Capítulo 14: El Gran Sabio Nārada Visita los Diferentes Hogares del Señor Kṛṣṇa

Capítulo 14

El Gran Sabio Nārada Visita los Diferentes Hogares del Señor Kṛṣṇa

El gran sabio Nārada escuchó que el Señor Kṛṣṇa había contraído matrimonio con 16,000 esposas después de matar al demonio Narakāsura, llamado también Bhaumāsura. Nārada quedó asombrado al saber que el Señor Kṛṣṇa se había expandido en 16,000 formas y se había casado simultáneamente con todas aquellas esposas en diferentes palacios. Curioso por saber cómo Kṛṣṇa administraba Sus asuntos domésticos con tantas esposas, Nārada deseó contemplar esos pasatiempos y partió para visitar los diferentes hogares de Kṛṣṇa. Cuando Nārada llegó a Dvārakā, vio que los jardines y parques estaban llenos de flores de diversos colores y que los huertos estaban sobrecargados de toda clase de frutas. Hermosos pájaros cantaban y los pavos reales graznaban alegremente. Había estanques y pequeños lagos llenos de flores de loto azules y rojas, y algunos de aquellos lugares estaban cubiertos de diversas variedades de lirios. Los lagos estaban llenos de hermosos cisnes y grullas, cuyas voces resonaban por todas partes. En la ciudad había hasta 900,000 grandes palacios construidos con mármol de primera calidad, cuyas puertas y portones eran de plata. Los pilares de las casas y palacios estaban adornados con joyas como piedras de toque, zafiros y esmeraldas, y los pisos emitían un hermoso resplandor. Las grandes carreteras, callejuelas, calles, cruces y mercados estaban todos bellamente decorados. Toda la ciudad estaba llena de viviendas, casas de asamblea y templos, todos de diferente belleza arquitectónica. Todo esto hacía de Dvārakā una ciudad resplandeciente. Las grandes avenidas, cruces, callejuelas, calles y también los umbrales de todas las viviendas estaban muy limpios. A ambos lados de cada camino había arbustos y, a intervalos regulares, grandes árboles que daban sombra a las avenidas, de modo que los rayos del sol no molestaran a los transeúntes.

En esta extraordinariamente hermosa ciudad de Dvārakā, el Señor Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, tenía numerosas residencias. Los grandes reyes y príncipes del mundo solían visitar aquellos palacios simplemente para adorarlo. Los planos arquitectónicos habían sido elaborados personalmente por Viśvakarmā, el ingeniero de los semidioses, y en la construcción de los palacios demostró todo su talento e ingenio. Estas residencias eran más de 16,000, y en cada una de ellas vivía una diferente reina del Señor Kṛṣṇa. El gran sabio Nārada entró en una de aquellas casas y vio que los pilares estaban hechos de coral y que los techos estaban adornados con joyas. Tanto las paredes como los arcos entre los pilares resplandecían con decoraciones de diferentes clases de zafiros. Por todo el palacio había numerosos doseles hechos por Viśvakarmā que estaban adornados con hileras de perlas. Las sillas y los demás muebles estaban hechos de marfil, adornados con oro y diamantes, y lámparas enjoyadas disipaban la oscuridad del interior del palacio. Había tanto incienso y resinas aromáticas ardiendo que los humos perfumados salían por las ventanas. Los pavos reales que se encontraban sentados en los escalones se confundían con aquellos humos, confundiéndolos con nubes, y comenzaban a bailar jubilosamente. Había muchas criadas, todas adornadas con collares de oro, ajorcas y hermosos saris. También había muchos criados varones, los cuales  estaban elegantemente vestidos con capas y turbantes y llevaban aretes enjoyados. Aunque eran muy hermosos, todos los sirvientes estaban ocupados en diferentes deberes domésticos.

Nārada vio que el Señor Kṛṣṇa estaba sentado con Rukmiṇīdevī, la dueña de aquel palacio en particular, quien sostenía el mango de un abanico cāmara. Aunque había miles de criadas igualmente hermosas y cualificadas, y de la misma edad, Rukmiṇīdevī personalmente estaba ocupada abanicando al Señor Kṛṣṇa. Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios, adorado incluso por Nārada, pero, aun así, en cuanto vio entrar a Nārada en el palacio, Kṛṣṇa se bajó inmediatamente del lecho de Rukmiṇī y se puso de pie para honrarlo. El Señor Kṛṣṇa es el maestro del mundo entero y, para enseñar a todos cómo respetar a una persona santa como Nārada Muni, Kṛṣṇa se inclinó, tocando el suelo con Su yelmo. No solo se inclinó, sino que también tocó los pies de Nārada y, con las manos juntas, le pidió que se sentara en Su asiento. El Señor Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad adorada por todos los devotos. Él es el maestro espiritual más venerado de todos. El agua del Ganges que emana de Sus pies santifica los tres mundos. Todos los brāhmaṇas cualificados Lo adoran y, por ello, se Le llama como brahmaṇya-deva.

Brahmaṇya significa alguien que posee plenamente las cualidades brahmínicas, que se dice que son las siguientes: veracidad, autocontrol, pureza, dominio de los sentidos, sencillez, pleno conocimiento aplicado en la práctica y dedicación al servicio devocional. El Señor Kṛṣṇa posee personalmente todas estas cualidades y es adorado por personas que poseen ellas mismas tales cualidades. Hay miles y millones de nombres del Señor Kṛṣṇa–Viṣṇu-sahasra-nāma–y todos ellos se Le dan debido a Sus cualidades trascendentales.

El Señor Kṛṣṇa, en Dvārakā, disfrutaba de los pasatiempos de un ser humano perfecto. Por eso, cuando lavó los pies del sabio Nārada y colocó el agua sobre Su cabeza, Nārada no puso objeción alguna, pues sabía perfectamente que el Señor hacía aquello para enseñar a todos cómo respetar a las personas santas. La Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, quien es el Nārāyaṇa original y el amigo eterno de todas las entidades vivientes, adoró así al sabio Nārada de acuerdo con los principios regulativos Védicos. Recibiéndolo con dulces palabras nectáreas, se dirigió a Nārada como bhagavān, es decir, aquel que es autosuficiente y posee toda clase de conocimiento, renunciación, fuerza, fama, belleza y demás opulencias semejantes. Le preguntó especialmente a Nārada, “¿Qué puedo hacer para servirte?”

Nārada respondió, “Mi querido Señor, esta clase de comportamiento por parte de Tu Señoría no es en absoluto sorprendente, porque Tú eres la Suprema Personalidad de Dios y el amo de todas las especies de entidades vivientes. Tú eres el amigo supremo de todas las entidades vivientes, pero, al mismo tiempo, eres el castigador supremo de los malhechores y de los envidiosos. Sé que Tu Señoría ha descendido a esta tierra para el mantenimiento apropiado de todo el universo. Por lo tanto, Tu aparición no está forzada por ninguna otra agencia. Solo por Tu dulce voluntad accedes a aparecer y desaparecer. Es mi gran fortuna haber podido ver hoy Tus pies de loto. Todo aquel que se apega a Tus pies de loto se eleva a la posición suprema de neutralidad y no se  contamina con las modalidades materiales de la naturaleza. Mi Señor, Tú eres ilimitado; no hay límite para Tus opulencias. Grandes semidioses como el Señor Brahmā y el Señor Śiva están siempre ocupados en situarte dentro de sus corazones y meditar en Ti. Las almas condicionadas que ahora han sido arrojadas al pozo oscuro de la existencia material solo pueden salir de este cautiverio eterno aceptando Tus pies de loto. Por lo tanto, Tú eres el único refugio de todas las almas condicionadas. Mi querido Señor, Tú has tenido la gran bondad de preguntarme qué puedes hacer por mí. En respuesta a esto, simplemente Te pido que en ningún momento olvide Tus pies de loto. No me importa dónde pueda encontrarme, pero oro para que se me permita recordar constantemente Tus pies de loto.”

La bendición que el sabio Nārada pidió al Señor es la oración ideal de todos los devotos puros. Un devoto puro nunca pide al Señor ninguna clase de bendición material o espiritual, sino que su única oración es no olvidar los pies de loto del Señor en ninguna condición de vida. A un devoto puro no le importa si es puesto en el cielo o en el infierno; está satisfecho en cualquier lugar, siempre y cuando pueda recordar constantemente los pies de loto del Señor. El Señor Caitanya también enseñó este mismo proceso de oración en Su Śikṣāṣṭaka, donde afirmó claramente que todo lo que deseaba era servicio devocional, nacimiento tras nacimiento. Un devoto puro ni siquiera desea detener la repetición del nacimiento y la muerte. Para un devoto puro, no importa si tiene que nacer nuevamente en las diversas especies de vida. Su única ambición es poder no olvidar los pies de loto del Señor en ninguna condición de vida.

Después de salir del palacio de Rukmiṇī, Nāradajī quiso ver las actividades de la potencia interna del Señor, yogamāyā; por lo tanto, entró en el palacio de otra reina. Allí vio al Señor Kṛṣṇa jugando al ajedrez junto con Su querida esposa y Uddhava. El Señor se levantó inmediatamente de Su asiento e invitó a Nārada Muni a sentarse en Su asiento personal. El Señor volvió a adorarlo con tanta parafernalia de recepción tal como lo había hecho en el palacio de Rukmiṇī. Después de adorarlo debidamente, el Señor Kṛṣṇa actuó como si no supiera lo que había sucedido en el palacio de Rukmiṇī. Por lo tanto, le dijo a Nārada, “Mi querido sabio, cuando su santidad viene aquí, estás plenamente satisfecho en tí mismo. Aunque nosotros somos jefes de familia y siempre estamos necesitados, tú no necesitas la ayuda de nadie porque estás autosatisfecho. En estas circunstancias, ¿qué recibimiento podemos ofrecerte y qué podríamos darte? Sin embargo, puesto que su santidad es un brāhmaṇa, es nuestro deber ofrecerte algo en la medida de lo posible. Por lo tanto, te ruego que tengas a bien ordenarme. ¿Qué puedo hacer por ti?”

Nāradajī conocía todo acerca de los pasatiempos del Señor, de modo que, sin ninguna otra conversación, simplemente salió silenciosamente del palacio, sumido en un gran asombro ante las actividades del Señor. Luego entró en otro palacio. Esta vez Nāradajī vio al Señor Kṛṣṇa ocupado como un padre afectuoso que acariciaba a Sus pequeños hijos. De allí entró en otro palacio y vio al Señor Kṛṣṇa preparándose para tomar Su baño. De esta manera, el santo Nārada entró en cada uno de los dieciséis mil palacios residenciales de las reinas del Señor Kṛṣṇa, y en cada uno de ellos encontró a Kṛṣṇa ocupado en diferentes actividades.

En un lugar encontró a Kṛṣṇa ocupado en ofrecer oblaciones al fuego de sacrificio y realizando las ceremonias rituales de los Vedas, tal como se prescribe para los jefes de familia. En otro palacio, Kṛṣṇa fue encontrado realizando el sacrificio pañca-yajña, que es obligatorio para un jefe de familia. Este yajña también se conoce como pañca-śūna. Consciente o inconscientemente, todo el mundo, especialmente el jefe de familia, comete cinco clases de actividades pecaminosas. Cuando recibimos agua de un cántaro, matamos muchos gérmenes que se encuentran en ella. Del mismo modo, cuando utilizamos una máquina para moler o ingerimos alimentos, matamos muchos gérmenes. Cuando barremos el suelo o encendemos un fuego matamos muchos gérmenes, y cuando caminamos por la calle matamos muchas hormigas y otros insectos. Consciente o inconscientemente, en todas nuestras diferentes actividades estamos matando. Por lo tanto, es obligatorio que todo jefe de familia ejecute el sacrificio pañca-śūna para liberarse de las reacciones de tales actividades pecaminosas.

En un palacio, el Señor Kṛṣṇa fue encontrado ocupándose en alimentar a los brāhmaṇas después de realizar yajñas rituales. En otro palacio, Nārada encontró a Kṛṣṇa ocupado en cantar silenciosamente el mantra Gāyatrī, y en un tercero Lo encontró practicando la lucha con espada y escudo. En algunos palacios, el Señor Kṛṣṇa fue encontrado montando caballos, elefantes o cuadrigas y paseando de un lugar a otro. En otro lugar fue encontrado acostado en Su lecho, descansando, y en algún otro estaba sentado en Su asiento siendo alabado por las oraciones de Sus diferentes devotos. En algunos de los palacios se encontraba consultando con ministros como Uddhava y otros acerca de importantes asuntos de negocios. En un palacio fue encontrado rodeado de muchas jóvenes de sociedad, disfrutando en una piscina. En otro palacio fue encontrado ocupándose en dar en caridad vacas bellamente decoradas a los brāhmaṇas, y en otro palacio se Le encontró escuchando las narraciones de los Purāṇas o historias, como el Mahābhārata, que son literaturas suplementarias para diseminar el conocimiento Védico entre la gente común mediante la narración de acontecimientos importantes de la historia del universo. En algún lugar, el Señor Kṛṣṇa fue encontrado disfrutando de la compañía de una determinada esposa intercambiando con ella palabras jocosas. En otro lugar fue encontrado ocupándose junto con Su esposa en funciones religiosas rituales. Puesto que es necesario que los jefes de familia aumenten sus bienes financieros para hacer frente a diversos gastos, en algún lugar Kṛṣṇa fue encontrado ocupándose en asuntos relacionados con el desarrollo económico. En otro lugar se Le encontró disfrutando de la vida familiar conforme a los principios regulativos de los śāstras.

En un palacio se encontró al Señor Kṛṣṇa sentado en meditación, como si estuviera concentrando Su mente en la Suprema Personalidad de Dios, quien está más allá de estos universos materiales. La meditación, tal como se recomienda en las escrituras autorizadas, tiene como propósito concentrar la mente en la Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu. El Señor Kṛṣṇa es personalmente el Viṣṇu original, pero como desempeñaba el papel de un ser humano, nos enseñó definitivamente mediante Su conducta personal qué significa la meditación. En algún lugar se encontró al Señor Kṛṣṇa complaciendo a Sus superiores de edad mediante el suministro de las cosas que necesitaban. En otro lugar Nāradajī encontró al Señor Kṛṣṇa ocupado en discutir temas relacionados con la lucha, y en otro, en hacer las paces con los enemigos. En algún lugar se encontró al Señor Kṛṣṇa discutiendo con Su hermano mayor, el Señor Balarāma, acerca de la actividad auspiciosa última para toda la sociedad humana. Nārada vio al Señor Kṛṣṇa ocupado en casar, a su debido tiempo, a Sus hijos e hijas con novias y novios adecuados, y las ceremonias matrimoniales se realizaban con gran pompa. En un palacio fue encontrado despidiendo a Sus hijas, y en otro recibía a una nuera. La gente de toda la ciudad estaba asombrada al contemplar semejante pompa y tales ceremonias.

En algún lugar se vio al Señor ocupado en realizar diferentes tipos de sacrificios para satisfacer a los semidioses, quienes son únicamente Sus expansiones cualitativas. En otro lugar se Lo vio ocupado en actividades de bienestar público, construyendo pozos profundos para el suministro de agua, casas de descanso y jardines para huéspedes desconocidos, así como grandes monasterios y templos para las personas santas. Estos son algunos de los deberes prescritos en los Vedas para los jefes de familia con el fin de satisfacer sus deseos materiales. En algún lugar se encontró a Kṛṣṇa como un rey kṣatriya, ocupado en cazar animales en el bosque y montando hermosos caballos sindhi. Según las regulaciones Védicas, a los kṣatriyas se les permitía matar determinados animales en ciertas ocasiones, ya fuera para mantener la paz en los bosques o para ofrecer los animales en el fuego de sacrificio. A los kṣatriyas se les permite practicar este arte de matar porque tienen que matar sin misericordia a sus enemigos para mantener la paz en la sociedad. En cierta ocasión, el gran sabio Nārada vio al Señor Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios y amo de los poderes místicos, actuando como espía al cambiar Su vestimenta habitual para comprender las intenciones de los diferentes ciudadanos de la ciudad y de quienes se encontraban dentro de los palacios.

El santo Nārada vio todas estas actividades del Señor, quien es la Superalma de todas las entidades vivientes, pero que desempeñaba el papel de un ser humano ordinario para manifestar las actividades de Su potencia interna. Sonreía dentro de sí y comenzó a dirigirse al Señor de la siguiente manera: “Mi querido Señor de todos los poderes místicos, objeto de la meditación de los grandes místicos, la extensión de Tu poder místico es ciertamente inconcebible incluso para místicos como el Señor Brahmā y el Señor Śiva. Pero por Tu misericordia, debido a que siempre estoy ocupado en el servicio amoroso trascendental de Tus pies de loto, Tu Señoría ha tenido la gran bondad de revelarme las acciones de Tu potencia interna. Mi querido Señor, Tú eres digno de adoración por todos, y los semidioses y las deidades regentes de los catorce sistemas planetarios conocen perfectamente Tu fama trascendental. Ahora, por favor, concédeme Tus bendiciones para que pueda viajar por todos los universos cantando las glorias de Tus actividades trascendentales.”

La Suprema Personalidad de Dios, el Señor Kṛṣṇa, respondió a Nārada de la siguiente manera: “Mi querido Nārada, Oh sabio entre los semidioses, tú sabes que Yo soy el instructor supremo y el seguidor perfecto de todos los principios religiosos, así como el supremo ejecutor de dichos principios. Por lo tanto, estoy ejecutando personalmente esos principios religiosos con el fin de enseñar al mundo entero cómo debe actuar. Mi querido hijo, deseo que no te desconcierten esas demostraciones de Mi energía interna.”

La Suprema Personalidad de Dios estaba ocupada en Sus supuestos asuntos familiares con el propósito de enseñar a la gente cómo puede santificar su vida familiar, aunque esté apegada al encarcelamiento de la existencia material. En realidad, debido a la vida familiar uno es obligado a continuar el período de existencia material. Pero el Señor, siendo muy bondadoso con los jefes de familia, mostró el sendero para santificar la vida familiar ordinaria. Debido a que Kṛṣṇa es el centro de todas las actividades, la vida de un jefe de familia consciente de Kṛṣṇa es trascendental a los mandatos Védicos y queda automáticamente santificada.

Así pues, Nārada vio a un solo Kṛṣṇa viviendo en dieciséis mil palacios mediante Sus expansiones plenarias. Debido a Su inconcebible energía, Él estaba presente visiblemente en todos y cada uno de los palacios de Sus reinas. El Señor Kṛṣṇa posee un poder ilimitado, y el asombro de Nārada no tenía límites al observar una y otra vez la manifestación de la energía interna del Señor Kṛṣṇa. El Señor Kṛṣṇa actuó mediante Su ejemplo personal como si estuviera muy apegado a los cuatro principios de la vida civilizada, a saber, religiosidad, desarrollo económico, complacencia de los sentidos y salvación. Estos cuatro principios de la existencia material son necesarios para el avance espiritual de la sociedad humana, y aunque el Señor Kṛṣṇa no tenía ninguna necesidad de hacerlo, manifestó Sus actividades familiares para que la gente pudiera seguir Sus pasos en su propio beneficio. El Señor Kṛṣṇa satisfizo al sabio Nārada en todos los aspectos. Nārada estaba muy complacido al ver las actividades del Señor en Dvārakā y, por lo tanto, partió.

Al narrar las actividades del Señor Kṛṣṇa en Dvārakā, Śukadeva Gosvāmī explicó al Rey Parīkṣit cómo el Señor Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, desciende a este universo material mediante la acción de Su potencia interna y manifiesta personalmente los principios que, si se siguen, pueden conducir a una persona a alcanzar la meta suprema de la vida. Todas las reinas de Dvārakā, más de dieciséis mil en número, empleaban sus atractivos rasgos femeninos en el servicio trascendental del Señor mediante sus sonrisas y su servicio, y el Señor se complacía en comportarse con ellas exactamente como un esposo perfecto que disfruta de la vida familiar. Uno debe saber sin duda alguna que tales pasatiempos no pueden ser realizados por nadie más que el Señor Śrī Kṛṣṇa. El Señor Śrī Kṛṣṇa es la causa original de la creación, el mantenimiento y la disolución de toda la manifestación cósmica. Cualquiera que escuche atentamente las narraciones de los pasatiempos del Señor en Dvārakā o apoye a un predicador del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa, ciertamente encontrará muy fácil atravesar el sendero de la liberación y saborear el néctar de los pies de loto del Señor Kṛṣṇa. Y de ese modo se ocupará en Su servicio devocional.

Así termina el significado Bhaktivedanta del Segundo Volúmen, Decimocuarto Capítulo de Kṛṣṇa, “El Gran Sabio Nārada Visita los Diferentes Hogares del Señor Kṛṣṇa.”

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