Capítulo 45: La Visita de Uddhava a Vṛndāvana

Capítulo 45

La Visita de Uddhava a Vṛndāvana

Nanda Mahārāja regresó a Vṛndāvana sin Kṛṣṇa y Balarāma. Estaba acompañado solamente por los niños y hombres pastores de vacas. Ciertamente fue una escena muy patética para las gopīs, madre Yaśodā, Śrīmatī Rādhārāṇī y todos los habitantes y residentes de Vṛndāvana. Muchos devotos han tratado de hacer ajustes respecto a que Kṛṣṇa estuviera lejos de Vṛndāvana porque, según la opinión de los expertos, Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios original, nunca sale ni un paso fuera de Vṛndāvana. Él siempre permanece allí. La explicación de los devotos expertos es que Kṛṣṇa en realidad no estaba ausente de Vṛndāvana; Él regresó con Nanda Mahārāja tal como lo prometió.

Cuando iba hacia Mathurā en la cuadriga conducida por Akrūra y las gopīs prácticamente bloqueaban el camino, Kṛṣṇa les aseguró que regresaría justo después de terminar Sus asuntos en Mathurā. Les dijo que no se sintieran abrumadas, y de este modo las apaciguó. Pero cuando no regresó con Nanda Mahārāja, parecía que o bien las había engañado o no había podido cumplir Su promesa. Sin embargo, los devotos expertos han concluido que Kṛṣṇa no era ni un engañador ni alguien que rompe promesas. Kṛṣṇa, en Su identidad original, regresó con Nanda Mahārāja y permaneció con las gopīs y madre Yaśodā en Su expansión bhāva. Kṛṣṇa y Balarāma permanecieron en Mathurā, no en Sus formas originales, sino en Sus expansiones como Vāsudeva y Saṅkarṣaṇa. El verdadero Kṛṣṇa y Balarāma estaban en Vṛndāvana en Su manifestación bhāva, mientras que en Mathurā aparecían en las expansiones prabhava y vaibhava. Esta es la opinión experta de los devotos avanzados de Kṛṣṇa. Pero cuando Nanda Mahārāja se preparaba para regresar a Vṛndāvana, hubo una discusión entre él, Kṛṣṇa y Balarāma acerca de cómo los niños podrían vivir separados de Nanda. La conclusión de separarse fue alcanzada por acuerdo mutuo.

Vasudeva y Devakī eran los verdaderos padres de Kṛṣṇa y Balarāma. Ahora deseaban mantenerlos con ellos debido a la muerte de Kaṁsa. Mientras Kaṁsa vivía, Se les mantuvo bajo la protección de Nanda Mahārāja en Vṛndāvana. Ahora, naturalmente, el padre y la madre de Kṛṣṇa y Balarāma querían que permanecieran con ellos, específicamente para la función reformatoria de purificación, la ceremonia del cordón sagrado. También querían darles una educación apropiada, pues ese es el deber del padre. Otra consideración era que todos los amigos de Kaṁsa fuera de Mathurā estaban planeando atacar Mathurā. Por esa razón también se requería la presencia de Kṛṣṇa. Kṛṣṇa no quería que Vṛndāvana fuera perturbado por enemigos como Dantavakra y Jarāsandha. Si Kṛṣṇa fuera a Vṛndāvana, estos enemigos no solo atacarían Mathurā, sino que seguirían hasta Vṛndāvana, y los pacíficos habitantes de Vṛndāvana serían perturbados. Por lo tanto, Kṛṣṇa decidió permanecer en Mathurā, y Nanda Mahārāja regresó a Vṛndāvana. Aunque los habitantes de Vṛndāvana sentían separación de Kṛṣṇa, Kṛṣṇa siempre estaba presente con ellos mediante Su līlā, o pasatiempos, y esto los ponía extáticos.

Desde que Kṛṣṇa había partido de Vṛndāvana hacia Mathurā, los habitantes de Vṛndāvana, especialmente madre Yaśodā, Nanda Mahārāja, Śrīmatī Rādhārāṇī, las gopīs y los vaqueritos, simplemente pensaban en Kṛṣṇa a cada paso. Pensaban, “Kṛṣṇa jugaba de esta manera. Kṛṣṇa tocaba Su flauta. Kṛṣṇa bromeaba con nosotros, y Kṛṣṇa nos abrazaba.” Esto se llama līlā-smaraṇa, y es el proceso de asociarse con Kṛṣṇa qué más recomiendan los grandes devotos; incluso el Señor Caitanya disfrutaba de la asociación con Kṛṣṇa mediante līlā-smaraṇa cuando estaba en Purī. Aquellos que están en la posición más exaltada del servicio devocional y del éxtasis pueden vivir siempre con Kṛṣṇa recordando Sus pasatiempos. Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākur nos ha dado una literatura trascendental titulada Kṛṣṇa-bhāvanamṛtā, la cual está llena de los pasatiempos de Kṛṣṇa. Los devotos pueden permanecer absortos en el pensamiento de Kṛṣṇa leyendo tales libros. Cualquier libro del Kṛṣṇa-līlā, incluso este libro, Kṛṣṇa, y nuestro Enseñanzas del Señor Caitanya, es en realidad un consuelo para los devotos que sienten la separación de Kṛṣṇa.

Que Kṛṣṇa y Balarāma no vinieran a Vṛndāvana puede ajustarse de la siguiente manera: Ellos no rompieron Su promesa de regresar a Vṛndāvana, ni estaban ausentes, pero Su presencia era necesaria en Mathurā.

Mientras tanto, Uddhava, un primo-hermano de Kṛṣṇa, vino a ver a Kṛṣṇa desde Dvārakā. Él era hijo del hermano de Vasudeva y tenía casi la misma edad que Kṛṣṇa. Sus rasgos corporales se parecían casi exactamente a los de Kṛṣṇa. Después de regresar de la casa de Su maestro, Kṛṣṇa se alegró de ver a Uddhava, quien era Su más querido amigo. Él quería enviarlo a Vṛndāvana con un mensaje para los residentes de allí, a fin de apaciguar su profundo sentimiento de separación.

Como se declara en el Bhagavad-gītā, ye yathā māṁ prapadyante: Kṛṣṇa responde de manera muy recíproca. Él responde en proporción al avance del devoto en el servicio devocional. Las gopīs pensaban en Kṛṣṇa en separación las veinticuatro horas del día. Kṛṣṇa también pensaba siempre en las gopīs, madre Yaśodā, Nanda Mahārāja y los residentes de Vṛndāvana, aunque parecía estar lejos de ellos. Él podía comprender cuán trascendentalmente afligidos estaban, y por eso quiso inmediatamente enviar a Uddhava para darles un mensaje de consuelo.

Uddhava es descrito como la personalidad más exaltada en la dinastía Vṛṣṇi, casi igual a Kṛṣṇa. Era un gran amigo, y debido a que era discípulo directo de Bṛhaspati, el maestro y sacerdote de los planetas celestiales, era muy inteligente y agudo en sus decisiones. Desde el punto de vista intelectual, estaba altamente cualificado. Kṛṣṇa, siendo un amigo muy amoroso de Uddhava, quiso enviarlo a Vṛndāvana precisamente para estudiar el elevadísimo servicio devocional extático practicado allí. Incluso si uno está muy elevado en educación material y es discípulo de Bṛhaspati, aun así tiene que aprender de las gopīs y de los residentes de Vṛndāvana cómo amar a Kṛṣṇa en el grado más elevado. Enviar a Uddhava a Vṛndāvana con un mensaje para los residentes de Vṛndāvana a fin de apaciguarlos fue un favor especial de Kṛṣṇa hacia Uddhava.

El nombre del Señor Kṛṣṇa es Hari, lo cual significa aquel que quita toda la aflicción de las almas rendidas. El Señor Caitanya declara que no puede haber, en ningún momento, una adoración tan exaltada como la realizada por las gopīs. Estando muy ansioso por el dolor de las gopīs, Kṛṣṇa habló con Uddhava y cortésmente le pidió que fuera a Vṛndāvana. Estrechando la mano de Uddhava con las Suyas propias, dijo, “Mi querido y gentil amigo Uddhava, por favor ve inmediatamente a Vṛndāvana y trata de apaciguar a Mi padre y madre, Nanda Mahārāja y Yaśodādevī, y a las gopīs. Ellos están muy afligidos, como si sufrieran grandes dolencias. Ve y dales un mensaje. Espero que sus dolencias sean aliviadas parcialmente. Las gopīs están siempre absortas en pensamientos acerca de Mí. Ellas han dedicado cuerpo, deseos, vida y alma a Mí. Estoy ansioso no solo por las gopīs, sino por cualquiera que sacrifique sociedad, amistad, amor y comodidades personales por Mí. Es Mi deber proteger a tales devotos exaltados. Las gopīs son las más queridas. Ellas siempre están pensando en Mí de tal manera que permanecen abrumadas y casi muertas de ansiedad debido a la separación de Mí. Se mantienen con vida simplemente pensando que estoy regresando a ellas muy pronto.”

Habiéndoselo solicitado el Señor Kṛṣṇa, Uddhava partió inmediatamente en su cuadriga y llevó el mensaje a Gokula. Se acercó a Vṛndāvana al atardecer, cuando las vacas regresaban a casa desde los pastizales. Uddhava y su cuadriga quedaron cubiertos por el polvo levantado por las pezuñas de las vacas. Vio toros corriendo tras las vacas para aparearse; otras vacas, con ubres pesadas de leche, corrían tras los terneros para llenarlos de leche. Uddhava vio que toda la tierra de Vṛndāvana estaba llena de vacas blancas con sus terneros. Las vacas corrían de aquí para allá por todo Gokula, y él podía oír el sonido del ordeño. Cada casa en Vṛndāvana estaba decorada para la adoración del dios del sol y del dios del fuego y para la recepción de huéspedes, vacas, brāhmaṇas y semidioses. Cada hogar estaba iluminado con luz e incienso dispuesto para la santificación. Por todo Vṛndāvana había hermosas guirnaldas de flores, aves volando y el zumbido de las abejas. Los lagos estaban llenos de flores de loto, patos y cisnes.

Uddhava entró en la casa de Nanda Mahārāja y fue recibido como representante de Vāsudeva. Nanda Mahārāja le ofreció un lugar y se sentó con él para preguntar si traía algún mensaje de Kṛṣṇa, Balarāma y otros miembros de la familia en Mathurā. Podía entender que Uddhava era un amigo muy confidencial de Kṛṣṇa y por lo tanto debía haber venido con buenas noticias. “Mi querido Uddhava, ¿cómo está disfrutando la vida mi amigo Vasudeva? Él ahora ha sido liberado de la prisión de Kaṁsa, y está con sus amigos y con sus hijos, Kṛṣṇa y Balarāma. Así que debe estar muy feliz. Háblame de él y de su bienestar. Nosotros también estamos muy felices de que Kaṁsa, el demonio más pecaminoso, haya sido ahora asesinado. Él siempre estaba envidioso de la familia de los Yadus, sus amigos y parientes. Ahora, debido a sus actividades pecaminosas, está muerto y se ha ido, junto con todos sus hermanos.

“Por favor, haznos saber ahora si Kṛṣṇa recuerda a Su padre y madre y a Sus amigos y compañeros en Vṛndāvana. ¿Le gusta recordar a Sus vacas, a Sus gopīs, a Su Colina Govardhana, a Sus pastizales en Vṛndāvana? ¿O ha olvidado ahora todo esto? ¿Existe alguna posibilidad de que regrese con Sus amigos y parientes para que podamos ver nuevamente Su hermoso rostro con Su nariz levantada y Sus ojos semejantes al loto? Recordamos cómo nos salvó del incendio forestal, cómo nos salvó de la gran serpiente Kāliya en el Yamunā, cómo nos salvó de tantos otros demonios, y simplemente pensamos cuánto estamos en deuda con Él por protegernos de tantas situaciones peligrosas. Mi querido Uddhava, cuando pensamos en el hermoso rostro y los ojos de Kṛṣṇa y en Sus diferentes actividades aquí en Vṛndāvana, nos sentimos tan abrumados que todas nuestras actividades cesan. Simplemente pensamos en Kṛṣṇa, en cómo solía sonreír y cómo nos miraba. Cuando vamos a las orillas del Yamunā y a otros lagos de Vṛndāvana o cerca de la Colina Govardhana o del campo de pastoreo, vemos que las impresiones de las huellas de Kṛṣṇa aún están sobre la superficie de la tierra. Lo recordamos jugando en esos lugares, porque Él los visitaba constantemente. Cuando aparece dentro de nuestras mentes, inmediatamente quedamos absortos en pensamientos acerca de Él.

“Pensamos, por lo tanto, que Kṛṣṇa y Balarāma pueden ser algunos semidioses principales en el cielo que han aparecido ante nosotros como niños ordinarios para ejecutar ciertos deberes particulares en la tierra. Esto también fue predicho por Gargamuni cuando hizo el horóscopo de Kṛṣṇa. Si Kṛṣṇa no fuera una gran personalidad, ¿cómo podría haber matado a Kaṁsa, quien poseía la fuerza de 10,000 elefantes? Además de Kaṁsa, había luchadores muy poderosos, así como también el elefante gigante, Kuvalayāpīḍa. Todos estos animales y demonios fueron muertos por Él tal como un león mata a un animal ordinario. Qué maravilloso es que Kṛṣṇa tomara con una mano el gran y pesado arco hecho de tres palmeras unidas y lo rompiera muy rápidamente. Qué maravilloso es que durante siete días continuos sostuviera la Colina Govardhana con una mano. Qué maravilloso es que haya matado a todos los demonios, como Pralambāsura, Dhenukāsura, Ariṣṭāsura, Tṛṇāvarta y Bakāsura. Ellos eran tan poderosos que incluso los semidioses en los planetas celestiales les temían, pero Kṛṣṇa los mató con la mayor de las facilidades.”

Mientras describía las actividades extraordinarias de Kṛṣṇa ante Uddhava, Nanda Mahārāja gradualmente quedó abrumado y no pudo hablar más. En cuanto a madre Yaśodā, ella se sentó al lado de su esposo y escuchó los pasatiempos de Kṛṣṇa sin hablar. Simplemente lloraba incesantemente, y leche brotaba de sus pechos. Cuando Uddhava vio a Mahārāja Nanda y a Yaśodā tan extraordinariamente abrumados con pensamientos de Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, y cuando experimentó su extraordinario afecto por Él, él también quedó abrumado y comenzó a hablar de la siguiente manera. “Mi querida madre Yaśodā y Nanda Mahārāja, ustedes son los más respetables entre los seres humanos porque nadie excepto ustedes puede meditar en tal éxtasis trascendental.”

Tanto Balarāma como Kṛṣṇa son las Personalidades de Dios originales de quienes emana la manifestación cósmica. Ellos son los principales entre todas las personalidades. Ambos son la causa eficiente de esta creación material. La naturaleza material es dirigida por las encarnaciones puruṣa, quienes actúan todos bajo Kṛṣṇa y Balarāma. Mediante Su representación parcial entran en los corazones de todas las entidades vivientes. Ellos son la fuente de todo conocimiento y también de todo olvido. Esto se confirma en el Bhagavad-gītā, Capítulo Quince: “Estoy presente en el corazón de todos, y hago que alguien recuerde u olvide. Soy el compilador original del Vedānta, y soy el verdadero conocedor de los Vedas.” Si, en el momento de la muerte, una persona puede fijar su mente pura en Kṛṣṇa aunque sea por un momento, se vuelve apta para abandonar este cuerpo material y aparecer en su cuerpo espiritual original, tal como el sol se eleva con toda iluminación. Al partir de su vida de esta manera, entra inmediatamente en el reino espiritual, Vaikuṇṭha. Este es el resultado de la práctica de conciencia de Kṛṣṇa.

Si practicamos conciencia de Kṛṣṇa en este cuerpo presente simplemente cantando el santo mahā-mantra, Hare Kṛṣṇa, mientras estamos en una condición saludable y tenemos un buen estado mental, tendremos toda posibilidad de fijar nuestra mente en Kṛṣṇa en el momento de la muerte. Si eso se hace, entonces nuestra vida se vuelve exitosa sin ninguna duda. De manera similar, si mantenemos nuestra mente siempre absorta en actividades fruitivas para el disfrute material, entonces naturalmente en el momento de la muerte pensaremos en tales actividades y nuevamente seremos forzados a entrar en un cuerpo material condicionado para sufrir las tres clases de miserias de la existencia material. Por lo tanto, permanecer siempre absortos en la conciencia de Kṛṣṇa era el estándar de los habitantes de Vṛndāvana, como lo demostraron Mahārāja Nanda, Yaśodā y las gopīs. Si simplemente podemos seguir sus pasos, aunque sea en una proporción mínima, nuestras vidas ciertamente se volverán exitosas, y entraremos en el reino espiritual, Vaikuṇṭha.

“Mi querida madre Yaśodā y Nanda Mahārāja,” continuó Uddhava, “ustedes han fijado así sus mentes total y exclusivamente en esa Suprema Personalidad de Dios, Nārāyaṇa, en Su forma trascendental, la causa del Brahman impersonal. El resplandor del Brahman es solamente el rayo corporal de Nārāyaṇa, y debido a que ustedes están siempre absortos en pensamientos extáticos de Kṛṣṇa y Balarāma, ¿qué actividad les queda a ustedes por ser realizada? He traído un mensaje de Kṛṣṇa que indica que Él pronto regresará a Vṛndāvana y los satisfará a ambos con Su presencia personal. Kṛṣṇa prometió que regresaría a Vṛndāvana después de terminar Sus asuntos en Mathurā. Esta promesa Él ciertamente la cumplirá. Por lo tanto les ruego a ambos, que son los mejores entre todos los afortunados, que no se aflijan a causa de la ausencia de Kṛṣṇa.

“Ustedes ya están percibiendo Su presencia las veinticuatro horas del día, y aun así Él vendrá a verlos muy pronto. En realidad, Él está presente en todas partes y en el corazón de todos, tal como el fuego está presente en la madera. Puesto que Kṛṣṇa es la Superalma, nadie es Su enemigo, nadie es Su amigo, nadie es igual a Él, y nadie es inferior o superior a Él. En realidad Él no tiene padre, madre, hermano ni pariente, ni requiere sociedad, amistad y amor. Él no tiene un cuerpo material; nunca aparece ni nace como un ser humano ordinario. No aparece en especies superiores o inferiores de vida como las entidades vivientes ordinarias, quienes son forzadas a nacer a causa de sus actividades previas. Él aparece por Su potencia interna solo para dar protección a Su devoto. Nunca es influenciado por las modalidades de la naturaleza material, pero cuando aparece dentro de este mundo material, parece que actúa como una entidad viviente ordinaria bajo el hechizo de las modalidades de la naturaleza material. De hecho, Él es el supervisor de esta creación material y no es afectado por las modalidades materiales de la naturaleza. Él crea, mantiene y disuelve toda la manifestación cósmica. Erróneamente pensamos en Kṛṣṇa y Balarāma como seres humanos ordinarios. Somos como hombres mareados que ven girar a su alrededor al mundo entero. La Personalidad de Dios no es hijo de nadie; en realidad Él es el padre, la madre y el controlador supremo de todos. No hay duda de esto. Todo lo que se experimenta, todo lo que ya existe, todo lo que no existe, todo lo que existirá en el futuro, todo lo que es lo más pequeño y todo lo que es lo más grande no tiene existencia separada fuera de la Suprema Personalidad de Dios. Todo reposa en Él, pero Él está fuera de contacto con todo lo manifestado.”

Nanda y Uddhava pasaron así toda la noche discutiendo acerca de Kṛṣṇa. Por la mañana, las gopīs se prepararon para el ārātrika matutino encendiendo sus lámparas y rociando mantequilla mezclada con yogur. Después de terminar su maṅgala-ārātrika, se dedicaron a batir mantequilla a partir del yogur. Mientras las gopīs estaban así ocupadas, las lámparas reflejadas en sus ornamentos se volvieron aún más resplandecientes. La vara de batir, sus brazos, sus aretes, sus ajorcas, sus pechos–todo se movía, y el polvo de kuṅkuma daba a sus rostros un brillo azafranado comparable al sol naciente. Mientras batían, también cantaban las glorias de Kṛṣṇa. Las dos vibraciones sonoras mezcladas ascendieron al cielo y santificaron toda la atmósfera. Después del amanecer, las gopīs vinieron como de costumbre a ofrecer sus respetos a Nanda Mahārāja y Yaśodā, pero cuando vieron la cuadriga dorada de Uddhava en la puerta, comenzaron a preguntarse entre sí. ¿Qué era aquella cuadriga, y a quién pertenecía? Algunas de ellas preguntaron si Akrūra, quien se había llevado a Kṛṣṇa, había regresado nuevamente. No estaban muy complacidas con Akrūra porque, al estar ocupado en el servicio de Kaṁsa, se llevó a Kṛṣṇa a la ciudad de Mathurā. Todas las gopīs conjeturaron que Akrūra podría haber venido de nuevo para cumplir algún otro plan cruel. Pero pensaron, “Ahora somos cuerpos muertos sin nuestro amo supremo, Kṛṣṇa. ¿Qué otro acto puede perpetrar sobre estos cuerpos muertos?” Mientras hablaban de esta manera, Uddhava terminó sus abluciones matutinas, oraciones y canto, y se presentó ante ellas.

Así termina el significado Bhaktivedanta del Cuadragésimo Quinto Capítulo de Kṛṣṇa, “La Visita de Uddhava a Vṛndāvana.”

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