Capítulo 1: La Persona Más Querida

Capítulo 1

La Persona Más Querida

Hoy les contaré la historia de un niño devoto. Su nombre es Prahlāda Mahārāja, y nació en una familia que era obstinadamente atea. Hay dos tipos de hombres en este mundo; uno es llamado demonio y el otro semidios. ¿Cuál es la diferencia entre ellos? La principal diferencia radica en que los semidioses, o personas divinas, son devotos del Señor Supremo, mientras que los demonios son ateos. No creen en Dios porque son materialistas. Estas dos clases de hombres siempre han existido en este mundo. En la actualidad, debido a esta era de Kali (riña), el número de demonios ha aumentado, pero esta clasificación ha existido desde el principio de la creación. Este incidente que les estoy narrando ocurrió hace muchísimo tiempo, unos cuantos millones de años después de la creación.

Este niño Prahlāda Mahārāja sucedió que era el hijo de la persona más atea y también de la más poderosa materialmente–por lo que estarán interesados en escuchar esta historia. Debido a que la sociedad era materialista, este niño no tuvo oportunidad de glorificar al Señor Supremo. La característica de una gran alma es que está muy ansiosa por difundir la glorificación del Señor Supremo. El Señor Jesucristo, por ejemplo, ansiaba mucho difundir la glorificación de Dios, pero la gente demoníaca lo malinterpretaron y lo crucificaron.

Prahlāda Mahārāja era un niño de cinco años, y cuando estaba en la escuela, en cuanto había un período de recreo, cuando el maestro no estaba, les decía a sus amigos, “Mis queridos amigos, vamos. Hablaremos sobre la conciencia de Kṛṣṇa.” Justo estoy abriendo una escena. Este es el Śrīmad-Bhāgavatam, Séptimo Canto, Sexto Capítulo. El devoto Prahlāda está diciendo, “Mis queridos niños, mis queridos amigos, este es el momento, a esta temprana edad, de proseguir la conciencia de Kṛṣṇa.” Antes de eso, él había tenido discusiones con sus amiguitos, sin embargo ellos dijeron, “Oh, ahora jugaremos. ¿Por qué adoptar la conciencia de Kṛṣṇa?” En respuesta a esto, Prahlāda Mahārāja está afirmando, “¡Si son inteligentes, deben entonces comenzar la conciencia de Kṛṣṇa desde la niñez!”

El Śrīmad-Bhāgavatam ofrece el bhāgavata-dharma, o el conocimiento científico acerca de Dios. Bhāgavatam significa la Suprema Personalidad de Dios y dharma significa los principios regulativos de comprender la conciencia de Kṛṣṇa. Esta forma humana de vida es muy poco común. Es una gran oportunidad. Por lo tanto, Prahlāda dice, “Mis queridos amigos, han nacido como seres humanos civilizados, así que, esta es la más grande oportunidad.” Aunque es temporal–No sé cuál es la duración de mi vida–se calcula que en esta era el cuerpo humano está destinado a existir por no más de cien años. Pero a medida que avanza la era de Kali, la duración de la vida, la memoria, la misericordia, la religiosidad y todas las demás ventajas disminuyen. 

Aunque es temporal, puedes alcanzar la más alta perfección de la vida mientras se está en esta forma humana. ¿Por qué es esto tan importante? Esta es la oportunidad–puedes entender al Señor Supremo, el Señor omnipresente. Esto no es posible en otras formas de vida. Mediante el proceso evolutivo gradual llegamos a este plano, así que, esta es la oportunidad, esta forma humana de vida. A través de las leyes de la naturaleza se te otorga, por último, un cuerpo humano, para que así, te puedas promover a la vida espiritual y vayas de vuelta al hogar, de vuelta al Supremo.

La meta última de la vida es Viṣṇu. En otro verso Prahlāda Mahārāja dirá: “Las personas que están enamoradas por esta energía material, en este mundo material, no saben cuál es la meta de la vida humana.” ¿Por qué? Han sido encantados por la deslumbrante energía externa. Han olvidado que son energía espiritual. Esto se explica luego, pero dice aquí, “Esta vida es una oportunidad de comprender la meta última de la perfección, Viṣṇu.” ¿Por qué deberíamos estar muy ansiosos por conocer a Viṣṇu, o Dios? Prahlāda Mahārāja da una razón: “Viṣṇu es la persona más querida. Eso lo hemos olvidado.” Todos buscamos algún amigo querido–todo el mundo lo busca de esta forma. Un hombre busca una amistad querida en la mujer, y una mujer busca una amistad querida en el hombre. O bien un hombre busca en el hombre, y una mujer busca en la mujer. Todo el mundo está buscando algún querido amigo, algún dulce amigo. ¿Por qué? Queremos la cooperación de un querido amigo que nos ayudará. Esto es parte de la lucha por la existencia, y esto es natural. Sin embargo, no sabemos que nuestro más querido amigo es Viṣṇu, la Suprema Personalidad de Dios. Estamos buscando algún querido amigo, pero no sabemos quién puede ser este querido amigo.

Quienes hayan leído el Bhagavad-gītā encontrarán este hermoso verso en el Quinto Capítulo: “Si haces amistad con Kṛṣṇa, el Señor Supremo, entonces puedes entender perfectamente que todo lo que existe en este mundo o en otros mundos, es propiedad de Kṛṣṇa. Él es el propietario y disfrutador de todo.” ¿Por qué estás ejecutando austeridades? ¿Por qué estás ejecutando rituales religiosos? ¿Por qué estás dando caridad? ¿Por qué te ocupas en actividades honradas? Cualesquiera fórmulas que hayas fabricado están destinadas a complacer al Señor Supremo, y nada más. Mediante tus acciones, mediante tus actividades honradas, cuando el Señor Supremo esté complacido, obtendrás el resultado. Si mediante tus acciones quieres obtener ya sea felicidad material o espiritual, si quieres vivir en este planeta o en otros planetas, si quieres ser un humano, o un tigre, gato o perro, cualquier cosa que quieras la obtendrás. Por lo tanto, Él es el más sincero amigo. Cualquier cosa que desees de Él, lo puedes obtener. Sin embargo, el hombre inteligente no quiere nada que esté materialmente contaminado.

En el Bhagavad-gītā encontrarás que Kṛṣṇa dice que uno se puede elevar al planeta más elevado, que se conoce como Brahma-loka, en donde la duración de la vida es de millones y millones de años. No puedes calcular la duración de la vida allí: tu aritmética será ineficaz. La declaración del Bhagavad-gītā es que la vida de Brahmā es tan larga que 4,200,000 años comprenden un día de él. Kṛṣṇa dice, “Cualquier posición que desees, comenzado desde la hormiga hasta Brahmā, puedes tenerla. Aun así la repetición del nacimiento y la muerte está ahí. Sin embargo, si, de una forma u otra, por el desempeño de la conciencia de Kṛṣṇa en el servicio devocional, vienes a Mí, entonces no tienes que volver a está miserable condición material.”

Prahlāda Mahārāja dijo lo mismo: Estamos buscando al más querido amigo, Kṛṣṇa, el Señor Supremo. ¿Por qué es el más querido amigo? Por naturaleza Él es querido. ¿Qué es lo más querido dentro de ustedes? ¿Lo han analizado? Tú mismo eres lo más querido. Estoy sentado aquí, sin embargo, si hay una alarma de incendios, cuidaré de mí mismo de inmediato: “¿Cómo me puedo salvar a mí mismo?” Olvidamos a nuestros amigos e incluso a nuestros hijos: “Primero que nada dejame salvarme.” La autoconservación es la primera ley de la naturaleza.

En el sentido más burdo, la palabra ātmā, ser, se refiere al cuerpo. En la esfera más sutil, la mente es ātmā, y en el verdadero sentido, ātmā significa el alma. En la etapa burda somos muy aficionados de proteger el cuerpo, y en una etapa más sutil, somos muy aficionados de proteger la mente. Pero por encima de este plano mental e intelectual, en donde la atmósfera se espiritualiza, podemos comprender: “No soy esta mente ni este cuerpo. Aham brahmāsmi–soy parte integral del Señor Supremo.” Esa es la plataforma del verdadero entendimiento.

Prahlāda Mahārāja dice que de todas las entidades vivientes, Viṣṇu es el supremo bienqueriente. Por lo tanto, todos lo estamos buscando. Cuando un niño llora, ¿qué anhela? Anhela a la madre. Sin embargo, no tiene el lenguaje para expresar esto. Por naturaleza, tiene su cuerpo, nacido del cuerpo de la madre, así que, hay una relación íntima con el cuerpo de la madre. Al niño no le agradará ninguna otra mujer. El niño llora, pero cuando la mujer que es la madre del niño llega y lo carga, de inmediato queda en paz. No tiene el lenguaje para expresar todo esto, sin embargo, la verdadera demanda está ahí. De manera similar, estamos intentando proteger el cuerpo. Esto es autoconservación. Es una ley natural de la entidad viviente, así como el comer y dormir son una ley natural. Defiendo el cuerpo porque dentro del cuerpo hay un alma.

¿Qué es esta alma? El alma es una parte integral del Señor Supremo. De la misma forma en que queremos proteger la mano o el dedo porque son una parte del cuerpo completo, intentamos salvarnos porque este es el proceso defensivo del Supremo. El Supremo no necesita ser defendido, sino que ésta es una manifestación de nuestro amor hacia Él, el cual ahora está pervertido. El dedo y la mano están destinados a actuar en beneficio del cuerpo completo; tan pronto como deseo que la mano venga aquí, viene, tan pronto como quiero que el dedo toque el tambor, lo toca. Esta es la posición natural. De manera similar, estamos buscando a Dios, para acoplar nuestra energía con el Supremo, pero, bajo el hechizo de la energía ilusoria, no lo sabemos. ​​Esa es nuestra falta. Ahora bien, aquí hay una oportunidad, en la vida humana. Tienen que llegar a comprender acerca de la conciencia de Kṛṣṇa, acerca de su verdadera meta de la vida, porque son seres humanos. Yo no puedo invitar a gatos, perros, y seres humanos. Un ser humano puede entender la necesidad de la vida. Si pierde la oportunidad, es una gran catástrofe. 

Prahlāda Mahārāja dijo, “Dios es la personalidad más querida de todas. Tenemos que buscar a Dios.” Luego, ¿qué hay de las necesidades materiales de la vida? Prahlāda Mahārāja responde a esto, “Estás buscando la gratificación de los sentidos. Yo lo sé. La gratificación de los sentidos se alcanza automáticamente por el contacto con este cuerpo.” Debido a que el cerdo tiene un cierto tipo de cuerpo, su gratificación de los sentidos proviene de comer excremento, precisamente lo que te parece más desagradable a ti. De inmediato, tan pronto como evacuas, te marchas para liberarte del mal olor–en cambio, el cerdo está esperando. Tan pronto como evacuas, de inmediato va a disfrutar. Otros animales no se sienten atraídos debido a que la forma de buscar placer de uno se debe a su cuerpo particular. Existen diferentes tipos de gratificación de los sentidos de acuerdo a los diferentes tipos de cuerpos. Por lo tanto, Prahlāda dice, “Mis queridos amigos, la gratificación de los sentidos se alcanza según el tipo de cuerpo particular de uno.” Todo aquel que tiene un cuerpo material, recibe gratificación de los sentidos. No piensen que los cerdos que comen excremento son infelices. No, ellos engordan de esa forma. Ellos son muy felices. 

Ahora bien, si un cerdo puede alcanzar la gratificación de los sentidos, ¿por qué un ser humano no puede? Sin embargo, ese no es nuestro logro. Eso lo da la naturaleza; las facilidades del cuerpo de un cerdo son ofrecidas por la naturaleza, y las facilidades del cuerpo de un perro, también son ofrecidas por la naturaleza, o Dios. ¿Por qué deberías trabajar por facilidades, las cuales, de  cualquier forma, estás destinado a recibir, por la ley de la naturaleza? En cada forma de vida las demandas corporales se satisfacen por el arreglo de la naturaleza. Esta gratificación está arreglada, así como hay un arreglo para la aflicción. ¿Te gusta tener fiebre? No. ¿Por qué aparece? No lo sé. Pero aparece, ¿no aparece? Sí. ¿Te esforzaste para que aparezca? No. ¿Entonces cómo aparece? Por la naturaleza. Esa es la única respuesta. De manera similar, si las miserias llegan por la naturaleza, tu felicidad también llegará por la naturaleza. No se preocupen de ello. Esa es la instrucción de Prahlāda Mahārāja. Si puedes recibir las miserias de la vida sin esfuerzo, de manera similar, también puedes tener tu felicidad sin esfuerzo.

Luego, ¿cuál es el verdadero propósito de esta forma humana de vida? Tienes que cultivar la conciencia de Kṛṣṇa. Por la ley de la naturaleza, o de Dios, las otras cosas se obtendrán. Incluso si no me esfuerzo, cualquier cosa que deba alcanzar, debido a mi trabajo pasado y a mi tipo particular de cuerpo, será suministrada. En cualquier etapa o en cualquier forma de vida, la facilidad para la gratificación de los sentidos, es dada. Así como no te esfuerzas por la miseria, también así, la felicidad tendrá lugar sin tu control. Tu verdadera preocupación, por lo tanto, debería ser buscar la meta más elevada de la vida humana.

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