¿Qué es el Movimiento Hare Kṛṣṇa?
La Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna fue establecida por Su Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupāda, que vino de India por orden de su maestro espiritual para predicar el amor por Dios a la gente de Occidente. Śrīla Prabhupāda se encuentra en una línea de sucesión discipular retrocediendo directamente 500 años a la época en que el Señor Caitanya apareció en India, y de allí, aún más hacia atrás–5,000 años, a la época cuando el Señor Śrī Kṛṣṇa habló por primera vez el Bhagavad-gītā.
La conciencia de Kṛṣṇa se experimenta como un proceso de auto-purificación. Sus medios y fin son un secreto abierto, y no hay un costo monetario para aprender la conciencia de Kṛṣṇa o recibir iniciación en el canto de Hare Kṛṣṇa. La esencia del servicio devocional a Kṛṣṇa es que uno toma cualquier capacidad o talento que tenga y lo encaja con los intereses del disfrutador supremo, el Señor Śrī Kṛṣṇa. El escritor, escribe artículos para Kṛṣṇa, y de esta forma publicamos revistas. El hombre de negocios hace negocios con el fin de establecer muchos templos alrededor del país. Los jefes de familia crían a sus hijos en la ciencia de Dios, y el esposo y la esposa viven cooperando mutuamente para progresar espiritualmente. Estas actividades se ejecutan bajo la sanción del maestro espiritual experto y en línea con las escrituras. El servicio devocional en la conciencia de Kṛṣṇa significa cantar regularmente en el templo, escuchar pláticas acerca de los pasatiempos de Kṛṣṇa que se encuentran en el Śrīmad-Bhāgavatam, y tomar comida preparada para y ofrecida a la Suprema Personalidad de Dios.
A través de libros, literatura y grabaciones, la Sociedad se dedica a despertar al público del mundo al estado normal y extático de la conciencia de Kṛṣṇa, para que todos puedan recobrar su posición eterna de servir favorablemente la voluntad de Kṛṣṇa. Saṅkīrtana–el canto congregacional–es llevado a las personas en los parques públicos, escuelas, en la televisión, en los teatros y en las calles. La conciencia de Kṛṣṇa no es una filosofía holgazana. En su lugar, a través del canto y la dedicación en el servicio de Kṛṣṇa, cualquiera que toma parte experimentará el estado de “samādhi,” absorción extática en la conciencia de Dios, veinticuatro horas al día.
Ya que la filosofía de la conciencia de Kṛṣṇa no es sectaria, cualquier persona, Hindú, o Cristiano, etc., se volverá mejor en su fe por cantar el santo nombre de Dios y por escuchar el Bhagavad-gītā. Sin conocimiento ni realización ni servicio amoroso al único Dios Supremo, no puede haber religión. Que todos se regocijen en el movimiento de saṅkīrtana, y podremos ver el cumplimiento de la predicción hecha por el Señor Caitanya 500 años atrás, de que el canto de los santos nombres de Dios, Hare Kṛṣṇa, se llevaría a cada pueblo y aldea del mundo. Solamente de esta forma la verdadera paz puede prevalecer. Es sublime y sencillo.
¿Quién es Śrīla Prabhupāda?
Su Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupāda conoció a su maestro espiritual, Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvati Gosvāmī Mahārāja, en Calcuta en 1922. Śrīla Bhaktisiddhānta simpatizaba con este joven culto y le inyectó la orden de predicar el mensaje de la conciencia de Kṛṣṇa por todo el mundo.
Śrīla Prabhupāda recienteme recordó la clave para acercarse a su maestro espiritual: “Cuando empecé a visitar a mi Guru Mahārāja, él dijo de mí, ‘Este chico escucha muy bien. No se va. Así que lo haré discípulo.’ Esa era mi cualificación, o como se le llame. Simplemente preguntaba cuándo hablaría Guru Mahārāj, luego me sentaba y seguía escuchando. Entendiera o no; otros se dispersaban, yo no. Entonces él comentó: ‘Este chico está interesado en escuchar.’ Debido a que yo era serio en escuchar, ahora soy serio en kīrtanam, que significa hablar o predicar. Si uno ha escuchado bien, entonces hablará bien.”
En Allahabad, en 1933, Śrīla Prabhupāda fue formalmente iniciado, y en 1936, pocos días antes de la partida de Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī de este mundo mortal, recibió la orden específica de difundir la conciencia de Kṛṣṇa en Inglés al Occidente.
Su Divina Gracia Śrīla Prabhupāda ha dicho que, al principio, no se tomó con la más grande seriedad la misión que le encomendó su maestro espiritual. Sin embargo, luego estaba leyendo un comentario del Bhagavad-gītā escrito por Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura, quien era el padre de Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī y el pionero del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa en la era moderna. Śrīla Bhaktivinoda ha escrito que, así como uno no puede separar el cuerpo del alma mientras se está en este estado condicionado, así mismo, el discípulo no puede separar la orden del maestro espiritual de su propia vida. Su Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupāda tomó estas palabras en serio y, gradualmente, toda su vida se volvió dedicada a cumplir las órdenes de su Guru Mahārāja. En 1959 tomó sannyāsa, la orden de renuncia de la vida espiritual, y en 1965, a la avanzada edad de 70 años, Su Divina Gracia llegó a la ciudad de Nueva York para cumplir la sagrada misión de su maestro.
Su Divina Gracia producía sus libros a través de hablarlos en un dictáfono. A veces trabajaba en cinco libros a la vez. Estos libros son una cuestión de realización. Como ha dicho, “Cuando te vuelves autorrealizado, automáticamente escribes volúmenes de libros.” Y una de las cualidades de un devoto es que es poético. Śrīla Prabhupāda siempre estuvo inmerso en Kṛṣṇa al hablar, dictar, cantar sobre las glorias de Kṛṣṇa, predicar formalmente en reuniones o planificar la expansión del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa. En el Bhagavad-gītā, Capítulo Séptimo, se afirma que, de miles de hombres, pocos buscan la perfección, y de los miles que la alcanzan, difícilmente uno conoce a Kṛṣṇa. El Señor Kṛṣṇa también declara en el Capítulo Dieciocho que el devoto más querido de todos es aquel que propaga la enseñanza del amor por Kṛṣṇa: “Nunca habrá nadie más querido para Mí.”
El maestro espiritual de Śrīla Prabhupāda, Su Divina Gracia Bhaktisiddhānta Sarasvati, dibujó una vez una mṛdaṅga (tambor usado en saṅkīrtana) y, junto a ella, una imprenta. Dijo que la mṛdaṅga se puede escuchar a varias cuadras, pero que la imprenta se puede escuchar en todo el mundo. Por lo tanto, llamó a la imprenta “la gran mṛdaṅga.” Con el propósito de servir a la humanidad a nivel mundial, se fundó ISKCON Press para la impresión exclusiva de los libros de Śrīla Prabhupāda.
En 1968, Macmillan publicó El Bhagavad-gītā Tal Como Es, traducido con comentarios de Śrīla Prabhupāda. El Gītā constituye la esencia de toda la literatura Védica. Este único libro puede liberar a cualquiera de las garras de la naturaleza material y consolidarlo en el servicio amoroso eterno a Śrī Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios. Tal como lo escribió originalmente Śrīla Prabhupāda, el manuscrito del Bhagavad-gītā Tal Como Es, es muchas veces más extenso que la primera versión impresa. Sin embargo, en 1972, Macmillan Company ha publicado la obra completa de 1000 páginas, poniendo así a disposición por primera vez una edición completa y definitiva del Bhagavad-gītā.
Śrīla Prabhupāda también ha escrito un estudio resumido de los pasatiempos trascendentales de Kṛṣṇa, titulado Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, el cual ha sido publicado como una edición de dos volúmenes de tapa dura y también como una trilogía de bolsillo, ambas con ilustraciones opulentas a todo color.
Entre otras importantes obras publicadas por Śrīla Prabhupāda se encuentran Las Enseñanzas del Señor Caitanya, que describe los preceptos de la Encarnación Dorada del Señor, quien apareció en la India hace 500 años para propagar el mantra Hare Kṛṣṇa como el medio para la realización de Dios en la era actual, y El Néctar de la Devoción, un estudio científico sobre el desarrollo del amor trascendental.
Śrīla Prabhupāda también tradujo el Śrīmad-Bhāgavatam en treinta volúmenes y el Śrī Caitanya-caritāmṛta en diecisiete volúmenes. Las obras literarias compiladas por Su Divina Gracia están autorizadas por la sucesión discipular, que desciende del propio Kṛṣṇa. La misión completa de Śrīla Prabhupāda es transmitir fielmente la comprensión original de la conciencia de Kṛṣṇa sin distorsión. De acuerdo con la literatura Védica, este proceso descendente es la única vía para realizar la Verdad Absoluta, ya que ésta está más allá del alcance de la especulación o la erudición mundana.
Su Divina Gracia no es una personalidad retirada, a pesar de su prodigiosa producción literaria. Guía personal e íntimamente a sus discípulos a través de los problemas más prácticos de la vida diaria, a través de sus enseñanzas, que son eternas y no diferentes de él. La vida espiritual es práctica y, debido a la atmósfera materialista predominante de Kali-yuga, a menudo problemática. Como maestro espiritual de todo el movimiento Hare Kṛṣṇa, Su Divina Gracia es el último recurso y el modelo último de la conciencia de Kṛṣṇa. Escribía unas veinticinco cartas diarias a líderes y estudiantes de sus diversos centros alrededor del mundo. Él mismo no residía en un solo lugar, sino que viajaba de un centro a otro y daba conferencias con regularidad. El maestro espiritual es responsable de sus devotos; cuando acepta a un alma sincera como su discípulo, promete llevarlo de regreso al hogar, de vuelta al Supremo. Nadie debería pensar, “Oh, todos están eligiendo a un maestro espiritual; déjame elegir uno.” El maestro espiritual como moda o como mascota es inútil. Más bien, su orden debe ser tomada como la vida y el alma de uno. Al refugiarse a los pies del guru fidedigno y servirle las veinticuatro horas del día, el alma caída puede elevarse al cielo espiritual. Se dice que si el maestro espiritual está complacido, uno puede avanzar grandemente en la vida espiritual. Y un devoto puro y convencido puede hacer muchos devotos puros con su ejemplo y enseñanzas. Aquellos estudiantes serios que comprenden el valor absoluto de la plataforma espiritual de la vida, por lo tanto, honran al maestro espiritual con el honor debido a Dios, porque el guru es la vía media transparente o representante de Dios que distribuye el amor puro por Él. Se invita al lector a adoptar esta filosofía con la mayor seriedad.
¿La Fórmula de la Paz?
El gran error de la civilización moderna es usurpar la propiedad ajena como si fuera propia, creando así una perturbación innecesaria de las leyes de la naturaleza. Estas leyes son muy estrictas. Ninguna entidad viviente puede violarlas. Solo quien es consciente de Kṛṣṇa puede superar fácilmente la severidad de las leyes de la naturaleza y, así, volverse feliz y pacífico en el mundo.
Así como un estado está protegido por el Departamento de la Ley y Orden, así mismo el estado del Universo, del cual esta tierra es solo un fragmento insignificante, está protegido por las leyes de la naturaleza. Esta naturaleza material es una de las diferentes potencias de Dios, quien es el propietario último de todo lo que existe. Esta Tierra es, por lo tanto, propiedad de Dios, pero nosotros, las entidades vivientes, especialmente los supuestos seres humanos civilizados, estamos reclamando la propiedad de Dios como nuestra, bajo una falsa concepción tanto individual como colectiva. Si desean paz, deben eliminar esta falsa concepción de su mente y del mundo. Esta falsa pretensión de propiedad por parte de la raza humana en la tierra es, en parte o en su totalidad, la causa de todas las perturbaciones de la paz en la Tierra.
Hombres necios y supuestamente civilizados están reclamando derechos de propiedad sobre la propiedad de Dios debido a que ahora se han vuelto ateos. No pueden ser felices y estar en paz en una sociedad atea. En el Bhagavad-gītā, el Señor Kṛṣṇa dice que Él es el verdadero disfrutador de todas las actividades de las entidades vivientes, que Él es el Señor Supremo de todos los universos y que Él es el amigo bienqueriente de todos los seres. Cuando la gente del mundo conozca esto como la fórmula para la paz, entonces y allí la paz prevalecerá.
Por lo tanto, si realmente desean la paz, tendrán que transformar su conciencia a conciencia de Kṛṣṇa, tanto individual como colectivamente, mediante el simple proceso de cantar el santo nombre de Dios. Este es un proceso estándar y reconocido para lograr la paz en el mundo. Por lo tanto, recomendamos que todos se vuelvan conscientes de Kṛṣṇa cantando Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare.
Esto es práctico, sencillo y sublime. Hace más de quinientos años, el Señor Śrī Caitanya introdujo esta fórmula en la India, y ahora está disponible en su país. Adopten este sencillo proceso de canto, como se mencionó anteriormente, realicen su verdadera posición leyendo el Bhagavad-gītā Tal Como Es, y restablezcan su relación perdida con Kṛṣṇa, Dios. La paz y la prosperidad serán el resultado inmediato a nivel mundial.
El Cantar del Mantra Hare Kṛṣṇa
La vibración trascendental que se establece al cantar Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare es el método sublime para revivir nuestra conciencia trascendental. Como almas espirituales vivientes, todos somos originalmente entidades conscientes de Kṛṣṇa, pero debido a nuestra asociación con la materia desde tiempo inmemorial, nuestra conciencia ahora está adulterada por la atmósfera material. La atmósfera material, en la que ahora vivimos, es llamada māyā, o ilusión. Māyā significa lo que no es. ¿Y qué es esta ilusión? La ilusión es que todos estamos intentando ser señores de la naturaleza material, mientras que en realidad estamos bajo el control de sus estrictas leyes. Cuando un sirviente intenta imitar artificialmente a su todopoderoso amo, se dice que está en la ilusión. Estamos intentando explotar los recursos de la naturaleza material, pero en realidad nos enredamos cada vez más en sus complejidades. Por lo tanto, aunque estamos ocupados en una ardua lucha por conquistarla, dependemos cada vez más de ella. Esta lucha ilusoria contra la naturaleza material puede detenerse de inmediato mediante el reavivamiento de nuestra eterna conciencia de Kṛṣṇa.
Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare es el proceso trascendental para revivir esta conciencia original y pura. Al cantar esta vibración trascendental, podemos disipar todas los recelos de nuestro corazón. El principio básico de todos estos recelos es la falsa conciencia de que soy el señor de todo lo que contemplo.
La conciencia de Kṛṣṇa no es una imposición artificial de la mente. Esta conciencia es la energía original y natural de la entidad viviente. Al escuchar esta vibración trascendental, esta conciencia se reaviva. Este sencillo método de meditación se recomienda para esta era. Por experiencia práctica también, uno puede percibir que por cantar este mahāmantra, o el Gran Canto para la Liberación, se puede sentir de inmediato un éxtasis trascendental que emana del estrato espiritual. En el concepto material de la vida, estamos ocupados en el asunto de la gratificación de los sentidos, como si estuviéramos en la etapa inferior animal. Un poco más elevado de este estado de la gratificación de los sentidos, uno se dedica a la especulación mental con el fin de escapar de las garras materiales. Un poco más elevado de este estado especulativo, cuando uno es lo suficientemente inteligente, intenta descubrir la causa suprema de todas las causas–interna y externa. Y cuando uno se encuentra realmente en el plano de la comprensión espiritual, superando las etapas de los sentidos, la mente y la inteligencia, entonces se encuentra en el plano trascendental. Este canto del mantra Hare Kṛṣṇa se propaga desde el plano espiritual, y por lo tanto, esta vibración sonora trasciende todos los estratos inferiores de la conciencia–a saber, sensual, mental e intelectual. Por lo tanto, no es necesario entender el lenguaje del mantra, tampoco hay ninguna necesidad de especulación mental ni adaptación intelectual para cantar este mahāmantra. Es automático, desde la plataforma espiritual, y como tal, cualquiera puede participar en el canto sin ninguna cualificación previa. En una etapa más avanzada, por supuesto, no se espera que uno cometa ofensas basándose en la comprensión espiritual.
Al comienzo, puede que no se presenten todos los éxtasis trascendentales, que son ocho. Estos son: 1) quedarse inmovilizado como quien fuera mudo, 2) transpiración, 3) erización del vello corporal, 4) dislocación de la voz, 5) temblor, 6) desvanecimiento del cuerpo, 7) llanto en éxtasis y 8) trance. Pero no hay duda, que cantar durante un rato lo lleva a uno inmediatamente a la plataforma espiritual, y uno muestra el primer síntoma de esto en el impulso de bailar junto con el canto del mantra. Lo hemos visto prácticamente. Incluso un niño puede participar en el canto y el baile. Por supuesto, para quien está demasiado enredado en la vida material, toma un poco más de tiempo llegar al punto estándar, pero incluso una persona tan absorta en lo material es elevada a la plataforma espiritual muy rápidamente. Cuando es cantado por un devoto puro del Señor, este tiene la mayor eficacia en los oyentes, y por ello, este canto debe escucharse de labios de un devoto puro del Señor para que se logren efectos inmediatos. En la medida de lo posible, debe evitarse el canto de labios de no devotos. La leche tocada por los labios de una serpiente tiene efectos venenosos.
La palabra Harā es la forma de dirigirse a la energía del Señor, y las palabras Kṛṣṇa y Rāma son formas de dirigirse al Señor Mismo. Tanto Kṛṣṇa como Rāma significan el placer supremo, y Harā es la energía del placer suprema del Señor, transformada en Hare en el vocativo. La energía del placer suprema del Señor nos ayuda a alcanzar al Señor.
La energía material, llamada māyā, es también una de las múltiples energías del Señor. Y nosotros, las entidades vivientes, también somos la energía, la energía marginal, del Señor. Las entidades vivientes se describen como superiores a la energía material. Cuando la energía superior entra en contacto con la energía inferior, surge una situación incompatible; pero cuando la energía marginal superior entra en contacto con la energía superior, llamada Harā, se establece en su condición feliz y normal.
Estas tres palabras, a saber, Harā, Kṛṣṇa y Rāma, son las semillas trascendentales del mahāmantra. El canto es una llamada espiritual al Señor y a Su energía para que protejan al alma condicionada. Este canto es exactamente como el llanto genuino de un niño que reclama la presencia de su madre. Madre Harā ayuda al devoto a alcanzar la gracia del Señor Padre, y el Señor Mismo se revela al devoto que sinceramente canta este mantra.
Ningún otro medio de realización espiritual es tan efectivo en esta era de riña e hipocresía como el canto del mahāmantra: Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare.
El Origen del Movimiento Hare Kṛṣṇa
El Señor Śrī Kṛṣṇa Caitanya Mahāprabhu, el gran apóstol del amor por Dios y padre del movimiento de saṅkīrtana, advino en la ciudad de Navadvīpa, Bengala, India. Esto ocurrió en Febrero de 1486, según el cálculo Cristiano.
Por voluntad del Señor, esa tarde hubo un eclipse lunar. Es costumbre del pueblo Hindú bañarse en el Ganges o en cualquier otro río sagrado durante las horas del eclipse y cantar los mantras Védicos para purificarse. Cuando el Señor Caitanya nació durante el eclipse, en ese momento, toda la India rugía con el sagrado sonido de Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare.
Estos dieciséis nombres del Señor se mencionan en muchos Purāṇas y Upaniṣads, y son descritos como “Tārakabrahman,” los nombres de esta era. Se afirma en los “śāstras,” las escrituras aceptadas, que el canto sin ofensas de los santos nombres del Señor puede liberar a un alma caída del cautiverio material. Existen innumerables nombres para el Señor, tanto en la India como en otros lugares, y todos son igualmente buenos porque todos ellos hacen referencia a la Suprema Personalidad de Dios. Pero dado que estos dieciséis nombres se recomiendan especialmente para esta era, llamada Kali-yuga, es mejor que la gente tome el sendero de los grandes ācāryas, los maestros santos que alcanzaron el éxito mediante la práctica de este sistema.
Esta coincidencia de la aparición del Señor y el eclipse lunar deja claro cuál sería la misión del Señor. Dicha misión era predicar la importancia de cantar los santos nombres de Dios en esta era de Kali, o riña. La era actual, atestigua riña incluso por cosas frívolas, y por lo tanto, los śāstras han recomendado que se puede encontrar una plataforma común en la ejecución del kīrtana, también llamado saṅkīrtana, el canto congregacional de los santos nombres del Señor. Acompañadas de música melodiosa y baile, la gente puede celebrar reuniones, kīrtanas, para glorificar al Señor en sus respectivos idiomas. Y si tales representaciones se llevan a cabo de una manera sin ofensas, es seguro y cierto que dichas personas alcanzarán gradualmente la perfección espiritual sin ninguno de los esfuerzos que supone someterse a métodos rígidos del yoga o ascetismo.
Durante el saṅkīrtana, tanto el erudito como el necio, el rico como el pobre, el Hindú como el Musulmán, el Inglés como el Indio, el hombre común como el sacerdote–todos pueden prestar recepción auditiva a la vibración sonora trascendental de Hare Kṛṣṇa y, de ese modo, limpiar el polvo del espejo de la mente.
En el Śrīmad-Bhagavatam (11.5.32), se afirma, “En esta era de Kali, las personas dotadas de suficiente sustancia cerebral adorarán al Señor y Sus asociados, a través de la ejecución del saṅkīrtana-yajña (sacrificio).” Así pues, el Señor Caitanya y Su instauración del movimiento de saṅkīrtana no fueron inventos, sino que presenta el cumplimiento de lo establecido en la escritura revelada, tal como están predichas en la literatura Védica las apariciones del Señor Buda, Śaṅkara Ācārya y todos los avātaras. Y para confirmar la misión del Señor, todos los pueblos del mundo aceptarán el santo nombre de Dios como la plataforma en común para la religión universal de la humanidad.
El advenimiento del santo nombre coincidió con el del Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu. Cuando el Señor estaba en el regazo de su madre, el niño dejaba de llorar en cuanto las damas que lo rodeaban cantaban el santo nombre aplaudiendo. Esta peculiaridad era observada por los vecinos del Señor con admiración y veneración. A veces, las jóvenes disfrutaban haciéndolo llorar para que pudieran después callarlo cantando Hare Kṛṣṇa, Hare Rāma. Desde su infancia, por tanto, el Señor comenzó a predicar la importancia del santo nombre.
A los dieciséis años se convirtió en el erudito más grande de toda la India, conocido como Nimāi Paṇḍita. Luego se le casó con gran pompa y comenzó a predicar el movimiento Hare Kṛṣṇa en Navadvīpa. Algunos brāhmaṇas de allí pronto se volvieron envidiosos y le pusieron muchos obstáculos en su camino, quejándose tremendamente de Él ante el magistrado musulmán. El Kazi, como se llamaba a este funcionario, tomó en serio estas quejas, y al principio advirtió a los seguidores del Señor Caitanya que no cantaran el nombre de Kṛṣṇa en voz alta. Pero el Señor Caitanya pidió a Sus seguidores que desobedecieran las órdenes del Kazi, y continuaron con sus grupos de saṅkīrtana como de costumbre.
El Kazi envió entonces guardias que rompieron algunas mṛdaṅgas (tambores) mientras se realizaba el saṅkīrtana. Al enterarse de esto, el Señor Caitanya organizó un movimiento de desobediencia civil en Navadvīpa. Fue el pionero de la desobediencia civil en la India–y por una causa justa. Organizó una procesión de cien mil hombres, con miles de mṛdaṅgas y karatalas (címbalos de mano), y la procesión recorrió las calles de Navadvīpa sin temor alguno del Kazi.
Después de largo tiempo, el grupo llegó a la casa del Kazi, quien subió corriendo las escaleras por temor a la multitud. Los hombres allí reunidos mostraron ira, pero el Señor les pidió que se mantuvieran pacíficos. Ante esto, el Kazi descendió y se mantuvo una discusión muy agradable acerca del Corán y los śāstras Hindúes.
El Kazi preguntó al Señor sobre el sacrificio de vacas, prescrito en los Vedas, y el Señor respondió que el sacrificio mencionado en los Vedas no es la matanza de vacas. En ese sacrificio se mata un toro o una vaca vieja para revitalizarla mediante el poder de los mantras Védicos. Sin embargo, en Kali-yuga, dicho sacrificio de vacas está prohibido debido a la ausencia de brāhmaṇas eruditos que puedan dirigir la ceremonia. En Kali-yuga, todos los sacrificios están prohibidos porque son intentos inútiles cuando los realizan personas sin conocimiento. En Kali-yuga, solo el sacrificio en la forma de saṅkīrtana se recomienda para todos los fines prácticos.
El Kazi fue convencido por la autoridad del Señor Caitanya e inmediatamente se convirtió en seguidor del Señor. Declaró que, a partir de entonces, nadie podría obstaculizar el movimiento Hare Kṛṣṇa.
Tras este incidente, el Señor comenzó a predicar y propagar el saṅkīrtana más vigorosamente que nunca. En el curso de Su trabajo de prédica, solía enviar diariamente a todos sus seguidores, incluyendo a Śrīla Nityānanda Prabhu y Ṭhākur Haridāsa, dos figuras principales de Su grupo. Iban de puerta en puerta predicando el culto del Śrīmad-Bhagavatam, la ciencia del amor por Kṛṣṇa. Un día, mientras iban de camino, se encontraron con dos hermanos llamados Jagāi y Mādhāi. Hijos de un respetable brāhmaṇa, los hermanos habían caído en la más despreciable posición por sus malas compañías. Eran libertinos de primera categoría, comedores de carne, cazadores de mujeres y ladrones.
Enseguida, al saber de ellos, Ṭhākur Haridāsa y Nityānanda Prabhu decidieron que si podían ser liberados por el santo nombre, el Señor Caitanya sería aún más glorificado. Con esto en mente, se acercaron de inmediato a los dos hermanos, pidiéndoles que cantaran el santo nombre de Kṛṣṇa. Sin embargo, los hermanos borrachos se enfurecieron y atacaron a Nityānanda Prabhu. Tanto Nityānanda Prabhu como Haridas Ṭhākur abandonaron apresuradamente el lugar, mientras los borrachos los perseguían a lo largo de una distancia considerable.
Al día siguiente, Nityānanda Prabhu volvió a ver a los hermanos, pero en cuanto se acercó, fue golpeado en la cabeza con un trozo de vasija de barro y derramó sangre. Śrīla Nityānanda fue tan bondadoso con ellos que, en lugar de protestar por su atroz acto, dijo, “No importa que me hayan lanzado cosas. Aun así, les pido que canten el santo nombre del Señor.”
Uno de los hermanos estaba asombrado ante el comportamiento de Nityānanda Prabhu e inmediatamente cayó a Sus pies, pidiendo perdón por su hermano pecador. El otro intentó de nuevo hacerle daño, pero Jagāi lo detuvo y le imploró que también cayera a los pies de Nityānanda Prabhu.
Mientras tanto, el Señor, al enterarse de la herida de Su devoto, se apresuró de inmediato al lugar decidido a matarlos, pero Nityānanda Prabhu le recordó Su misión–a saber, liberar a las almas sin esperanza de Kali-yuga. Los hermanos Jagāi y Mādhāi eran, después de todo, ejemplos típicos de la población actual. Gracias a la intervención de Nityānanda y a su sincera entrega a los pies de aquel devoto puro, después de un largo tiempo el Señor Caitanya finalmente fue tranquilizado y los hermanos se convirtieron en devotos acogidos de Dios.
Con el propósito de liberar a la población degradada de Kali-yuga, apareció el Señor Caitanya, y por Su misericordia sin causa nos dio el sencillo método de la autorrealización–cantar el santo nombre de Dios: Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare. Y dijo que no hay otro camino en esta era.
Cuando en alguna ocasión el gran sannyāsī Māyāvādī, Prakāśānanda Sarasvati, le preguntó al Señor cuál era el motivo de Su desvío hacia el movimiento de saṅkīrtana, en lugar de estudiar los Vedānta-sūtras, como es el deber de un sannyāsī, el Señor respondió muy humildemente de la siguiente forma:
“La razón de Mi desvío del estudio del Vedānta hacia el movimiento de saṅkīrtana es que Soy un gran tonto. Y, debido a que soy un gran tonto, Mi maestro espiritual me prohibió jugar con la filosofía Vedānta. Dijo que sería mejor para Mí cantar el santo nombre del Señor, y que eso Me liberaría del cautiverio material.”
“En esta era no hay otra religión que la de glorificar al Señor mediante la pronunciación de Su santo nombre, y ese es el mandato de todas las escrituras reveladas. Así que, por orden de Mi maestro espiritual, canto el santo nombre de Kṛṣṇa, y ahora estoy loco detrás de este santo nombre. Cada vez que lo pronuncio, me olvido por completo de Mí Mismo; a veces río, a veces lloro, y a veces bailo como un loco. Pensé dentro de Mí Mismo que tal vez, de hecho, me había vuelto loco por este proceso de cantar el santo nombre, y por eso le pregunté a Mi maestro espiritual al respecto. Le dije, ‘Me he vuelto loco por cantar el santo nombre. ¿Qué significa esto? Por favor, házmelo saber.’”
“Mi maestro espiritual Me informó entonces que el verdadero efecto de cantar el santo nombre es que produce una emoción trascendental, la cual es una manifestación poco común. Esta emoción trascendental es la señal del amor por Dios, que es el fin último de la vida. El amor a Dios es trascendental incluso a la liberación (mukti), y por ello se le llama la quinta etapa de la realización espiritual–posicionándose por encima de la etapa de la liberación. El verdadero resultado de cantar el santo nombre de Kṛṣṇa es alcanzar la etapa del amor por Dios, y fue una bendición haber sido favorecido con tal bendición.”
Aunque el Señor Caitanya es Kṛṣṇa Mismo, para nuestro ejemplo se ha presentado como un gran tonto. Dios es completo en seis opulencias, incluyendo todo el conocimiento, y por lo tanto, nunca es un tonto. Sin embargo, podemos seguir el ejemplo misericordioso del Señor Caitanya y aceptar este canto con total determinación, y así alcanzaremos la perfección última de la vida, que es el amor a Dios. Todo está ahí. Solo necesitamos aceptar lo que nos llega en la línea de sucesión discipular de Kṛṣṇa y del Señor Caitanya.