El Señor Śrī Kṛṣṇa dice, “Mi querido Arjuna, hay diferentes clases de hombres. Unos están durmiendo. Y otros están despiertos. No duermen.” ¿Y cómo es esto así? Este canto, que acabamos de realizar, es el proceso de despertar para el alma dormida. El alma está durmiendo, cubierta por este cuerpo material. Estas actividades corporales se encuentran en la etapa del dormir. Así como vemos sueños durante la etapa del dormir, de igual manera, todas estas actividades corporales son sueños. Solo piensa por ti mismo: ¿cuántos incidentes ha habido en tu vida pasada? Si piensas en ellos, te parecerán sueños. Al menos para mí, es así. Nací en la India, recibí educación, luego me casé, luego tuve muy buenos días con mi esposa, tuve hijos; algunos murieron, algunos viven, algunos se casaron; ahora han tenido hijos. Todo esto ocurrió en mi vida pasada. Ahora todo es un sueño. No tengo ninguna conexión con ello. De igual manera, en sueños a veces me encuentro con que me he convertido en rey. ¡Oh, hay tantas riquezas y tanta opulencia! Luego, en cuanto el sueño termina, llego a casa y todo se ha ido.
Así que, en realidad, estas actividades corporales a las que ahora estamos dedicados no son nuestra vida real. Por lo tanto, el mantra Védico dice, “Oh, raza humana, por favor, despierten. Simplemente aprovechen la oportunidad que tienen ahora.” Tienes una oportunidad especial. ¿Y cuál es? Esta forma humana de vida. Aprovéchala; no la desperdicies. No sigas durmiendo. Śrī Kṛṣṇa aborda este mismo tema. Aquellos que están acostumbrados al proceso del yoga lo saben. El primer principio del proceso del yoga es controlar los sentidos. Esto se aplica a todos los procesos. En cualquier proceso fidedigno de realización espiritual, el primer principio es controlar los sentidos. Esto se debe a que los sentidos nos arrastran a la región más oscura de la vida. Pero no nos damos cuenta de esto.
En el Śrīmad-Bhāgavatam hay un hermoso verso. Dice, en primer lugar, que el hombre es demasiado adicto a este estilo de vida materialista. El estilo de vida materialista implica comer, beber, divertirse y disfrutar. Eso es todo, no hay más. Ten buena comida, duerme bien y defiéndete para que los enemigos no entren en tu país ni en tu hogar. Y, ten disfrute sexual a tu antojo. Este es el estilo de vida materialista. Pero las personas que están durmiendo así, no realizan que su verdadero interés propio es diferente. Nuestro verdadero interés propio es que debemos saber sobre nuestra relación perdida con la Suprema Verdad Absoluta.
La Suprema Verdad Absoluta se comprende desde diferentes perspectivas, como el Brahman impersonal, o la Superalma localizada o la Suprema Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa. Aquel que realiza a la Suprema Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa, comprende automáticamente los otros dos aspectos. Pero quien solo se ha acercado al aspecto impersonal de la Suprema Verdad Absoluta, no tiene información sobre la Suprema Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa. Ahora aquí, en el Bhagavad-gītā, la Suprema Personalidad de Dios está presente ante ti.
Aquí está la imagen de Śrī Kṛṣṇa con Su consorte eterna Śrīmatī Rādhārāṇī, Su potencia de placer. En este mundo material, el reflejo de Śrī Kṛṣṇa y Su potencia de placer existe de forma pervertida. Como se puede ver en la imagen, Śrī Kṛṣṇa siempre está en compañía de Śrīmatī Rādhārāṇī. Sus rasgos se describen en la literatura Védica: Él está parado en una postura curva muy bonita, tocando su flauta. Esta imagen no es producto de la imaginación artística. Es una pintura descriptiva de la literatura Védica. Esta descripción se encuentra en la literatura Védica.
Así pues, en el mundo material existe el reflejo pervertido del Pasatiempo de Śrī Kṛṣṇa con Rādhārāṇī. No es una vida sexual como la que tenemos, aunque parezca serlo. Es trascendental. Pero lo que buscamos aquí–eso es real. Un hombre joven desea a una mujer joven, y una mujer joven desea a un hombre joven–esto es natural. No es artificial. Es natural porque todos somos parte integral de ese Ser Supremo, Kṛṣṇa. Su actitud está en mí porque soy Su parte integral, así como la calidad del oro está presente en sus diminutas partículas. La composición química del oro está cien por cien presente en una pequeña partícula de oro. Cualitativamente. Por lo tanto, el disfrute que deseamos entre el hombre y la mujer no es una perversión del amor y la amistad. Es simplemente un reflejo pervertido. El verdadero disfrute se despierta en la asociación con el Señor Supremo, Śrī Kṛṣṇa. Es el mismo placer, pero en su forma pura. Esa misma bienaventuranza está ahí para ti, pero no te enredes en esta forma pervertida de disfrute. No permanezcas dormido. No permanezcas en este estado de sueño. Toma lo verdadero. Despierta del sueño. Ese es el mensaje de los Vedas.
Esta es la oportunidad. Si la pierdes en la forma humana de vida–la conciencia desarrollada– volverás a deslizarte en el ciclo de 8 millones 400 mil especies de vida que se desarrollan, una tras otra. Ese es el proceso gradual de la evolución. Aún estamos en el proceso evolutivo, pero este debe ser hacia adelante, progresivo. No degradado. No te deslices. No vayas hacia abajo. Gracias a tus muchos años de esfuerzo, has llegado a esta etapa de la vida. Ahora, sigue progresando. Avanza hacia Śrī Kṛṣṇa. No retrocedas.
El Śrīmad-Bhāgavatam dice que la mayoría de la gente desconoce su interés propio en la vida. Es como llegar a una encrucijada y no saber el camino. Imagina que vas a Filadelfia y, tras cruzar la Ciudad de Nueva York, ves una encrucijada y no conoces el camino. Claro que en América existe un sistema de orientación vial muy eficiente. De esa manera, no te desvías. De igual manera, en las escrituras, la literatura Védica te indica la dirección. Sí, aquí hay un cruce. Si quieres ir por este camino, puedes. Así que el Bhāgavatam dice que la gente desconoce la dirección para progresar. Uno debe saber que debe seguir progresando hacia Vishnu. ¿Por qué? Porque esta es una vida muy desarrollada. En esta forma de vida, tenemos una inteligencia muy alta. Tenemos más inteligencia que los gatos, los perros y otros animales. ¿Por qué desviarla? La desviación se debe a la atracción por este concepto corporal de la vida. Uno piensa, “Seré feliz utilizando el cuerpo y los sentidos al máximo.”
Debido a que desconocemos nuestra vida progresiva, estamos intentando exprimir la esencia de este cuerpo. Para disfrutarlo. En el Bhāgavatam se cita un ejemplo muy bueno sobre estos hombres necios. Se les compara con el camello. El camello es un animal del desierto que adora las ramas con espinas. Tiene cuellos muy largos, y toman un manojo de ramas con espinas y comienzan a masticarlas. Al contacto con las espinas, la sangre rezuma por la lengua. Naturalmente, si masticas espinas, te cortas la lengua. Así, cuando se llevan esas espinas a la boca y comienzan a masticar, sale sangre. Y cuando la sangre se mezcla de esa forma, la comen, porque la sangre tiene un sabor que les gusta. Creen que las ramas con espinas son muy sabrosas. Nuestra vida sexual es así. Simplemente la exprimimos del cuerpo y creemos disfrutarla. Esta es nuestra posición.
Se da otro ejemplo. En la India, los lavanderos tienen asnos. Cargan al asno tanto como pueden. El asno trabaja todo el día y por la noche, le ofrecen un poco de hierba, y queda satisfecho. Por un trocito de hierba, está dispuesto a trabajar todo el día con media tonelada de ropa sobre la espalda. De igual manera, nosotros también, los karmis, estamos muy ocupados trabajando todo el día y la noche. Y al llegar a casa, comemos solo un pedazo de pan. Por un pedazo de pan, que no cuesta más de diez centavos, uno está trabajando todo el día y la noche. Por lo que la comparación es con el asno. El asno no sabe para quién trabaja tan duro y toma un poco de pan. “Este es el objetivo de mi vida.” ¿Acaso mi objetivo en la vida es comer algo e ir a dormir, tener algo de placer sexual y luego morir? No, este no es el objetivo de la vida. Tu objetivo en la vida debe ser realizarte a ti mismo–que eres parte integral de la Suprema Personalidad de Dios Absoluta, Śrī Kṛṣṇa. Kṛṣṇa espera tu llegada para que puedas disfrutar de la vida en Su compañía.
Uno no sabe qué es el camino progresivo de la vida. ¿Por qué? Porque ha comprendido que este disfrute de los sentidos es el más grande placer de la vida. Cree neciamente que será feliz gracias a este disfrute de los sentidos. Es justo como tener un caballo que no está debidamente bridado. Sigue corriendo, corriendo, y no sabes adónde te lanzará. De igual manera, los sentidos descontrolados son justamente como caballos sin bridas que arrastran tu carroza. No sabes adónde te lanzará. No nos damos cuenta que tan responsables somos por cada acción. A cada pequeña parte de nuestra acción, hay una reacción. Y nuestros sentidos descontrolados nos hacen pasar por la cadena de acción y reacción, arrastrándonos a la parte más oscura del universo.
Por lo tanto, el Señor Śrī Kṛṣṇa dice que quien ha aprendido a controlar los sentidos se le llama svāmī. Para una persona controlada, las actividades mundanas son oscuridad. Aquellos que están situados en la conciencia pura ven que las personas que trabajan duro simplemente para comer, dormir, aparearse y defenderse, están durmiendo. Y, para las personas que se dedican a estas actividades materiales, nosotros estamos durmiendo. Miran que Svāmījī ha venido a América a predicar algo para volvernos holgazanes. Solo intenta arrastrarnos de nuestras ocupaciones generales, y nos está intentando ocupar en el proceso de kīrtana y escuchar el Bhagavad-gītā, perdiendo el tiempo. Así que creen que estamos durmiendo. Alguien podría pensar, “Estos pobres compatriotas se han reunido aquí para perder su tiempo discutiendo algo árido, sin sentido, que no aporta nada. Hablemos de negocios para que podamos sacar algo de ello.” Vemos que estas personas están durmiendo, y ellos, que nosotros también.
Ahora bien, ¿quién duerme? Está despierto quien alcanza el plano de la conciencia de que no soy este cuerpo–soy conciencia. Está despierto quien comprende este simple hecho, que no soy este cuerpo, soy conciencia. Sin conciencia, mi cuerpo es inútil. Por lo tanto, soy en realidad conciencia. Soy alma pura, y el síntoma de mi presencia es la conciencia. No soy este cuerpo. Cuando pienso profundamente, puedo entender que este es mi cuerpo. Este no es el yo–cuerpo. Este es mi cuerpo. Así que quien ha comprendido esto–está despierto.
Ahora bien, todo el proceso descrito en el Bhagavad-gītā consiste en estar despierto. Eres conciencia pura–alma espiritual. Y no solo estar despierto, sino actuar de acuerdo, para que, en última instancia, tu conciencia pura pueda liberarse de este enredo corporal. Entonces alcanzarás tu vida sana. Esta vida material es una enfermedad. Este cuerpo material es el síntoma de mi forma de vida enferma. En realidad, no estoy sujeto al nacimiento ni a la muerte. Soy eterno. Nunca nazco. Nunca muero. Esta es mi verdadera posición. Entonces, ¿qué son este nacimiento y esta muerte? Se deben a este cuerpo. Cambiar de cuerpo, como un vestido, se llama nacimiento y muerte. Pero, en realidad, soy alma pura.
Ahora, la gente dice que Dios ha muerto. Esta teoría es popular. Están haciendo propaganda que el Señor ha muerto. Pero ni Dios ni nosotros moriremos jamás; tampoco nacemos. En el Bhagavad-gītā, Bhagavān, la Suprema Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa, dice, “Arjuna, ¿por qué tienes miedo de luchar? Yo Mismo, tú mismo y todos estos reyes y soldados que se han reunido ante nosotros–todos ellos–existieron antes, existen ahora y seguirán existiendo en el futuro. No hay nacimiento ni muerte. Por lo tanto, esta guerra debe basarse en la condición del cuerpo. No tengas miedo de ello.”
Ya hemos discutido este punto. Uno debe comprenderlo: soy alma pura. Mi presencia como alma pura se sintomatiza a través de mi conciencia. Sé lo que ha sucedido en mi vida pasada. Y lo que está sucediendo, eso también lo puedo recordar. Y puedo adivinar mi vida futura. Al menos, hago planes para mi futuro. Al menos que tenga un futuro, ¿por qué debería planificar? Pero estoy más allá de este pasado, presente y futuro. Soy eterno. El Señor es eterno y yo también, como parte integral del Dios Supremo. Por lo tanto, mi interés propio es alcanzar esa vida de eternidad. Vida de plena bienaventuranza. Vida de pleno conocimiento. Esa es la misión de mi vida. Y quien se toma esta posición en serio, quien ha asumido esta misión de vida y se esfuerza por alcanzar esa perfección, está realmente despierto. Y quienes no lo están, están durmiendo. Esta es la señal de un hombre dormido. Un hombre que está trabajando arduamente todo el día no está realmente despierto. Está durmiendo porque su verdadera inteligencia está dormida. Ha perdido su interés propio. No conoce cuál es el verdadero interés de la vida humana.
Toda la literatura Védica nos implora, “¡No duermas! ¡No duermas! ¡Despierta! ¡Despierta! ¡Levántate! ¡Levántate de este sueño! Utiliza la bendición que ahora tienes. No seas necio.”
La gente trabaja duro y gana lo suficiente para comer. Especialmente en su país, hay suficientes medios para comer y nadie pasa hambre. Eso está bien, pero aún así no están satisfechos. He estudiado esto con mucho cuidado. Todos los jóvenes parecen estar frustrados. No es una muy buena situación cuando la generación joven, que es la esperanza futura del país, sienta que no hay esperanza. Su futuro es sombrío. ¿Por qué? Porque no tienen una directriz. ¿Cuál es el objetivo de la vida? ¿En qué se convertirán? La filosofía es, trabaja duro, gana dólares y disfruta como quieras. Esto es una mala dirección. Por lo tanto, los jóvenes no son felices. Así que se centran en algo que es objetable para su satisfacción. Pero eso no puede dar satisfacción total.
Ahora, aquí tienes una oportunidad. El Bhagavad-gītā puede mostrarte tu vida real. Aprovéchala. Una petición para los jóvenes especialmente. No te frustres; No te decepciones. Hay pleno disfrute en tu futuro. Todos son parte integral del Supremo. Īśvaraḥ paramaḥ kṛṣṇaḥ sac-cid-ānanda-vigrahaḥ. El Señor dice, “¡Oh, estas pobres entidades vivientes! Están sufriendo tanto. Se sienten frustradas. Oh, son mis partes integrales.” Él reclama. Por eso viene a reclamarte. “Mis queridos hijos, mis queridos niños, ¿por qué están sufriendo? Por favor, escúchenme. Abandonen todas sus ocupaciones. Simplemente escúchenme. Traten de seguir lo que digo. Los liberaré de todas las reacciones del pecado.” Encontrarás en el Bhagavad-gītā que esto está garantizado. Simplemente entrégate al Señor. No solo Śrī Kṛṣṇa, por supuesto. El Señor Jesucristo también habló de la misma manera: “Vengan a mí todos los que están trabajados y agobiados, y yo les daré descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón: y hallarán descanso para sus almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.” (Mateo: 11/28-30) Ese es el mensaje de todas las personas que provienen de ese Mundo Espiritual–del Reino de Dios. Ese es el único mensaje.
Así que, en realidad, este Bhagavad-gītā te está dando la luz para una vida feliz. No pierdas esta oportunidad. Intenta escucharlo, tenerlo. Śrī Chaitanya Mahāprabhu lo ha hecho muy fácil. Para cumplir la misión de nuestra vida, existen nueve procesos diferentes del servicio devocional: escuchar, cantar, recordar, adorar, aceptar servicio, ofrecer todo, hacer amistad y orar. De estos nueve procesos, los dos primeros, que son principales y primarios, son śravaṇam kīrtanam viṣṇu. Escuchar y glorificar. Eso limpiará tu corazón del polvo que se ha acumulado durante tantas vidas, y verás las cosas con mucha claridad.
La palabra Svāmī y Gosvāmī son sinónimos diferentes, para las personas que tienen pleno control de los sentidos. No pienses que no puedes controlar tus sentidos. Todos pueden. Recibirás fortaleza mediante este proceso. Este canto de Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare te ayudará. No te desanimes pensando que no tienes fortaleza. Recibirás fortaleza. Continúa este proceso. kīrtanam śravaṇam significa cantar Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare. Y escucha algunos pasajes del Bhagavad-gītā y el Śrīmad-Bhāgavatam. Utiliza estos dos procesos y encontrarás fortaleza para tu vida espiritual. Uno tiene que situarse en esa posición de control de los sentidos.
Ahora, sin duda has visto el océano. ¡Qué lleno está! El océano es tan poderoso que, si subiera, toda la Ciudad de Nueva York quedaría sumergida en agua. Pero no nos perturba. No traspasa sus límites. Por ejemplo, el estrecho es el borde del océano. El océano no llega al otro lado. Este es el ejemplo. Cuando controlemos los sentidos, seremos como el gran océano–aunque llenos de conocimiento espiritual, tranquilos y apacibles, sin perturbar a nadie ni ser perturbados. En paz.
En Bengala hay unos quinientos ríos. Todos estos ríos fluyen aguas abajo hacia el océano. Pero aun así, el océano, la Bahía de Bengala, está tranquilo y apacible. Apacible. De igual manera, para quienes se han vuelto tan plenos y grandes como el océano, los deseos materiales pueden surgir, pero no se ven perturbados. Aunque tantos ríos fluyan aguas abajo, no verás ni una pulgada de aumento en el océano. Mantiene el mismo nivel. Puedes extraerle cualquier cantidad de agua y puedes verter cualquier cantidad de agua en él. El nivel del mar siempre es el mismo. Este ejemplo se da. Debemos tener deseos. No podemos extinguirlos. Es una tontería pensar que podemos dominar los deseos. Los deseos son los síntomas de la vida. Que haya deseos. Si tengo vida y consciencia, entonces el deseo también debe estar presente. Así como cuando el agua fluye aguas abajo de los ríos hacia el océano, el océano no se perturba, así que una persona no necesita ser perturbada por estos deseos. Este es el arte. Este es el secreto de la perfección de tu vida.
Los deseos puede que surjan, pero si estás fijo con una comprensión adecuada, conviertes tus deseos. Todo el proceso consiste en conectar tus deseos con los del Señor. El ejemplo es que Arjuna no deseaba luchar, pero después de escuchar el Bhagavad-gītā, su deseo cambió. Dijo, “¡Sí, lucharé!” Deseó luchar. Así que hubo deseo. La modalidad del deseo cambió, eso es todo. De igual manera, no podemos dejar de desear. Eso no es posible. Pero tenemos que cambiar la naturaleza del deseo. Eso es todo. No es muy difícil: Haré esto, no haré esto. El Bhagavad-gītā está destinado a mostrarnos estas cosas. Arjuna deseaba algo antes de escuchar el Bhagavad-gītā, y deseó algo diferente después de escucharlo. La naturaleza del deseo cambió. De igual manera, al escuchar el Bhagavad-gītā, puedes cambiar tu deseo. No tienes que detenerlo. Simplemente tienes que purificar tus deseos. Entonces no te perturbarán. Cuando tus deseos te perturben, sabrás que aún no estás espiritualmente establecido. Y cuando tus deseos te iluminen, te vivifiquen y te den felicidad–sabrás que ese deseo es espiritual. Al igual que con Arjuna, el deseo debe cambiar.
Deja que tus deseos sean. Ahora, puedes cambiarlos. Desea para Kṛṣṇa. No desees para ti mismo. Desea para Kṛṣṇa. ¿Cómo puedo desear para Kṛṣṇa? Tomemos un ejemplo práctico. Kṛṣṇa vino a este mundo material para llamarnos: “Mis queridos hijos, por favor, abandonen todas sus ocupaciones absurdas. Conviértanse en seguidores Míos y Yo los protegeré.” Este es el mensaje de Kṛṣṇa. Ahora está presente el Bhagavad-gītā, el mensaje de Kṛṣṇa. Si deseas predicar este mensaje del Gītā a la gente del mundo, significa que has cambiado tu deseo. Y así puedes purificarte. Habrá suficientes actividades para llevar a cabo el deseo. Sin embargo, todas esas actividades serán purificadas.
Así que no tenemos que detener nuestras actividades ni nuestros deseos. Pero tenemos que armonizarlos con los deseos del Señor, como lo hizo Arjuna. Tras armonizar sus deseos con los de Śrī Kṛṣṇa, sus actividades se volvieron más responsables. Como un cobarde, se estaba negando a luchar. Era un kṣatriya, un militar. Su deber era luchar por una buena causa. ¿Y qué es una buena causa? Śrī Kṛṣṇa le instruyó que luchara: “Es Mi plan.” ¿Qué causa puede ser mejor que esta? Cuando la Suprema Personalidad de Dios dice que este es Mi deseo, ¿qué puede ser más importante? ¿Y qué propósito puede ser mejor que uno que provenga directamente de la Suprema Personalidad de Dios?
Cuando nos alineamos con el deseo del Señor Supremo, nuestra responsabilidad se vuelve más imperiosa y nos volvemos más activos de lo que seríamos de otra manera. En la actividad material te cansarás. Esta es la diferencia entre la actividad material y la actividad espiritual. Cuando te dedicas a actividades espirituales, no te cansarás. Tendrás cada vez más fuerza para actuar. Por lo tanto, el deseo no debe detenerse; las actividades no deben detenerse. Cualquier potencia que tengas en ti, esa es la potencia otorgada por el Señor Supremo, porque eres parte integral del Señor Supremo. Por lo tanto, todas las potencias que tienes, también son parte integral del Señor Supremo. Y si las utilizas para los propósitos del Señor Supremo, te conectarás con Él y tu vida se vuelve exitosa. No te perturbarán los deseos materiales, alcanzarás la paz. La paz que anhelas vida tras vida, momento tras momento–la misma, la obtendrás en ese momento, cuando tus deseos se purifiquen y se alineen con el Señor. Quien desea la gratificación de los sentidos, el disfrute de la satisfacción material, nunca será feliz. Eso no es posible. Si deseas paz, felicidad y perfección en tu vida, simplemente comienza a conectar tus deseos, actividades y potencialidades con la Suprema Personalidad de Dios. Entonces verás lo que es la verdadera felicidad y podrás distinguir quién realmente es el loco.