Capítulo 4
El Mantra Hare Kṛṣṇa
La vibración trascendental que se establece al cantar HARE KṚṢṆA, HARE KṚṢṆA, KṚṢṆA KṚṢṆA, HARE HARE/ HARE RĀMA, HARE RĀMA, RĀMA RĀMA, HARE HARE es el método sublime para revivir nuestra conciencia trascendental. Como almas espirituales vivientes, todos somos originalmente entidades conscientes de Kṛṣṇa, pero debido a nuestra asociación con la materia desde tiempo inmemorial, nuestra conciencia ahora está adulterada por la atmósfera material. La atmósfera material, en la que ahora vivimos, es llamada māyā, o ilusión. Māyā significa lo que no es. ¿Y qué es esta ilusión? La ilusión es que todos estamos intentando ser señores de la naturaleza material, mientras que en realidad estamos bajo el control de sus estrictas leyes. Cuando un sirviente intenta imitar artificialmente a su todopoderoso amo, se dice que está en la ilusión. Estamos intentando explotar los recursos de la naturaleza material, pero en realidad nos enredamos cada vez más en sus complejidades. Por lo tanto, aunque estamos ocupados en una ardua lucha por conquistarla, dependemos cada vez más de ella. Esta lucha ilusoria contra la naturaleza material puede detenerse de inmediato mediante el reavivamiento de nuestra eterna conciencia de Kṛṣṇa.
Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare es el proceso trascendental para revivir esta conciencia original y pura. Al cantar esta vibración trascendental, podemos disipar todas los recelos de nuestro corazón. El principio básico de todos estos recelos es la falsa conciencia de que soy el señor de todo lo que contemplo.
La conciencia de Kṛṣṇa no es una imposición artificial de la mente. Esta conciencia es la energía original y natural de la entidad viviente. Al escuchar esta vibración trascendental, esta conciencia se reaviva. Este sencillo método de meditación se recomienda para esta era. Por experiencia práctica también, uno puede percibir que por cantar este mahāmantra, o el Gran Canto para la Liberación, se puede sentir de inmediato un éxtasis trascendental que emana del estrato espiritual. En el concepto material de la vida, estamos ocupados en el asunto de la gratificación de los sentidos, como si estuviéramos en la etapa inferior, animal. Un poco más elevado de este estado de la gratificación de los sentidos, uno se dedica a la especulación mental con el fin de escapar de las garras materiales. Un poco más elevado de este estado especulativo, cuando uno es lo suficientemente inteligente, intenta descubrir la causa suprema de todas las causas–interna y externa. Y cuando uno se encuentra realmente en el plano de la comprensión espiritual, superando las etapas de los sentidos, la mente y la inteligencia, entonces se encuentra en el plano trascendental. Este canto del mantra Hare Kṛṣṇa se propaga desde el plano espiritual, y por lo tanto, esta vibración sonora trasciende todos los estratos inferiores de la conciencia–a saber, sensual, mental e intelectual. Por lo tanto, no es necesario entender el lenguaje del mantra, tampoco hay ninguna necesidad de especulación mental ni adaptación intelectual para cantar este mahāmantra. Es automático, desde la plataforma espiritual, y como tal, cualquiera puede participar en el canto sin ninguna cualificación previa. En una etapa más avanzada, por supuesto, no se espera que uno cometa ofensas basándose en la comprensión espiritual.
Al comienzo, puede que no se presenten todos los éxtasis trascendentales, que son ocho. Estos son: 1) quedarse inmovilizado como quien fuera mudo, 2) transpiración, 3) erización del vello corporal, 4) dislocación de la voz, 5) temblor, 6) desvanecimiento del cuerpo, 7) llanto en éxtasis y 8) trance. Pero no hay duda, que cantar durante un rato lo lleva a uno inmediatamente a la plataforma espiritual, y uno muestra el primer síntoma de esto en el impulso de bailar junto con el canto del mantra. Lo hemos visto prácticamente. Incluso un niño puede participar en el canto y el baile. Por supuesto, para quien está demasiado enredado en la vida material, toma un poco más de tiempo llegar al punto estándar, pero incluso una persona tan absorta en lo material es elevada a la plataforma espiritual muy rápidamente. Cuando es cantado por un devoto puro del Señor, este tiene la mayor eficacia en los oyentes, y por ello, este canto debe escucharse de labios de un devoto puro del Señor para que se logren efectos inmediatos. En la medida de lo posible, debe evitarse el canto de labios de no devotos. La leche tocada por los labios de una serpiente tiene efectos venenosos.
La palabra Harā es la forma de dirigirse a la energía del Señor, y las palabras Kṛṣṇa y Rāma son formas de dirigirse al Señor Mismo. Tanto Kṛṣṇa como Rāma significan el placer supremo, y Harā es la energía del placer suprema del Señor, transformada en Hare en el vocativo. La energía del placer suprema del Señor nos ayuda a alcanzar al Señor.
La energía material, llamada māyā, es también una de las múltiples energías del Señor. Y nosotros, las entidades vivientes, también somos la energía, la energía marginal, del Señor. Las entidades vivientes se describen como superiores a la energía material. Cuando la energía superior entra en contacto con la energía inferior, surge una situación incompatible; pero cuando la energía marginal superior entra en contacto con la energía superior, llamada Harā, se establece en su condición feliz y normal.
Estas tres palabras, a saber, Harā, Kṛṣṇa y Rāma, son las semillas trascendentales del mahāmantra. El canto es una llamada espiritual al Señor y a Su energía para que protejan al alma condicionada. Este canto es exactamente como el llanto genuino de un niño que reclama la presencia de su madre. Madre Harā ayuda al devoto a alcanzar la gracia del Señor Padre, y el Señor Mismo se revela al devoto que sinceramente canta este mantra.
Ningún otro medio de realización espiritual es tan efectivo en esta era de riña e hipocresía como el canto del mahāmantra: Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare.