Capítulo 13
Brahmā Roba a los Niños y a los Terneros
Śukadeva Gosvāmī quedó muy animado cuando Mahārāja Parīkṣit le preguntó por qué los vaqueritos no discutieron la muerte de Aghāsura hasta después de que hubiera pasado un año. Él explicó así: “Mi querido Rey, debido a tu curiosidad estás volviendo más refrescante el tema de los pasatiempos trascendentales de Kṛṣṇa.”
Se dice que es la naturaleza de un devoto aplicar constantemente su mente, energía, palabras, oídos, etc., en escuchar y cantar acerca de Kṛṣṇa. Esto se llama conciencia de Kṛṣṇa, y para aquel que está absorto en escuchar y cantar acerca de Kṛṣṇa, el tema nunca se vuelve trillado ni viejo. Esa es la distinción de los temas trascendentales en contraste con los temas materiales. Los temas materiales se vuelven rancios, y uno no puede escuchar un determinado asunto durante mucho tiempo; desea un cambio. Pero en lo que respecta a los temas trascendentales, se les llama nityanavanavāyamāna. Esto significa que uno puede continuar cantando y escuchando acerca del Señor y nunca sentirse cansado, sino que permanecerá fresco y ansioso por escuchar más y más.
Es deber del maestro espiritual revelar todo el tema confidencial al discípulo inquisitivo y sincero. Así, Śukadeva Gosvāmī comenzó a explicar por qué la muerte de Aghāsura no fue discutida hasta que pasó un año. Śukadeva Gosvāmī dijo al Rey, “Ahora escucha este secreto con atención. Después de salvar a Sus amigos de la boca de Aghāsura y matar al demonio, el Señor Kṛṣṇa llevó a Sus amigos a la orilla del Yamunā y se dirigió a ellos de la siguiente manera: ‘Mis queridos amigos, tan solo miren qué hermoso es este lugar para almorzar y jugar en la suave arena de la orilla del Yamunā. Pueden ver cómo las flores de loto en el agua están bellamente abiertas y cómo esparcen su fragancia por todas partes. El gorjeo de los pájaros junto con el arrullo de los pavos reales, rodeados por el susurro de las hojas de los árboles, combinan y presentan vibraciones sonoras que se responden unas a otras. Y esto enriquece aún más el hermoso paisaje creado por los árboles aquí. Tomemos nuestro almuerzo en este lugar, porque ya es tarde y tenemos hambre. Dejen que los terneros permanezcan cerca de nosotros, y que beban agua del Yamunā. Mientras nosotros almorzamos, los terneros pueden comer el pasto suave que hay en este lugar.’”
Al escuchar esta propuesta de Kṛṣṇa, todos los niños se pusieron muy felices y dijeron, “Ciertamente, sentémonos aquí para tomar nuestro almuerzo.” Entonces soltaron a los terneros para que comieran el pasto suave. Sentándose en el suelo y poniendo a Kṛṣṇa en el centro, comenzaron a abrir sus diferentes paquetes de comida traídos de casa. El Señor Śrī Kṛṣṇa estaba sentado en el centro del círculo, y todos los niños mantenían sus rostros hacia Él. Comían y disfrutaban constantemente al ver al Señor cara a cara. Kṛṣṇa parecía el verticilo de una flor de loto, y los niños que Lo rodeaban parecían sus diferentes pétalos. Los niños recogían flores, hojas de flores y cortezas de árboles y las colocaban bajo sus diferentes paquetes de comida, y así comenzaron a almorzar, manteniéndose en la compañía de Kṛṣṇa. Mientras almorzaban, cada niño comenzaba a manifestar diferentes clases de relación con Kṛṣṇa, y disfrutaban la compañía unos de otros con palabras jocosas. Mientras así disfrutaba del almuerzo con Sus amigos, la flauta del Señor Kṛṣṇa estaba metida en el cinturón de Su vestimenta, y Su cuerno y Su bastón estaban colocados en el lado izquierdo de Su ropa. Él sostenía una porción de comida preparada con yogur, mantequilla, arroz y trozos de ensalada de frutas en Su palma izquierda, la cual podía verse a través de los pliegues de Sus dedos los cuales semejaban pétalos. La Suprema Personalidad de Dios, quien acepta los resultados de todos los grandes sacrificios, estaba riendo y bromeando, disfrutando del almuerzo con Sus amigos en Vṛndāvana. Y así la escena era observada por los semidioses desde el cielo. En cuanto a los niños, simplemente disfrutaban de la bienaventuranza trascendental en compañía de la Suprema Personalidad de Dios.
En ese momento, los terneros que estaban pastando cerca entraron en el bosque profundo, atraídos por el pasto fresco, y gradualmente desaparecieron de la vista. Cuando los niños vieron que los terneros no estaban cerca, se asustaron por la seguridad de ellos e inmediatamente gritaron, “¡Kṛṣṇa!” Kṛṣṇa es el que mata al temor personificado. Todo mundo teme a la personificación del temor, pero la personificación del temor teme a Kṛṣṇa. Al exclamar la palabra “Kṛṣṇa,” los niños de inmediato trascendieron la situación de temor. Debido a Su gran afecto por sus amigos, Kṛṣṇa no quería que abandonaran su agradable almuerzo y fueran a buscar a los terneros. Por eso dijo, “Mis queridos amigos, no necesitan interrumpir su almuerzo. Continúen disfrutando. Yo iré personalmente donde están los terneros.” Así, el Señor Kṛṣṇa comenzó inmediatamente a buscar a los terneros en las cuevas y arbustos. Buscó en los huecos de las montañas y en los bosques, pero en ninguna parte pudo encontrarlos.
En el momento en que Aghāsura fue muerto y los semidioses estaban observando el incidente con gran asombro, Brahmā, que nació de la flor de loto que crece del ombligo de Viṣṇu, también vino a ver. Él se sorprendió de cómo un niño pequeño como Kṛṣṇa podía actuar de manera tan maravillosa. Aunque se le informó que el pequeño pastorcillo de vacas era la Suprema Personalidad de Dios, quiso ver más pasatiempos gloriosos del Señor, y así robó todos los terneros y los niños pastores de vacas y los llevó a un lugar diferente. Por lo tanto, el Señor Kṛṣṇa, a pesar de buscar a los terneros, no pudo encontrarlos, e incluso perdió a Sus amigos en la orilla del Yamunā donde habían estado almorzando. En la forma de un niño pastor de vacas, el Señor Kṛṣṇa era muy pequeño en comparación con Brahmā, pero como Él es la Suprema Personalidad de Dios, pudo entender de inmediato que todos los terneros y niños habían sido robados por Brahmā. Kṛṣṇa pensó, “Brahmā se ha llevado a todos los niños y terneros. ¿Cómo podré regresar solo a Vṛndāvana? ¡Las madres estarán afligidas!”
Por lo tanto, con el fin de satisfacer a las madres de Sus amigos así como para convencer a Brahmā de la supremacía de la Personalidad de Dios, Él inmediatamente se expandió a Sí Mismo como los niños pastores de vacas y los terneros. En los Vedas se dice que la Suprema Personalidad de Dios se expande a Sí Mismo en tantos seres vivientes por medio de Su energía. Por lo tanto, no fue muy difícil para Él expandirse nuevamente en tantos niños y terneros. Él se expandió a Sí Mismo para transformarse exactamente en los niños, que tenían todos diferentes rasgos, construcción facial y corporal, y que tenían diferentes atavíos y ornamentos, así como diferente comportamiento y actividades personales. En otras palabras, cada uno tiene gustos diferentes; siendo un alma individual, cada persona tiene actividades y comportamiento completamente distintos. Sin embargo, Kṛṣṇa se expandió exactamente en todas las diferentes posiciones de los niños individuales. También se transformó en los terneros, que también eran de diferentes tamaños, colores, actividades, etc. Esto fue posible porque todo es una expansión de la energía de Kṛṣṇa. En el Viṣṇu Purāṇa se dice: parasya brahmaṇaḥ śakti. Todo lo que realmente vemos en la manifestación cósmica—ya sea materia o las actividades de las entidades vivientes—es simplemente una expansión de las energías del Señor, de la misma manera en que el calor y la luz son diferentes expansiones del fuego.
Así, expandiéndose como los niños y los terneros en sus capacidades individuales, y rodeado por tales expansiones de Sí Mismo, Kṛṣṇa entró en la aldea de Vṛndāvana. Los residentes no tenían conocimiento de lo que había ocurrido. Después de entrar en la aldea de Vṛndāvana, todos los terneros entraron en sus respectivos establos, y los niños también fueron a sus respectivas madres y hogares.
Las madres de los niños escucharon la vibración de sus flautas antes de que entraran, y para recibirlos salieron de sus hogares y los abrazaron. Y debido a su afecto maternal, la leche fluía de sus pechos, y permitían que los niños la bebieran. Sin embargo, su ofrenda no era exactamente a sus propios hijos, sino a la Suprema Personalidad de Dios, que se había expandido a Sí Mismo en tales niños. Esta fue otra oportunidad para que todas las madres de Vṛndāvana alimentaran a la Suprema Personalidad de Dios con su propia leche. Por lo tanto, el Señor Kṛṣṇa no solo dio a Yaśodā la oportunidad de alimentarlo, sino que esta vez dio la oportunidad a todas las gopīs mayores.
Todos los niños comenzaron a comportarse con sus madres como de costumbre, y también las madres, al acercarse la tarde, comenzaron a bañar a sus respectivos hijos, decorarlos con tilaka y ornamentos y darles alimento necesario después del trabajo del día. También las vacas, que estaban lejos en el campo de pastoreo, regresaron por la tarde y comenzaron a llamar a sus respectivos terneros. Los terneros inmediatamente fueron hacia sus madres, y las madres comenzaron a lamer los cuerpos de los terneros. Estas relaciones entre las vacas y las gopīs con sus terneros y niños permanecieron inalteradas, aunque en realidad los terneros y niños originales no estaban allí. En realidad, el afecto de las vacas por sus terneros y el afecto de las gopīs mayores por los niños aumentó sin causa. Su afecto aumentó naturalmente, aunque los terneros y niños no eran sus propios hijos. Aunque las vacas y las gopīs mayores de Vṛndāvana tenían mayor afecto por Kṛṣṇa que por sus propios hijos, después de este incidente, su afecto por sus propios hijos aumentó exactamente como el que tenían por Kṛṣṇa. Durante un año completo, Kṛṣṇa Mismo se expandió como los terneros y los pastorcillos de vacas y estuvo presente en el campo de pastoreo.
Como se afirma en el Bhagavad-gītā, la expansión de Kṛṣṇa está situada en el corazón de todos como la Superalma. De manera similar, en lugar de expandirse como la Superalma, Él se expandió como una porción de los terneros y vaqueritos durante un año continuo.
Un día, cuando Kṛṣṇa, junto con Balarāma, estaba cuidando los terneros en el bosque, vieron algunas vacas pastando en la cima de la Colina Govardhana. Las vacas podían ver hacia abajo en el valle donde los terneros estaban siendo cuidados por los niños. De repente, al ver a sus terneros, las vacas comenzaron a correr hacia ellos. Saltaron cuesta abajo con las patas delanteras y traseras juntas. Las vacas estaban tan derretidas por el afecto hacia sus terneros que no les interesaba el camino accidentado desde la cima de la Colina Govardhana hasta el campo de pastoreo. Comenzaron a acercarse a los terneros con sus ubres llenas de leche, y levantaban sus colas hacia arriba. Mientras descendían de la colina, sus ubres derramaban leche sobre el suelo debido a su intenso afecto maternal hacia los terneros, aunque no eran sus propios terneros. Estas vacas tenían sus propios terneros, y los terneros que pastaban debajo de la Colina Govardhana eran más grandes; no se esperaba que bebieran leche directamente de la ubre, sino que se satisficieran con la hierba. Sin embargo, todas las vacas llegaron inmediatamente y comenzaron a lamer sus cuerpos, y los terneros también comenzaron a succionar leche de las ubres. Parecía que había un gran vínculo de afecto entre las vacas y los terneros.
Cuando las vacas estaban corriendo cuesta abajo desde la cima de la Colina Govardhana, los hombres que las cuidaban intentaron detenerlas. Las vacas mayores son cuidadas por los hombres, y los terneros por los niños; y en lo posible, los terneros se mantienen separados de las vacas, para que no beban toda la leche disponible. Por lo tanto, los hombres que cuidaban las vacas en la cima de la Colina Govardhana intentaron detenerlas, pero fracasaron. Derrotados, se sintieron avergonzados y enojados. Estaban muy infelices, pero cuando bajaron y vieron a sus propios hijos cuidando a los terneros, de repente se volvieron muy afectuosos hacia los niños. Fue muy asombroso. Aunque los hombres descendieron decepcionados, derrotados y enojados, en cuanto vieron a sus propios hijos, sus corazones se derritieron con gran afecto. De inmediato su ira, insatisfacción e infelicidad desaparecieron. Comenzaron a mostrar amor paternal hacia los niños, y con gran afecto los levantaron en sus brazos y los abrazaron. Comenzaron a oler la cabeza de sus hijos y a disfrutar su compañía con gran felicidad. Después de abrazar a sus hijos, los hombres volvieron a llevar las vacas a la cima de la Colina Govardhana. En el camino comenzaron a pensar en sus hijos, y lágrimas de afecto cayeron de sus ojos.
Cuando Balarāma vio este extraordinario intercambio de afecto entre las vacas y sus terneros y entre los padres y sus hijos—cuando ni los terneros ni los niños necesitaban tanto cuidado—comenzó a preguntarse por qué ocurría tal cosa extraordinaria. Se asombró al ver a todos los residentes de Vṛndāvana tan afectuosos con sus propios hijos, exactamente como lo habían sido con Kṛṣṇa. De manera similar, las vacas se habían vuelto afectuosas por sus terneros—tanto como por Kṛṣṇa. Por lo tanto, Balarāma concluyó que la muestra extraordinaria de afecto era algo místico, ya sea realizado por los semidioses o por algún hombre poderoso. De lo contrario, ¿cómo podría ocurrir este maravilloso cambio? Concluyó que este cambio místico debía haber sido causado por Kṛṣṇa, a quien Balarāma consideraba Su venerable Personalidad de Dios. Pensó, “Esto fue un arreglo de Kṛṣṇa, e incluso yo no podría detener Su poder místico.” Así Balarāma comprendió que todos aquellos niños y terneros eran solo expansiones de Kṛṣṇa.
Balarāma preguntó a Kṛṣṇa sobre la situación real. Dijo, “Mi querido Kṛṣṇa, al principio pensé que todas estas vacas, terneros y vaqueritos eran o grandes sabios y personas santas o semidioses, pero ahora parece que en realidad son Tus expansiones. Todos son Tú; Tú Mismo estás desempeñando el papel de terneros, vacas y niños. ¿Cuál es el misterio de esta situación? ¿A dónde han ido esos otros terneros, vacas y niños? ¿Y por qué Te estás expandiendo como las vacas, terneros y niños? ¿Quieres por favor decirme cuál es la causa?” A petición de Balarāma, Kṛṣṇa explicó brevemente toda la situación: cómo los terneros y los niños fueron robados por Brahmā y cómo Él estaba ocultando el incidente expandiéndose a Sí Mismo para que la gente no supiera que las vacas, terneros y niños originales estaban ausentes.
Mientras Kṛṣṇa y Balarāma hablaban, Brahmā regresó después de un intervalo de un momento (según la duración de su vida). Tenemos información sobre la duración de la vida del Señor Brahmā en el Bhagavad-gītā: 1,000 veces la duración de las cuatro eras, o 4,300,000 × 1,000, comprenden doce horas de Brahmā. De manera similar, un momento de Brahmā es igual a un año de nuestro cálculo solar. Después de un momento del cálculo de Brahmā, Brahmā volvió para ver la diversión causada por su robo de los niños y terneros. Pero también estaba temeroso, pues estaba jugando con fuego. Kṛṣṇa era su amo, y él había hecho una travesura por diversión al llevarse los terneros y niños de Kṛṣṇa. Estaba realmente ansioso, así que no estuvo fuera por mucho tiempo; regresó después de un momento (de su cálculo). Vio que todos los niños, terneros y vacas estaban jugando con Kṛṣṇa de la misma manera en que los había visto cuando se los llevó, aunque estaba seguro de que los había arrebatado y echado a dormir bajo el hechizo de su poder místico. Brahmā comenzó a pensar, “Me lleve a todos los niños, terneros y vacas, y sé que todavía están durmiendo. ¿Cómo es que un grupo similar de vacas, niños y terneros está jugando con Kṛṣṇa? ¿Es que no están siendo influenciados por mi poder místico? ¿Han estado jugando continuamente durante un año con Kṛṣṇa?” Brahmā trató de comprender quiénes eran y cómo no estaban siendo influenciados por su poder místico, pero no pudo determinarlo. En otras palabras, él mismo cayó bajo el hechizo de su propio poder místico. La influencia de su poder místico parecía nieve en la oscuridad o una luciérnaga durante el día. Durante la oscuridad de la noche, la luciérnaga puede mostrar cierta capacidad de brillar, y la nieve acumulada en la cima de una colina o en el suelo puede brillar durante el día. Pero por la noche la nieve no tiene brillo plateado; ni la luciérnaga tiene capacidad iluminadora durante el día. De manera similar, cuando el pequeño poder místico exhibido por Brahmā estaba frente al poder místico de Kṛṣṇa, era como nieve o como una luciérnaga. Cuando una persona con un pequeño poder místico quiere mostrar su potencia en presencia de un poder místico mayor, en lugar de aumentar su propia potencia, la disminuye. Incluso una gran personalidad como Brahmā, cuando quiso mostrar su poder místico ante Kṛṣṇa, quedó en ridículo. Brahmā quedó así confundido acerca de su propio poder místico.
A fin de convencer a Brahmā de que todas aquellas vacas, terneros y niños no eran los originales, las vacas, terneros y niños que estaban jugando con Kṛṣṇa se transformaron en formas de Viṣṇu. En realidad, los originales estaban durmiendo bajo el hechizo del poder místico de Brahmā, pero los presentes, vistos por Brahmā, eran todos expansiones inmediatas de Kṛṣṇa, o Viṣṇu. Viṣṇu es la expansión de Kṛṣṇa, por lo tanto las formas de Viṣṇu aparecieron ante Brahmā. Todas las formas de Viṣṇu eran de color azulado y estaban vestidas con prendas amarillas; todas Ellas tenían cuatro manos adornadas con la maza, el disco, la flor de loto y la caracola. Sobre Sus cabezas había resplandecientes yelmos dorados incrustados con joyas; Estas formas de Viṣṇu estaban adornadas con perlas y pendientes, y enguirnaldadas con hermosas flores. En Sus pechos estaba la marca de śrīvatsa; Sus brazos estaban adornados con brazaletes y otras joyas. Sus cuellos eran tan tersos como la caracola, Sus piernas estaban adornadas con campanillas, Sus cinturas adornadas con campanas doradas y Sus dedos con anillos incrustados con joyas. Brahmā también vio que sobre todo el cuerpo del Señor Viṣṇu habían sido esparcidos frescos capullos de tulasī, comenzando desde Sus pies de loto hasta la parte superior de la cabeza. Otro aspecto significativo de las formas de Viṣṇu era que todas Ellas se veían trascendentalmente hermosas. Sus sonrisas se asemejaban al brillo de la luna, y Sus miradas se asemejaban a la salida temprana del sol. Tan solo por Sus miradas parecían ser los creadores y sustentadores de las modalidades de la ignorancia y la pasión. Viṣṇu representa la modalidad de la bondad, Brahmā representa la modalidad de la pasión y el Señor Śiva representa la modalidad de la ignorancia. Por lo tanto, como sustentador de todo en la manifestación cósmica, Viṣṇu es también el creador y sustentador de Brahmā y del Señor Śiva.
Después de esta manifestación del Señor Viṣṇu, Brahmā vio que muchos otros Brahmās, Śivas y semidioses e incluso insignificantes entidades vivientes, hasta las hormigas y las muy pequeñas briznas de paja —entidades vivientes móviles e inmóviles— estaban danzando, rodeando al Señor Viṣṇu. Su danza estaba acompañada por diversas clases de música, y todos Ellos estaban adorando al Señor Viṣṇu. Brahmā comprendió que todas aquellas formas de Viṣṇu eran completas, comenzando desde la perfección aṇimā de volverse pequeño como un átomo, hasta volverse infinito como la manifestación cósmica. Todos los poderes místicos de Brahmā, Śiva, todos los semidioses y los veinticuatro elementos de la manifestación cósmica estaban plenamente representados en la persona de Viṣṇu. Por la influencia del Señor Viṣṇu, todos los poderes místicos subordinados estaban ocupados en Su adoración. Él estaba siendo adorado por el tiempo, el espacio, la manifestación cósmica, la reformación, el deseo, la actividad y las tres cualidades de la naturaleza material. Brahmā también comprendió que el Señor Viṣṇu es el reservorio de toda verdad, conocimiento y bienaventuranza. Él es la combinación de tres aspectos trascendentales, a saber, eternidad, conocimiento y bienaventuranza, y es el objeto de adoración de los seguidores de los Upaniṣads. Brahmā comprendió que todas las diferentes formas de las vacas, niños y terneros transformadas en formas de Viṣṇu no habían sido transformadas por un misticismo del tipo que un yogī o un semidiós puede exhibir mediante poderes específicos investidos en él. Las vacas, terneros y niños transformados en mūrtis de Viṣṇu, o formas de Viṣṇu, no eran exhibiciones de la māyā de Viṣṇu o de la energía de Viṣṇu, sino que eran el propio Viṣṇu. Las respectivas cualidades de Viṣṇu y de Su māyā son exactamente como el fuego y el calor. En el calor está la cualidad del fuego, es decir, el calor; y sin embargo el calor no es fuego. La manifestación de las formas de Viṣṇu de los niños, vacas y terneros no era como el calor, sino más bien como el fuego–todos eran realmente Viṣṇu. De hecho, la cualidad de Viṣṇu es verdad plena, conocimiento pleno y bienaventuranza plena. Puede darse otro ejemplo con objetos materiales los cuales se reflejan en muchísimas formas. Por ejemplo, el sol se refleja en muchas vasijas con agua, pero los reflejos del sol en muchas vasijas no son realmente el sol. No hay calor ni luz reales del sol en la vasija, aunque parezca ser el sol. Pero las formas que Kṛṣṇa asumió eran, cada una de ellas, Viṣṇu en Su totalidad. Satyam significa verdad, jñānam, conocimiento pleno, y ānanda, bienaventuranza plena.
Las formas trascendentales de la Suprema Personalidad de Dios en Su persona son tan grandes que los seguidores impersonales de los Upaniṣads no pueden alcanzar la plataforma de conocimiento para comprenderlas. Particularmente, las formas trascendentales del Señor están más allá del alcance de los impersonalistas, quienes solo pueden comprender, mediante el estudio de los Upaniṣads, que la Verdad Absoluta no es materia y que la Verdad Absoluta no está materialmente restringida por una potencia limitada. El Señor Brahmā comprendió a Kṛṣṇa y Su expansión en formas de Viṣṇu y pudo entender que, debido a la expansión de la energía del Señor Supremo, todo lo móvil e inmóvil dentro de la manifestación cósmica existe.
Cuando Brahmā permanecía así frustrado por su poder limitado y consciente de sus actividades limitadas dentro de los once sentidos, pudo al menos comprender que él también era una creación de la energía material, exactamente como una marioneta. Así como una marioneta no tiene poder independiente para bailar, sino que baila de acuerdo con la dirección del titiritero, del mismo modo los semidioses y las entidades vivientes están todos subordinados a la Suprema Personalidad de Dios. Como se afirma en el Caitanya-caritāmṛta, el único amo es Kṛṣṇa, y todos los demás son sirvientes. El mundo entero está bajo las olas del hechizo material, y los seres flotan como briznas de paja en el agua. Por lo tanto, su lucha por la existencia continúa. Pero tan pronto como uno se vuelve consciente de que es el sirviente eterno de la Suprema Personalidad de Dios, esta māyā o lucha ilusoria por la existencia se detiene inmediatamente.
El Señor Brahmā, quien tiene pleno control sobre la diosa del conocimiento y quien es considerado la mejor autoridad en el conocimiento Védico, se encontraba así perplejo, siendo incapaz de comprender el poder extraordinario manifestado en la Suprema Personalidad de Dios. En el mundo material, incluso una personalidad como Brahmā es incapaz de entender el potencial místico del Señor Supremo. No solo Brahmā no pudo comprender, sino que incluso quedó perplejo al ver la exhibición que estaba siendo manifestada por Kṛṣṇa ante él.
Kṛṣṇa se compadeció de la incapacidad de Brahmā para ver tan siquiera cómo Él estaba manifestando la fuerza de Viṣṇu al transformarse en las vacas y niños pastores, y así, mientras manifestaba plenamente la expansión de Viṣṇu, de repente retiró el velo de Su yogamāyā sobre la escena. En el Bhagavad-gītā se dice que la Suprema Personalidad de Dios no es visible debido al velo extendido por yogamāyā. Aquello que cubre la realidad es mahāmāyā, o la energía externa, que no permite que un alma condicionada comprenda a la Suprema Personalidad de Dios más allá de la manifestación cósmica. Pero la energía que parcialmente manifiesta a la Suprema Personalidad de Dios y parcialmente no permite que uno vea, se llama yogamāyā. Brahmā no es un alma condicionada ordinaria. Él es muy, muy superior a todos los semidioses, y aun así no pudo comprender la exhibición de la Suprema Personalidad de Dios; por lo tanto, Kṛṣṇa detuvo voluntariamente la manifestación de toda potencia adicional. El alma condicionada no solo se desconcierta, sino que es completamente incapaz de comprender. El velo de yogamāyā fue retirado para que Brahmā no se confundiera cada vez más.
Cuando Brahmā fue liberado de su desconcierto, parecía haber despertado de un estado casi muerto, y comenzó a abrir los ojos con gran dificultad. Así pudo ver la eterna manifestación cósmica con ojos comunes. Vio a todo su alrededor el super excelente panorama de Vṛndāvana–lleno de árboles–que es la fuente de vida para todos los seres vivientes. Pudo apreciar la tierra trascendental de Vṛndāvana, donde todas las entidades vivientes son trascendentales a la naturaleza ordinaria. En el bosque de Vṛndāvana, incluso los animales feroces como los tigres y otros viven pacíficamente junto con los ciervos y los seres humanos. Pudo comprender que, debido a la presencia de la Suprema Personalidad de Dios en Vṛndāvana, ese lugar es trascendental a todos los demás lugares y que allí no existe la lujuria ni la codicia. Brahmā encontró así a Śrī Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, desempeñando el papel de un pequeño pastor de vacas; vio a ese pequeño niño con un bocado de comida en Su mano izquierda, buscando a Sus amigos, vacas y terneros, tal como lo había hecho realmente un año antes, después de su desaparición.
Brahmā descendió Inmediatamente de su gran cisne portador y cayó ante el Señor como una vara dorada. La palabra usada entre los Vaiṣṇavas para ofrecer respeto es daṇḍavat. Esta palabra significa caer como una vara; uno debe ofrecer respeto al Vaiṣṇava superior cayendo al suelo y quedando en forma recta, con su cuerpo exactamente como un vara. Así que Brahmā cayó ante el Señor como una vara para ofrecer respeto; y como la tez de Brahmā es dorada, parecía una vara dorada tendida ante el Señor Kṛṣṇa. Todos los cuatro cascos en las cabezas de Brahmā tocaron los pies de loto de Kṛṣṇa. Brahmā, estando muy alegre, comenzó a derramar lágrimas, y lavó los pies de loto de Kṛṣṇa con sus lágrimas. Repetidamente cayó y se levantó mientras recordaba las maravillosas actividades del Señor. Después de repetir reverencias durante mucho tiempo, Brahmā se puso de pie y se frotó los ojos con sus manos. Al ver al Señor ante él, temblando comenzó a ofrecer oraciones con gran respeto, humildad y atención.
Así termina el significado Bhaktivedanta del Decimotercero Capítulo de Kṛṣṇa, “Brahmā Roba a los Niños y a los Terneros.”