Capítulo 2: ¡Estamos Arruinando Nuestras Vidas!

Capítulo 2

¡Estamos Arruinando Nuestras Vidas!

Prahlāda Mahārāja instruye a sus jóvenes amigos: “Mis queridos amigos, el disfrute material implica agitar los sentidos. Ustedes tienen este disfrute material de los sentidos, mis queridos amigos, y su único pensamiento es cómo disfrutar estos sentidos. Es todo.” En posesión de un tipo particular de cuerpo, tenemos sentidos particulares, y disfrutamos. Por ejemplo, un camello disfruta de ramas con espinas. ¿Por qué? A los camellos les fascinan las ramas con espinas, porque cuando las mastican, les sangra la lengua, y así saborean su propia sangre. El camello piensa que esto es muy agradable. Come ramas con espinas, las ramas perforan su lengua, y la sangre rezuma. Saborea su propia sangre, pero piensa, “Estoy disfrutando.” Esta es la gratificación de los sentidos. La vida sexual es de esa forma. Probamos nuestra propia sangre, y pensamos que estamos disfrutando. Esta es nuestra necedad. 

La entidad viviente que ha entrado en contacto con este cuerpo material es un ser espiritual, pero debido a que tiene la tendencia de disfrutar, de explotar esta naturaleza material, ha entrado en contacto con un cuerpo. Hay 8,400,000 de especies de entidades vivientes, cada una con un cuerpo diferente, y según el cuerpo, tienen sentidos particulares con el fin de disfrutar un tipo de placer particular. Prahlāda Mahārāja dice, que este cuerpo y su tipo particular de disfrute van de la mano. Supongamos que se te ofrece un pasto o ramas con espinas: “Damas y caballeros, aquí tienen un platillo muy bueno. Está certificado por los camellos. Está muy bueno.” ¿Les gustaría aceptarlo? “¡No! ¿Qué tonterías me estás ofreciendo?” Debido a que tienes un cuerpo diferente, no tienes gusto por eso. Pero si se lo ofreces a un camello, debido a su cuerpo en particular, es un muy buen platillo.

La comida de un hombre es veneno para otro. Si a alguien se le ofrece algo que no sea su comida, no puede tomarla. El cerdo que come excremento no aceptará buenas comidas, tales como un pastel. Dale excremento, y estará muy complacido. Sin embargo, si a ti se te ofrece excremento, debido a que tienes un cuerpo diferente, dirás, “¿Qué me estás ofreciendo?”

Hay diferentes tipos de disfrute material, pero aquellos que son en realidad inteligentes, saben que tal disfrute es debido al cuerpo. La verdadera felicidad, sin embargo, es aquella que no se disfruta a través de los sentidos materiales, sino a través de los sentidos espirituales. Debido a que somos espíritu, tenemos sentidos espirituales. Ahora están cubiertos por la materia, y por lo tanto, estamos atrapados. Por consiguiente, no deben esforzarse por alcanzar la felicidad material. Esa misma, llegará. Los animales inferiores no tienen una profesión empresarial, pero aun así, comen y viven. Así que Prahlāda Mahārāja dice, “No necesitan esforzarse por el disfrute material. Ese mismo, llegará. Debido a que tienen un cuerpo, ese disfrute corporal está predestinado–tanto como estés apto para disfrutar–llegará. Si la miseria llega sin que la llamemos, así mismo, la felicidad lo hará.”

Por lo tanto, no debemos estar muy ansiosos por agravar nuestros sentidos para incrementar la felicidad material.  En cualquier civilización, aquellos que no tienen una felicidad espiritual, siempre anhelan el disfrute de los sentidos. Prahlāda Mahārāja dice, “Su vida es limitada. Aunque es muy valiosa, también es muy limitada. Y nuestro deber es acoplarnos de alguna forma en la conciencia de Kṛṣṇa y actuar respectivamente. No deben esforzarse por incrementar su disfrute de los sentidos materiales. No pueden incrementarlo. Existen tantos diferentes tipos de cuerpos y son guiados por la ley de la naturaleza: tienes que comer, vivir y dormir de esta forma. Ya se ha hecho el arreglo.”

Nuestra inteligencia superior viene con este cuerpo humano. Debido a que tenemos una conciencia superior, debemos esforzarnos por el disfrute superior en la vida, el cual es espiritual. ¿Y cómo se puede alcanzar ese disfrute espiritual? No deben desperdiciar su tiempo, simplemente anhelando el placer material. Luego, ¿qué debe hacerse? Uno debe absorberse en servir al Señor Supremo, que otorga el placer de la liberación. Debemos voltear nuestra atención a alcanzar los pies de loto de Kṛṣṇa, que pueden otorgarnos la liberación de este mundo material.

¿Por cuánto tiempo tenemos que dedicarnos? Prahlāda Mahārāja dice, “Ahora estamos en el enredo material. Ahora tengo este cuerpo, abandonaré este cuerpo después de unos años, y luego tendré que aceptar otro cuerpo. Una vez que tomas un cuerpo y lo disfrutas, como los sentidos de tu cuerpo dictan, estás preparando otro cuerpo mediante tal disfrute de los sentidos, y obtienes otro cuerpo como lo desees.” No hay garantía de que obtendrás un cuerpo humano. Eso dependerá de tu trabajo. Si trabajaste como un semidiós, obtienes un cuerpo de semidios. Y si trabajaste de igual manera que un perro, entonces obtienes el cuerpo de un perro. Esto no está en tus manos; es la mano de la naturaleza. Nuestro deber es no especular en lo que vamos a obtener más adelante. En este momento, entendamos que tenemos este cuerpo material. Ahora bien, si queremos desarrollar nuestra conciencia espiritual o conciencia de Kṛṣṇa, entonces debemos de inmediato dedicarnos a esta actividad de Kṛṣṇa. Eso es auspicioso para seguir avanzando.

¿Por cuánto tiempo deberíamos hacerlo? Mientras este cuerpo no pare de trabajar. No sabemos cuándo parará de funcionar. El gran santo Parīksit Mahārāja recibió un aviso de siete días: “Tu cuerpo se vendrá abajo en una semana.” Pero no sabemos cuando nuestro cuerpo se vendrá abajo. Tan pronto como estamos en la carretera, puede haber de inmediato algún accidente. Siempre debemos estar preparados. La muerte está siempre allí. No debemos pensar optimistamente, “Todos se están muriendo, yo viviré.” ¿Por qué habrías de vivir si todo el mundo se está muriendo? Tu padre se ha muerto, al igual que tu madre, hermano, tus otros familiares–¿Por qué habrías tú de vivir? También morirás. Y tus hijos también morirán. Por lo tanto, antes de que la muerte llegue, mientras tengamos esta inteligencia humana, dediquémonos a la conciencia de Kṛṣṇa. Esta es la prescripción de Prahlāda Mahārāja.

Este cuerpo material es llamado puruṣam. Todo el mundo está ansioso por disfrutar. Puruṣa significar disfrutar, o el disfrutador. No hay nadie en este mundo material que no desee disfrutar la gratificación de los sentidos. Por lo tanto, el cuerpo puede ser lo que sea–femenino o masculino–pero el deseo, la ambición, es de disfrutar la vida material. Por lo que al cuerpo se le llama puruṣam.

No sabemos cuándo este cuerpo parará de funcionar, sin embargo, dediquémonos inmediatamente a la conciencia de Kṛṣṇa y actuemos respectivamente. “¿Pero si me dedico de inmediato a la conciencia de Kṛṣṇa, qué pasará con mi sustento?” Eso está arreglado. Estoy muy contento de informarles de la confianza de un estudiante en una de nuestras ramas. Hubo un desacuerdo. Un estudiante decía, “No te preocupas en cómo mantener el establecimiento,” y él respondió, “Oh, Kṛṣṇa va a suministrar.” Esta es una muy buena convicción; Me sentí contento de escucharlo. Si los gatos, perros y cerdos pueden tener comida, y si nosotros vamos a ser conscientes de Kṛṣṇa y consagrar nuestro servicio por completo a Kṛṣṇa, ¿No se encargará Él de nuestra comida también? ¿Es Kṛṣṇa ingrato? No.

En el Bhagavad-gītā encontrarán que el Señor dice, “Mi querido Arjuna, Yo soy ecuánime para con todos. Nadie es objeto de Mi envidia, y nadie es Mi amigo especial, pero para aquel que se dedica a la conciencia de Kṛṣṇa, tengo especial atención.” Si un pequeño niño es completamente dependiente de la misericordia de sus padres, los padres le tienen especial atención. Aunque los padres son igualitariamente buenos con todos los niños, por aquel pequeño niño que siempre llora, “¡Madre!”, ellos sienten una gran preocupación. “¿Sí, mi querido niño? ¿Sí?” Esto es natural.

Si eres completamente dependiente de Kṛṣṇa, quien suministra comida a los perros, aves, abejas–a las 8,400,000 especies de vida–¿Por qué Él no debería suministrarte a ti? Esta convicción se llama entrega. Sin embargo, no debemos pensar “Porque Kṛṣṇa me está suministrando mi comida, ahora dormiré.” No, tienes que trabajar, pero sin temor. Uno debe dedicarse a la conciencia de Kṛṣṇa.

Ahora calcula la duración de nuestra vida. En esta era se calcula que podemos vivir a lo mucho hasta cien años. Anteriormente, un ser humano solía vivir hasta 100,000 años. En Satya Yuga, o la era de la bondad, solían vivir 100,000 años. En la siguiente era, Tretā Yuga, solían vivir 10,000 años, y en la siguiente, llamada Dvāpara Yuga, solían vivir 1,000 años. Ahora, en esta era, llamada Kali Yuga, el estimado es 100 años. Pero gradualmente, conforme Kali Yuga progresa, nuestra duración de vida decrece aún más. Cualquiera puede entender esto. Supongamos que mi abuelo vivió por 100 años, y mi hijo vivirá cincuenta años, y su hijo vivirá por treinta años.  Este es el progreso de nuestra civilización moderna. Estamos muy orgullosos que somos felices y estamos mejorando nuestra civilización. Sin embargo, el resultado es que intentamos disfrutar la vida material, pero la duración de nuestra vida es acortada. Esto se llama māyā, ilusión.

Ahora bien, aceptando que vivamos por 100 años, la duración de la vida se reduce para aquellos que carecen de información sobre la vida espiritual, quienes no han conquistado el disfrute de los sentidos, o quien es incapaz de controlar la mente. La duración de la vida de aquellos que son demasiado adictos a la gratificación de los sentidos, según este cálculo, es por mucho cincuenta años. Incluso, si alguien tiene cincuenta años, si no tiene información sobre la vida espiritual, su noche se desperdicia en dormir y tener vida sexual. Es todo. No tiene otro interés. Y durante el día, ¿cuál es su preocupación? “¿Dónde está el dinero? ¿Dónde está el dinero? Debo mantener este cuerpo.” Y cuando tiene dinero: “Ahora déjame gastarlo con mi esposa e hijos.” Luego, ¿dónde está su realización espiritual? Por la noche pasa su tiempo de esta forma, y en el día, lo mismo. ¿Es esa su misión en la vida? Qué horrible es una vida así.

La persona promedio está ilusionada en la niñez–jugando fútbol y deportes. Hasta los veinte años, fácilmente, puedes continuar de esa forma. Luego, cuando te vuelves viejo, por otros veinte años no puedes hacer nada. Cuando un hombre se vuelve viejo, sus sentidos no pueden funcionar. Han visto muchos hombres viejos; no tienen nada que hacer sino descansar. Justo ahora hemos recibido una carta de uno de nuestros estudiantes, que su madre está paralizada y ha estado sufriendo por los últimos tres años y medio. Por lo que, en la vejez, todo se termina tan pronto como tienes sesenta años. Por lo tanto, desde el comienzo hasta los veinte años, todo está estropeado; e incluso si vives por cien años, otros veinte años también se estropean en la última etapa de la vida. Por lo que, cuarenta años de tu vida se echan a perder de esa forma. Y en la edad media, existe un apetito sexual muy fuerte, por lo que otros veinte años pueden perderse. Veinte años, veinte años y veinte años–sesenta años perdidos. ¿Cuánto tiempo vivirás?

Este es el análisis de la vida por Prahlāda Mahārāja. Estamos echando a perder nuestra vida en lugar de utilizarla.

Modo Oscuro con Lottie