Capítulo 28: Otros Síntomas Extáticos

Capítulo 28

Otros Síntomas Extáticos

Amor Extático Existencial por Kṛṣṇa

Cuando un devoto siempre se ve intensamente afectado por el amor a Kṛṣṇa en una relación directa con Él–o incluso un poco apartado de Él–su estado se llama amor extático existencial. Los síntomas que se originan de tal amor extático existencial se dividen en tres encabezados–es decir, húmedo, quemado y seco.

El amor extático existencial húmedo provocado en conexión con Kṛṣṇa se divide en dos: directo e indirecto. Śrīmatī Rādhārāṇī estaba tejiendo una guirnalda de flores kunda, y al escuchar la vibración de la flauta de Kṛṣṇa, inmediatamente detuvo Su trabajo. Este es un ejemplo de amor extático existencial húmedo directo. El amor extático existencial húmedo indirecto se describe en la siguiente declaración: Kṛṣṇa, quien también es llamado Puruṣottama, es para los ojos de Madre Yaśodā como la nube es para los ojos del ave cātakī. Cuando Kṛṣṇa fue llevado a Mathurā, Madre Yaśodā, estando muy ansiosa y enojada, comenzó a reprender al Rey de Mathurā.

El amor extático existencial quemado se divide en tres, y un ejemplo es el siguiente: Un día, Madre Yaśodā soñaba que el gigantesco demonio Pūtanā estaba tendido en el patio de su casa, e inmediatamente se preocupó por buscar a Kṛṣṇa.

Cuando hay manifestaciones de síntomas extáticos en el cuerpo de un no devoto, estos se llaman síntomas secos de amor extático. Los no devotos son en realidad materialistas, pero en contacto con algún devoto puro, a veces pueden manifestar algunos síntomas de éxtasis. Los eruditos devocionales llaman a estos síntomas, secos.

Hay ocho síntomas del amor extático existencial: quedarse atónito, transpirar, erizar los vellos del cuerpo, vacilación de la voz, temblor del cuerpo, cambio de color corporal, derramamiento de lágrimas y devastación.

La explicación científica de estos ocho síntomas es dada por Rūpa Gosvāmī como sigue: Cuando la fuerza vital de la vida entra en contacto con la tierra, es llamado aturdimiento. Cuando la misma fuerza entra en contacto con el agua, hay derramamiento de lágrimas. Cuando la misma fuerza entra en contacto con el fuego, hay sudoración. Cuando la misma fuerza entra en contacto con el cielo, hay completa devastación. Y cuando esa fuerza entra en contacto con el aire, hay temblor, fallo de la voz y erizamiento de los vellos del cuerpo.

Estos síntomas a veces se manifiestan internamente y a veces externamente. El devoto puro siempre siente tales expresiones sintomáticas dentro de sí mismo, pero por miedo a los extraños, generalmente no las manifiesta externamente.

Quedarse Aturdido

El síntoma de quedarse aturdido es causado por tribulación extática, miedo, asombro, lamentación y enojo. Este síntoma se exhibe mediante la detención del habla, la detención del movimiento, un sentimiento de vacío y un extremo sentimiento de separación.

Cuando Uddhava estaba describiendo los pasatiempos de Kṛṣṇa a Vidura, dijo, “Un día las gopīs se quedaron aturdidas cuando Kṛṣṇa, vestido como una sirvienta de jardinería, entró al invernadero y las animó con bromas y risas. Luego, cuando Kṛṣṇa salió del invernadero, las gopīs Lo veían tan extáticamente que parecía que tanto sus mentes como sus ojos Lo seguían.” Estos síntomas significan que aunque los asuntos de las gopīs no habían terminado, se habían quedado aturdidas por amor extático.

Otro ejemplo de quedarse aturdido ocurrió cuando Kṛṣṇa fue rodeado por varios luchadores en la arena de sacrificio de Kaṁsa. Su madre, Devakī,* entonces quedó aturdida, y sus ojos se secaron al ver a Kṛṣṇa entre los luchadores.

También hay un ejemplo del asombro de Brahmā. Se explica en el Décimo Canto, Capítulo 13, verso 51 del Śrīmad-Bhāgavatam que cuando Brahmā comprendió que este vaquerito era la Suprema Personalidad de Dios Mismo, quedó aturdido. Todas sus actividades de los sentidos se detuvieron al ver a todos los vaqueritos nuevamente, junto con Kṛṣṇa. El Señor Brahmā estaba tan aturdido que parecía una estatua dorada con cuatro cabezas. Asimismo, cuando los residentes de Braja descubrieron que Kṛṣṇa había levantado la Colina Govardhana con Su mano izquierda, quedaron aturdidos.

El asombro causado por la lamentación se ejemplifica cuando Kṛṣṇa estaba entrando en el vientre del demonio Bakāsura y todos los semidioses de los planetas superiores quedaron aturdidos de lamentación. Un ejemplo similar de quedarse aturdido fue visible en Arjuna cuando vio que Aśvatthāmā intentaba soltar su brahmāstra* contra Kṛṣṇa.

Transpiración 

Un ejemplo de sudar debido al júbilo se describe en el Śrīmad-Bhāgavatam. Una gopī se dirigió a Rādhārāṇī así: “Mi querida Rādhārāṇī, estás reprendiendo al sol innecesariamente, pero puedo entender que estás sudando solo porque te has puesto demasiado lujuriosa al ver a Kṛṣṇa.”

La sudoración causada por el miedo fue exhibida por Raktak, uno de los sirvientes de Kṛṣṇa. Un día, Kṛṣṇa se vistió como Abhimanyu, el esposo de Śrīmatī Rādhārāṇī. A Abhimanyu no le agradaba la asociación de Rādhārāṇī con Kṛṣṇa, y por lo tanto, cuando Raktak vio a Kṛṣṇa vestido como Abhimanyu y así confundió Su identidad, comenzó a reprenderlo con severidad. Tan pronto como Raktak finalmente entendió que era Kṛṣṇa vestido como Abhimanyu, comenzó a sudar. Esta sudoración fue causada por el miedo.

La sudoración debido al enojo fue exhibida por Garuḍa, el águila que es el portador de Viṣṇu. Una vez, el rey celestial, Indra, estaba enviando torrentes de lluvia sobre Vṛndāvana. Garuḍa observaba el incidente desde encima de las nubes, y debido a su enojo, comenzó a sudar.

Erizamiento de los Vellos del Cuerpo

El erizamiento de los vellos del cuerpo se manifestó cuando Madre Yaśodā encontró dentro de la boca de Kṛṣṇa todos los sistemas planetarios universales. Ella Le había pedido a Kṛṣṇa que abriera la boca de par en par solo para ver si había comido tierra. Pero cuando Kṛṣṇa abrió Su boca, ella no solo vio la tierra entera, sino también muchos otros planetas dentro de Su boca. Esto causó que se le erizaran los vellos del cuerpo.

El erizamiento de los vellos del cuerpo resultante del júbilo se describe en el Décimo Canto, Capítulo 30, verso 9 del Śrīmad-Bhāgavatam en relación con las gopīs involucradas en la danza rāsa. Durante esta danza rāsa, Kṛṣṇa desapareció de repente con Rādhārāṇī, y las gopīs comenzaron a buscarlo. En ese momento se dirigieron a la tierra y comenzaron a decir, “Mi querida planeta tierra, a cuántas austeridades y penitencias debes haberte sometido para tener los pies de loto de Kṛṣṇa siempre tocando tu superficie. Pienso que debes estar muy jubilosa porque los árboles y plantas, que son como vellos de tu cuerpo, se están erizando tan gloriosamente. ¿Podemos preguntar cuándo obtuviste por primera vez estos síntomas? ¿Estás disfrutando de este júbilo desde que fuiste tocada por la encarnación Vāmana o desde que fuiste liberada por la encarnación Varāha?”

Kṛṣṇa a veces realizaba luchas simuladas junto con los vaqueritos. Cuando Kṛṣṇa soplaba Su cuerno en estas luchas simuladas, Śrīdāmā, que estaba en el bando opuesto, sentía erizar los vellos de su cuerpo. De manera similar, cuando Arjuna vio a Kṛṣṇa en Su gigantesca forma universal, se le erizaron los vellos del cuerpo.

Vacilación de la Voz

Cuando Kṛṣṇa iba a Mathurā en la carroza conducida por Akrūra, Yaśodā y todas las gopīs intentaron impedirle el paso y bloquear Su camino. En ese momento, Śrīmatī Rādhārāṇī estaba tan perturbada que con voz vacilante le pidió a Madre Yaśodā que por favor detuviera a Akrūra.

La vacilación de la voz resultante del asombro fue exhibida por Brahmā. Se dice en el Śrīmad-Bhāgavatam, Décimo Canto, Capítulo 13, verso 59, que después de postrarse ante Kṛṣṇa, cuando Brahmā comenzó a levantarse, oró al Señor con voz vacilante.

En el Décimo Canto, Capítulo 29, verso 27, otro ejemplo de vacilación de la voz fue exhibido por las gopīs cuando se acercaron a Kṛṣṇa deseando danzar con Él. Kṛṣṇa les pidió regresar con sus esposos y a sus hogares. Las gopīs aparentemente se enojaron mucho y comenzaron a hablar con Kṛṣṇa con voces vacilantes.

En el Décimo Canto, Capítulo 39, verso 48, del Śrīmad-Bhāgavatam, una voz vacilante debido al júbilo fue exhibida por Akrūra cuando se le mostraron todos los planetas Vaikuṇṭha descansando dentro del Río Yamunā. Cuando Akrūra entendió que Kṛṣṇa era la Suprema Personalidad de Dios, inclinó Su cabeza ante los pies de loto de Kṛṣṇa y, con las manos juntas, comenzó a orar con voz vacilante. También hay ejemplos de vacilación de la voz causada por el miedo.

Uno de los amigos de Kṛṣṇa lo elogió así: “Mi querido amigo, Tu flauta fue entregada a Tu sirviente, Patrī, y cuando le pedí que la devolviera comenzó a hablar con voz vacilante, y su complexión se volvió amarilla.”

Temblor

Cuando Kṛṣṇa intentaba capturar al demonio Śaṅkha, Rādhārāṇī comenzó a temblar por miedo. Temblor similar del cuerpo fue exhibido en Sahadeva, el hermano menor de Nakula. Cuando Śiśupāla estaba blasfemando vehementemente contra el Señor, Sahadeva comenzó a temblar de ira.

El temblor del cuerpo también fue exhibido por Rādhārāṇī debido a la tribulación. Rādhārāṇī temblaba mientras le decía a una de las gopīs: “¡No bromeen con este chico decepcionante! Por favor pídanle que no se acerque a Mí, porque Él siempre es la causa de toda nuestra aflicción.”

Cambio del Color Corporal

A veces, debido a un gran agravio causado por los tratos de Kṛṣṇa, el cuerpo cambia de color. Por lo tanto, las gopīs se dirigieron al Señor así: “Mi querido Kṛṣṇa, debido a la separación de Ti, todos los habitantes de Vṛndāvana han cambiado de color. Y debido a este cambio de color incluso el gran sabio Nārada estaba pensando en Vṛndāvana como una isla blanca en el océano de leche.”

Cuando Kṛṣṇa y Balarāma estaban presentes en la arena de Kaṁsa, el cuerpo de Kaṁsa cambió de color. De manera similar, el rostro de Indra cambió de color cuando vio que Kṛṣṇa estaba protegiendo a todos los habitantes de Braja al levantar la Colina Govardhana. Si el cambio de color ocurre debido a un júbilo excesivo, el tono se vuelve rojo. Debido a que tal cambio de color es tan poco común, Śrīla Rūpa Gosvāmī no discute más este punto.

Lagrimas

Por júbilo, enojo o separación puede ocurrir el derramamiento de lágrimas de los ojos. Cuando tales lágrimas son muy frías, se deben al júbilo, y cuando se deben al enojo, las lágrimas se vuelven calientes. En todos los casos hay un movimiento severo de los ojos, y generalmente los ojos se vuelven rojizos. También hay una sensación de picazón que hace que el afectado se frote los ojos.

Cuando la de ojos de loto Rukmiṇī, la primera reina de Kṛṣṇa en Dvārakā, derramaba lágrimas por júbilo extático, no le agradaban las lágrimas. Hay un pasaje en el Hari-vaṁśa donde Satyabhāmā comienza a derramar lágrimas debido a su gran afecto por Kṛṣṇa.

Un ejemplo de derramamiento de lágrimas por enojo fue exhibido por Bhīma cuando vio que Śiśupāla estaba insultando a Kṛṣṇa en la arena de sacrificio rāja-sūya. Bhīma quiso matar a Śiśupāla inmediatamente, pero como Kṛṣṇa no le ordenó hacerlo, se volvió melancólico de enojo. Se describe que había lágrimas calientes cubriendo sus ojos, como una delgada nube a veces cubre la luna vespertina. Por la tarde, cuando la luna está ligeramente cubierta por una delgada nube, se ve muy agradable, y cuando Bhīma estaba derramando lágrimas por su enojo, él también se veía muy agradable.

En el Décimo Canto del Śrīmad-Bhāgavatam, Capítulo 68, verso 23, hay un buen ejemplo del derramamiento de lágrimas de lamentación de Rukmiṇī. Cuando Kṛṣṇa y Rukmiṇī estaban hablando, Rukmiṇī se asustó por la separación de Kṛṣṇa y, por lo tanto, comenzó a rascar la tierra con sus uñas rojas, semejantes a lotos. Debido a que estaba derramando lágrimas, el ungüento negro de sus ojos caía, junto con las lágrimas, sobre sus pechos, que estaban cubiertos con polvo de kuṅkum. Rukmiṇī estaba tan afligida que su voz se volvió ahogada.

Devastación

Cuando una persona está confundida por la felicidad y la tribulación simultáneas y no sabe qué hacer, este estado de confusión se llama pralaya, o devastación. En esta condición de pralaya a veces se cae al suelo, y todos los síntomas del amor extático se manifiestan. Cuando las gopīs buscaban a Kṛṣṇa y de repente Él salió de los arbustos y enredaderas, todas quedaron atónitas y casi inconscientes. En este estado, las gopīs se veían muy hermosas. Este es un ejemplo de pralaya, o devastación en la felicidad.

También hay ejemplos de pralaya en la aflicción. Uno de ellos se describe en el Décimo Canto, Capítulo 39, verso 14 del Śrīmad-Bhāgavatam, donde Śukadeva Gosvāmī le dice al Rey Parīkṣit: “Mi querido Rey, cuando las gopīs extrañaban a Kṛṣṇa, estaban tan absortas en meditación sobre Él que todos sus sentidos dejaron de funcionar, y perdieron todo sentido corporal. Era como si se hubieran liberado de todas las condiciones materiales.”

De los muchos síntomas extáticos del cuerpo, el síntoma de quedar atónito es especialmente significativo. Según el grado de atonía, la fuerza vital dentro del cuerpo se agita, y debido a tal estado, los otros síntomas de amor extático a veces se alteran. Estos síntomas extáticos trascendentales se desarrollan gradualmente, y en el curso de tal desarrollo, a veces se llaman humeantes, a veces ardientes y a veces resplandecientes. Estos tres grados se experimentan durante muchos, muchos años y se extienden a diferentes partes del cuerpo. A diferencia del derramamiento de lágrimas y la vacilación de la voz, la condición de estar atónito se extiende por todo el cuerpo. El derramamiento de lágrimas y la vacilación de la voz son simplemente síntomas localizados.

El derramamiento de lágrimas, sin embargo, a veces hace que los ojos se hinchen y se pongan blanquecinos, y a veces los cristalinos de los ojos se enfocan de manera diferente. La vacilación de la voz puede a veces causar ahogo en la garganta y extrema ansiedad. Como los diferentes síntomas de estas manifestaciones extáticas están localizados, se acompañan de diferentes reacciones locales; por ejemplo, cuando la garganta se ahoga debido a la vacilación de la voz, puede haber un sonido como “ghra.” Tales sonidos ahogan la voz, y con extrema ansiedad mental se pueden manifestar de diferentes maneras. Todos estos síntomas se enumeran bajo la condición existencial seca conocida como humeante, y se exhiben de diferentes maneras.

A veces, mientras se participa en ceremonias que celebran los pasatiempos de Kṛṣṇa, o en la compañía de los devotos, se manifiesta éxtasis danzante. Tales sentimientos se llaman ardientes.

Ninguno de los síntomas anteriores puede manifestarse sin el principio básico del fuerte apego a Kṛṣṇa. En la condición humeante de tales expresiones extáticas, los síntomas podrían, de otra manera, permanecer ocultos. Este tipo de síntoma fue experimentado por el Sacerdote Gargamuni, quien estaba realizando algún ritual en la casa de Nanda Mahārāja. Cuando escuchó acerca de la matanza del demonio Aghāsura por parte de Kṛṣṇa, se podían ver algunas lágrimas en sus ojos, su garganta temblaba, y el sudor cubría todo su cuerpo. De esta manera, el hermoso rostro del Sacerdote Gargamuni adquirió una condición agradable.

Cuando varios de estos síntomas extáticos son visibles, la condición se llama ardiente. Por ejemplo, algunos amigos de Kṛṣṇa Le dijeron, “Mi querido amigo, tan pronto escuché el sonido de Tu flauta desde dentro del bosque, mis manos se volvieron casi inmóviles y mis ojos se llenaron de lágrimas. Tanto fue así, que no pude reconocer Tu pluma de pavo real. Mis muslos quedaron casi completamente atónitos de modo que no pude moverme ni una pulgada. Por lo tanto, mi querido amigo, debo reconocer la maravillosa vibración de Tu flauta trascendental.”

De manera similar, una gopī dijo a otra, “Mi querida amiga, cuando escuché el sonido de la flauta de Kṛṣṇa, traté de ocultarme de la reacción de las vibraciones. Pero aun así no pude controlar el temblor de mi cuerpo, y por lo tanto todas mis amigas en la casa pudieron detectar mi apego a Kṛṣṇa sin duda alguna.”

Cuando los síntomas extáticos no pueden ser frenados, y aparecen simultáneamente en cuatro o cinco categorías diferentes, esta etapa del amor extático se llama resplandeciente. Se cita como ejemplo, en este contexto, que cuando el sabio Nārada vio al Señor Kṛṣṇa delante de él, su cuerpo quedó tan atónito que dejó de tocar su vīṇā. Debido a su voz vacilante, no pudo ofrecer ninguna oración a Kṛṣṇa, y sus ojos se llenaron de lágrimas. Así, la capacidad de Nārada para ver a Kṛṣṇa también quedó obstruida.

Cuando síntomas similares se manifestaron en el cuerpo de Śrīmatī Rādhārāṇī, algunas de Sus amigas la criticaron: “Querida amiga, estás culpando al sabor de las flores por las lágrimas en Tus ojos. Estás reprendiendo al aire por el erizamiento de los vellos de Tu cuerpo. Y estás maldiciendo Tu caminar en el bosque por la paralización de Tus muslos. Pero Tu voz vacilante revela que la causa es diferente: ¡es solo Tu apego a Kṛṣṇa!”

Śrīla Rūpa Gosvāmī comenta que cuando varios síntomas se manifiestan de manera muy prominente, la condición del devoto puede llamarse la más brillante. Por ejemplo, un amigo de Kṛṣṇa se dirigió a Él de la siguiente manera: “Mi querido Pītāmbara, debido a la separación de Ti, todos los residentes de Goloka Vṛndāvana están sudando. Están lamentándose con diferentes palabras, y sus ojos se han humedecido con lágrimas. De hecho, todos ellos están en gran confusión.”

Existe un síntoma supremo del amor extático que se llama mahābhāva. Esta expresión de mahābhāva fue posible únicamente en Rādhārāṇī, pero más tarde, cuando Śrī Kṛṣṇa Caitanya apareció para sentir la forma de amor de Rādhārāṇī, Él también expresó todos los síntomas de mahābhāva. Śrī Rūpa Gosvāmī dice, en este contexto, que cuando los síntomas del amor extático se vuelven los más brillantes, esa etapa se acepta como mahābhāva.

Śrīla Rūpa Gosvāmī analiza más allá la expresión amorosa extática en cuatro divisiones, que se llaman sāttvābhāsā.

A veces, los impersonalistas que no están realmente en el servicio devocional también pueden exhibir tales síntomas de amor extático, pero esto no se acepta como éxtasis real. Es solo un reflejo. Por ejemplo, a veces en Vārāṇasī, una ciudad sagrada para los eruditos impersonalistas, puede verse a un sannyāsī llorando al escuchar las glorias del Señor. Los impersonalistas también a veces cantan el mantra Hare Kṛṣṇa y bailan, pero su objetivo no es servir al Señor. Es convertirse en uno con el Señor y fundirse en Su existencia. Por lo tanto, Rūpa Gosvāmī dice que incluso si las reacciones al canto se manifiestan en el cuerpo del impersonalista, no deben considerarse síntomas de apego real, sino solo reflejos, como el sol reflejado en una habitación oscura a través de un vidrio pulido. Sin embargo, el canto de Hare Kṛṣṇa es tan hermoso y trascendental que eventualmente derretirá incluso los corazones de las personas que son impersonalistas. Rūpa Gosvāmī dice que los síntomas de los impersonalistas son simplemente reflejos del amor extático, no la cosa real.

A veces se encuentra que cuando lógicos obstinados, sin ningún rastro de servicio devocional y sin comprender realmente las glorias trascendentales del Señor, se sientan a escuchar las glorias del Señor, parecen derretirse y derramar lágrimas. En este contexto hay una declaración de un devoto que se dirige al Señor así: “Mi querido Mukunda, no puedo expresar adecuadamente las glorias de Tus pasatiempos. Incluso cuando los no devotos escuchan Tus gloriosos pasatiempos, se ven afectados y derraman lágrimas y comienzan a temblar.” Tales no devotos no están realmente derretidos; son de corazón duro. Pero la influencia de las glorias del Señor es tan grande que incluso los no devotos a veces derraman lágrimas.

A veces se encuentra que un no devoto que prácticamente no tiene gusto por Kṛṣṇa y que no sigue reglas o regulaciones puede, mediante la práctica, hacer un espectáculo de síntomas devocionales, incluso llorando en una asamblea de devotos. Sin embargo, este derramar lágrimas no es realmente una expresión amorosa extática. Se hace simplemente por práctica. Aunque no hay necesidad de describir estos reflejos del amor extático, Rūpa Gosvāmī da algunos ejemplos donde no hay servicio devocional real y se manifiestan tales expresiones.

*Devakī era la madre “natural” de Kṛṣṇa, Su padre era Vasudeva. Para proteger al divino bebé del hermano de Devakī, Kaṁsa, Vasudeva entregó a Kṛṣṇa a Nanda y a Madre Yaśodā en Vṛndāvana, y fue allí donde Él exhibió Sus pasatiempos de la infancia. A los dieciséis años de edad regresó a Mathurā (donde Devakī Lo había dado a luz) y venció a Kaṁsa en la arena mencionada aquí. Véase el libro Kṛṣṇa del autor, así como su Śrīmad-Bhāgavatam, para obtener detalles más completos de estos eventos.

*El brahmāstra era un arma nuclear controlada por un mantra, o vibración sonora.

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