugio de Kṛṣṇa, Dios, están resueltos. Por esta razón, aunque no sea por otra, uno debe aplicar su servicio devocional a Vāsudeva, la Suprema Personalidad de Dios. Vāsudeve bhagavati bhakti-yogaḥ prayojitaḥ. Si uno se ocupa en el servicio devocional de Vāsudeva, recibirá el conocimiento más elevado sin demora (janayaty āsu vairāgyam). Las palabras jñāna-vairāgyam se refieren a “ese conocimiento por el cual uno se desapega de la atracción material.” La palabra jñāna significa conocimiento y vairāgyam significa desapego. Tanto el conocimiento como el desapego son necesarios en esta forma de vida humana. Uno debe saber: “Soy alma espiritual. No tengo nada que ver con este mundo material, sin embargo, como tengo un deseo de disfrutarlo de diferentes maneras, estoy transmigrando de un cuerpo a otro. No sé cuándo comenzó esto, pero aún continúa.” Esto es verdadero conocimiento. Para tener conocimiento, uno debe entender su posición constitucional y realizar el como está sufriendo en este mundo material. Esa perfección del conocimiento llega cuando uno se vuelve vāsudeva-parayaṇāḥ, devoto al Señor Vāsudeva. En el Bhagavad-gītā, el Señor Kṛṣṇa le dice a Arjuna:

bahūnāṁ janmanām ante
jñānavān māṁ prapadyate
vāsudevaḥ sarvam iti
sa mahātmā su-durlabhaḥ

“Después de muchos nacimientos y muertes, aquel que realmente tiene conocimiento se entrega a Mí, sabiendo que Yo soy la causa de todas las causas y de todo lo que es. Tal gran alma es muy rara.” (Bg. 7.19) Esas grandes almas que saben perfectamente que Kṛṣṇa, Vāsudeva, es la fuente de todo, son muy raras. Es fácil encontrar a los mal llamados mahātmās (grandes almas) con largas barbas y bigotes que les dicen a todos que son uno con Dios y que cuando mueran se despertarán y se convertirán en Dios, pero estos no son realmente mahātmās. Más bien, son durātmā, de corazón duro, porque quieren usurpar la posición legítima de Kṛṣṇa y volverse uno con Él. Si hubiera un sirviente en la oficina que intentara ocupar la posición de patrón, ¿le gustaría al patrón? De manera similar, cualquier entidad viviente que está tratando de convertirse en Dios no es muy del agrado de Dios. Por supuesto, nadie puede convertirse en Dios, pero este esfuerzo por convertirse en Dios o en Su competidor no le agrada mucho. Las personas que lo intentan se describen en el Bhagavad-gītā como dviṣataḥ, envidiosas. El Señor dice:

tan ahaṁ dviṣataḥ krūrān
saṁsāreṣu narādhamān
kṣipāmy ajasram aśubhān
āsurīṣv eva yoniṣu

“Envidiosos, maliciosos, los más bajos de la humanidad, a estos siempre los pongo de vuelta en el océano de la existencia material, dentro de varias especies demoníacas de vida.” (Bg. 16.19)

Ellos son puestos en condiciones infernales porque son envidiosos de la posición de Dios. Primero tratan de ocupar posiciones altas en este mundo material, y cuando se ven frustrados en este intento, piensan, “Ahora ocuparé la posición de Dios.” Por supuesto, este deseo también se ve frustrado porque nadie puede convertirse en Dios. Dios es Dios, y la entidad viviente es la entidad viviente. Dios es supremo e infinito; nosotros somos infinitesimales. Nuestra posición es servir a Dios, y cuando actuamos de acuerdo con nuestra posición, nos volvemos felices. Imitando a Dios no se puede obtener la felicidad. Yasyaika-niśvasita-kālam athāvalambya jīvanti loma-vilajā jagad-aṇḍa-nāthāḥ. (Bs 5.48) Hay innumerables universos, y dentro de una respiración del Mahā-Viṣṇu, estos universos son inhalados y disueltos dentro de Su cuerpo. Entonces, ¿cómo puede una entidad viviente convertirse en Dios? Dios no es tan barato. Por lo tanto, debemos volvernos avanzados en el conocimiento y aceptar a Vāsudeva, Kṛṣṇa, como el supremo. No hay posibilidad de que Kṛṣṇa sea un hombre. En ninguna etapa de Su aparición en la tierra apareció como una entidad viviente ordinaria. Incluso como un bebé, realizó hazañas milagrosas más allá de las habilidades de la entidad viviente ordinaria. Uno no debe considerar que cuando se está rindiendo a Kṛṣṇa, se está rindiendo a un hombre ordinario, sino a la Suprema Personalidad de Dios. De hecho, eso está confirmado por todas las Escrituras Védicas. Aghaṁ dhunvanti: Todas las reacciones de las actividades pecaminosas se anulan cuando uno se rinde a Kṛṣṇa. En el Bhagavad-gītā, el Mismo Señor Kṛṣṇa aconseja la rendición personal a Él:

sarva-dharmān parityajya
mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja
ahaṁ tvāṁ sarva-pāpebhyo
mokṣayiṣyāmi mā śucaḥ

“Abandona todas las variedades de religiosidad y tan solo ríndete a Mí, y a cambio Yo te protegeré de todas las reacciones pecaminosas. Por lo tanto, no tienes nada que temer.” (Bg. 18.66)

Por lo tanto, aquel que es un devoto (Vāsudeva-parayaṇāḥ) y que simplemente se ocupa en servicio devocional, se libera inmediatamente de todas las actividades pecaminosas. El servicio devocional a Kṛṣṇa o la conciencia de Kṛṣṇa nunca pueden obtenerse por ninguna cantidad de especulación sino por la misericordia sin causa de un devoto puro de Kṛṣṇa. Es un regalo incomparable otorgado por el mahātmā o gran alma por compasión hacia las entidades vivientes caídas. Se dice que por la gracia de Kṛṣṇa uno obtiene un guru, o un maestro espiritual, y por la gracia del maestro espiritual, uno obtiene a Kṛṣṇa. Esto es como el regalo del amanecer. Por la noche hay oscuridad, pero por la mañana, tan pronto como sale el sol, inmediatamente desaparecen millones de millas de oscuridad. De la misma manera, si tratamos de hacer que el sol de Kṛṣṇa salga dentro de nuestros corazones, todos nuestros problemas se resolverán.

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