Capítulo 7
Evidencia en Cuanto a los Principios Devocionales
En el Undécimo Canto del Śrīmad-Bhāgavatam, Prabuddha le dice al Mahārāja Nimi: “Mi querido Rey, sepa con certeza que en el mundo material no hay felicidad. Es simplemente un error pensar que hay felicidad aquí, porque este lugar está lleno únicamente de condiciones miserables. Cualquier persona que desee seriamente alcanzar la verdadera felicidad debe buscar a un maestro espiritual autorizado y refugiarse en él mediante la iniciación. La cualificación de un maestro espiritual es que debe haber realizado la conclusión de las escrituras mediante la deliberación y los argumentos, y así ser capaz de convencer a otros de estas conclusiones. Tales grandes personalidades, que se han refugiado en el Dios Supremo, dejando de lado toda consideración material, deben ser entendidas como maestros espirituales fidedignos. Todos deben esforzarse por encontrar un maestro espiritual así, para cumplir su misión de vida, que es transferirse al plano de la bienaventuranza espiritual.”
El significado es que uno no debe aceptar como maestro espiritual a alguien que sea un Tonto Número Uno, que no esté instruido conforme a los mandatos de las escrituras, cuyo carácter sea dudoso, que no siga los principios del servicio devocional o que no haya conquistado la influencia de los agentes gratificantes de los seis sentidos. Los seis agentes de la gratificación de los sentidos son la lengua, los genitales, el estómago, la ira, la mente y las palabras. A cualquiera que haya practicado el control de estos seis se le permite hacer discípulos en todo el mundo. Aceptar a tal maestro espiritual es el punto crucial para el avance en la vida espiritual. Aquel que es lo suficientemente afortunado como para ponerse bajo el refugio de un maestro espiritual fidedigno es seguro que atravesará el sendero de la salvación espiritual sin ninguna duda.
Aceptar Iniciación del Maestro Espiritual y Recibir Instrucciones de Él
El sabio Prabuddha continuó hablándole al Rey de la siguiente manera: “Mi querido Rey, un discípulo debe aceptar al maestro espiritual no solo como maestro espiritual, sino también como representante de la Suprema Personalidad de Dios y de la superalma. En otras palabras, el discípulo debe aceptar al maestro espiritual como a Dios, porque él es la manifestación externa de Kṛṣṇa.” Esto se confirma en todas las escrituras, y un discípulo debe aceptar al maestro espiritual de esta manera. Uno debe aprender el Śrīmad-Bhāgavatam con seriedad y con todo respeto y veneración hacia el maestro espiritual. Escuchar y hablar sobre el Śrīmad-Bhāgavatam es el proceso religioso que lo eleva a uno a la plataforma de servir y amar a la Suprema Personalidad de Dios.
La actitud del discípulo debe ser siempre la de satisfacer al maestro espiritual fidedigno. Entonces le será muy fácil comprender el conocimiento espiritual. Esto se confirma en los Vedas, y Śrīla Rūpa Gosvāmī explicará con más detalle que, para una persona que tiene fe inquebrantable en Dios y en el maestro espiritual, todo se le revela con mucha facilidad.
Servir al Maestro Espiritual con Fe y Confianza
En cuanto a aceptar iniciación del maestro espiritual, en el Undécimo Canto del Śrīmad-Bhāgavatam, Capítulo 17, verso 22, el Señor Kṛṣṇa declara: “Mi querido Uddhava, el maestro espiritual debe ser aceptado no solo como Mi representante, sino como Mi propio ser. Nunca debe considerarse al maestro espiritual al mismo nivel que un ser humano ordinario. Uno nunca debe sentir envidia del maestro espiritual, como podría sentirla un hombre común. El maestro espiritual siempre debe ser visto como el representante de la Suprema Personalidad de Dios, y al servir al maestro espiritual, uno es capaz de servir a todos los semidioses.”
Seguir los Pasos de las Personas Santas
En el Skanda Purāṇa se aconseja que el devoto siga a los ācāryas y personas santas del pasado, porque al hacerlo puede alcanzar los resultados deseados, sin posibilidad de lamentación o de estar desconcertado en su progreso.
En la escritura conocida como Brahma-yāmala se afirma lo siguiente: “Si alguien quiere hacerse pasar por un gran devoto sin seguir a las autoridades de las escrituras reveladas, sus actividades nunca le ayudarán a progresar en el servicio devocional. En cambio, simplemente creará disturbios para los estudiantes sinceros del servicio devocional.” Aquellos que no siguen estrictamente los principios de las escrituras reveladas generalmente son llamados sahajiyā, aquellos que han imaginado todo como si fuera barato, y que tienen sus propias ideas inventadas y que no siguen los mandatos de las escrituras. Tales personas simplemente crean disturbios en el desempeño del servicio devocional.
En este contexto, puede surgir una objeción por parte de aquellos que no están en el servicio devocional y a quienes no les importan las escrituras reveladas. Un ejemplo de esto se ve en la filosofía Budista. El Señor Buda apareció en la familia de un rey kṣatriya de alto grado, pero su filosofía no estaba en conformidad con las conclusiones Védicas y, por lo tanto, fue rechazada. Bajo el patrocinio de un rey Hindú, Mahārāja Aśoka, la religión Budista se difundió por toda la India y los países adyacentes. Sin embargo, tras la aparición del acérrimo maestro Śaṅkarācārya, este Budismo fue expulsado más allá de las fronteras de la India.
Los Budistas u otros religiosos a quienes no les importan las escrituras reveladas a veces dicen que hay muchos devotos del Señor Buda que muestran servicio devocional a Buda y que, por lo tanto, deberían ser considerados devotos. En respuesta a este argumento, Rūpa Gosvāmī afirma que los seguidores de Buda no pueden ser aceptados como devotos. Aunque el Señor Buda es aceptado como una encarnación de Kṛṣṇa, los seguidores de tales encarnaciones no están muy avanzados en su conocimiento de los Vedas. Estudiar los Vedas significa llegar a la conclusión de la supremacía de la Personalidad de Dios. Por lo tanto, cualquier principio religioso que niegue la supremacía de la Personalidad de Dios no es aceptado y es llamado ateísmo. El ateísmo significa desafiar la autoridad de los Vedas y despreciar a los grandes ācāryas que enseñan las escrituras Védicas para el beneficio de la gente en general.
El Señor Buda es aceptado como una encarnación de Kṛṣṇa en el Śrīmad-Bhāgavatam, pero en el mismo Śrīmad-Bhāgavatam se afirma que el Señor Buda apareció con el fin de confundir a la clase de hombres ateos. Por lo tanto, su filosofía está destinada a confundir a los ateos y no debe ser aceptada. Si alguien pregunta, “¿Por qué Kṛṣṇa debería propagar principios ateos?”, la respuesta es que fue el deseo de la Suprema Personalidad de Dios poner fin a la violencia que se cometía en ese entonces en nombre de los Vedas. Los llamados religiosos usaban falsamente los Vedas para justificar tales actos violentos como el consumo de carne, y el Señor Buda vino para llevar fuera de esa falsa interpretación de los Vedas a las personas caídas. Además, para la clase atea, el Señor Buda predicó el ateísmo para que lo siguieran y así fueran engañados hacia el servicio devocional a Buda, o a Kṛṣṇa.
Inquiriendo sobre los Principios Religiosos Externos
En el Nāradīya Purāṇa se dice: “Si alguien es realmente muy serio acerca del servicio devocional, todos sus propósitos serán atendidos sin demora.”
Residiendo en un Lugar Sagrado
En el Padma Purāṇa se afirma: “Para quien ha renunciado a su disfrute de los sentidos material y ha aceptado los principios del servicio devocional, la opulencia de Viṣṇu-loka [el reino de Dios] le espera.” En el mismo Padma Purāṇa también se dice que para una persona que ha vivido en Dvārakā durante seis meses, un mes o incluso una quincena, le espera la elevación a los Vaikuṇṭha-lokas y todos los beneficios de sārūpya-mukti (el privilegio de tener las mismas características corporales de cuatro brazos de Nārāyaṇa).
En el Brahma Purāṇa se dice: “El significado trascendental de Puruṣottama-kṣetra, que es el campo de 80 millas cuadradas del Señor Jagannātha, no puede describirse adecuadamente. Incluso los semidioses de sistemas planetarios superiores ven a los habitantes de Jagannātha Purī como poseedores exactamente de las mismas características corporales que alguien de Vaikuṇṭha. Los semidioses ven a los habitantes de Jagannātha Purī con cuatro brazos.”
Cuando hubo una reunión de grandes sabios en Naimiṣāraṇya, Sūta Gosvāmī estaba recitando el Śrīmad-Bhāgavatam, y se afirmó la importancia del Ganges de esta manera: “Las aguas del Ganges siempre llevan el sabor de la tulasī ofrecida a los pies de loto de Śrī Kṛṣṇa, y por ello las aguas del Ganges fluyen constantemente, difundiendo las glorias del Señor Kṛṣṇa. Dondequiera que fluyan las aguas del Ganges, todo será santificado, tanto externa como internamente.”
Aceptar Sólo lo Que es Necesario
En el Nāradīya Purāṇa se orienta: “Uno no debe aceptar más de lo necesario si es serio en el desempeño del servicio devocional.” El significado es que uno no debe descuidar seguir los principios del servicio devocional, ni aceptar reglas del servicio devocional que superen lo que uno puede realizar fácilmente. Por ejemplo, se puede decir que uno debe cantar el mantra Hare Kṛṣṇa al menos 100,000 veces diariamente en sus cuentas. Pero si esto no es posible, debe entonces minimizar su canto según su propia capacidad. Generalmente, recomendamos a nuestros discípulos cantar al menos 16 rondas en sus cuentas de japa diariamente, y esto debe completarse. Pero si uno ni siquiera es capaz de completar 16 rondas, debe compensarlo al día siguiente. Debe asegurarse de mantener su voto. Si no sigue estrictamente esto, es seguro que será negligente. Eso es ofensivo en el servicio al Señor. Si fomentamos las ofensas, no seremos capaces de progresar en el servicio devocional. Es mejor fijar un principio regulativo de acuerdo con la propia capacidad y luego seguir ese voto sin falta. Eso hará que uno avance en la vida espiritual.
Observado Ayuno en Ekādaśī
En el Brahma-vaivarta Purāṇa se dice que quien observa el ayuno en el día de Ekādaśī queda liberado de todo tipo de reacciones por las actividades pecaminosas y avanza en la vida piadosa. El principio básico no es solo ayunar, sino aumentar la fe y el amor por Govinda, o Kṛṣṇa. La verdadera razón para observar el ayuno en Ekādaśī es minimizar las demandas del cuerpo y dedicar nuestro tiempo al servicio del Señor mediante el canto o realizando servicios semejantes. Lo mejor que se puede hacer en los días de ayuno es recordar los pasatiempos de Govinda y escuchar Su santo nombre constantemente.
Ofrecer Respeto a los Árboles Banianos
En el Skanda Purāṇa se orienta que un devoto debe ofrecer agua a la planta de tulasī y a los árboles de āmalaka. Debe ofrecer respeto a las vacas y a los brāhmaṇas, y debe servir a los Vaiṣṇavas ofreciéndoles respetuosas reverencias y meditando en ellos. Todos estos procesos ayudarán al devoto a disminuir las reacciones por sus actividades pecaminosas pasadas.
Abandonar la Compañía de los No Devotos
Cierta vez, uno de Sus devotos casados Le preguntó al Señor Caitanya cuál debía ser el comportamiento general de un Vaiṣṇava. En este contexto, el Señor Caitanya contestó que un Vaiṣṇava debe siempre abandonar la compañía de los no devotos. Luego explicó que existen dos tipos de no devotos: una clase está en contra de la supremacía de Kṛṣṇa, y la otra es demasiado materialista. En otras palabras, aquellos que buscan el disfrute material y aquellos que se oponen a la supremacía del Señor son llamados avaiṣṇava, y su compañía debe evitarse estrictamente.
En el Kātyāyana-saṁhitā se afirma que, aunque uno se vea obligado a vivir en una jaula de hierro o en medio de un fuego ardiente, debe aceptar esa posición antes que vivir con no devotos que están completamente en contra de la supremacía del Señor. De manera similar, en el Viṣṇu-rahasya existe una declaración que dice que uno debería preferir abrazar una serpiente, un tigre o un caimán antes que asociarse con personas que son adoradores de diversos semidioses y que están impulsadas por los deseos materiales.
En las escrituras también se instruye que uno puede adorar a un determinado semidios si está deseoso de conseguir algún beneficio material. Por ejemplo, se le aconseja a uno adorar al dios sol si está deseoso de deshacerse de una condición enferma. Para conseguir una esposa hermosa, uno puede adorar a Umā, la esposa de Śiva, y a Sarasvatī para una educación avanzada. De manera similar, hay una lista en el Śrīmad-Bhāgavatam para los adoradores de todos los semidioses, según distintos deseos materiales. Pero todos estos adoradores, aunque parezcan muy buenos devotos de los semidioses, son todavía considerados no devotos. No pueden ser aceptados como devotos.
Los māyāvādīs (impersonalistas) dicen que uno puede adorar cualquier forma del Señor y que no importa porque de todos modos alcanza el mismo destino. Sin embargo, está claramente afirmado en el Bhagavad-gītā que quienes son adoradores de los semidioses finalmente solo alcanzarán los planetas de esos semidioses, mientras que aquellos que son devotos del Señor Mismo serán promovidos a la morada del Señor, el reino de Dios. Así que, en realidad estas personas adoradoras de semidioses han sido condenadas en el Gītā. Se describe que, debido a sus deseos lujuriosos, han perdido su inteligencia y por ello han adoptado la adoración de diferentes semidioses. Por eso, en el Viṣṇu-rahasya se condena enérgicamente a estos adoradores de semidioses, mediante la declaración que es mejor vivir con los animales más peligrosos que asociarse con estas personas.
Otra crítica es que una persona puede tener muchos discípulos, pero no debe actuar de manera que quede en deuda con alguno de ellos por alguna acción particular o favor. Y uno tampoco debe ser muy entusiasta en construir nuevos templos, ni debe ser entusiasta en leer diversos tipos de libros, salvo y excluyendo aquellos que conduzcan al avance del servicio devocional. Prácticamente, si uno lee cuidadosamente el Bhagavad-gītā, el Śrīmad-Bhāgavatam, las Enseñanzas del Señor Caitanya y este Néctar de la Devoción, eso le dará conocimiento suficiente para comprender la ciencia de la conciencia de Kṛṣṇa. No necesita tomarse la molestia de leer otros libros.
En el Séptimo Canto del Śrīmad-Bhāgavatam, Capítulo 13, verso 7, Nārada Muni, al discutir con Mahārāja Yudhiṣṭhira las diversas funciones de las diferentes órdenes de la sociedad, menciona especialmente las reglas para los sannyāsīs–aquellos que han renunciado a este mundo material. Quien ha aceptado la orden de vida de sannyāsa tiene prohibido aceptar como discípulo a quien no sea apto. Un sannyāsī debe examinar primero que nada si un posible estudiante busca sinceramente la conciencia de Kṛṣṇa. Si no es así, no debe aceptarlo. Sin embargo, la misericordia sin causa del Señor Caitanya es tal que le aconsejó a todos los maestros espirituales fidedignos el hablar de la conciencia de Kṛṣṇa por todas partes. Por lo tanto, siguiendo la línea del Señor Caitanya, incluso los sannyāsīs pueden hablar de la conciencia de Kṛṣṇa en todo lugar, y si alguien está seriamente inclinado a hacerse discípulo, el sannyāsī siempre lo acepta.
El punto central es que, sin aumentar el número de discípulos, no hay propagación del culto de la conciencia de Kṛṣṇa. Por ello, a veces, incluso a riesgo, un sannyāsī en la línea de Caitanya Mahāprabhu puede aceptar a una persona que no sea completamente apta para hacerse discípula. Más adelante, por la misericordia de un maestro espiritual tan fidedigno, el discípulo es gradualmente elevado. No obstante, si uno aumenta el número de discípulos únicamente por prestigio o falso honor, seguramente caerá de la cuestión de ejecutar la conciencia de Kṛṣṇa.
De manera similar, un maestro espiritual fidedigno no tiene motivos para leer muchos libros solo para mostrar su capacidad o para obtener popularidad dando conferencias en distintos lugares. Uno debe evitar todas estas cosas. También se declara que un sannyāsī no debe ser muy entusiasta en construir templos. Podemos ver en la vida de diversos ācāryas en la línea de Śrī Caitanya Mahāprabhu que no son muy entusiastas en construir templos. Sin embargo, si alguien se ofrece a brindar algún servicio, los mismos ācāryas reacios, alentarán la construcción de templos costosos por parte de tales servidores. Por ejemplo, a Rūpa Gosvāmī, Mahārāja Mansingh, el comandante en jefe del Emperador Akbar, le ofreció un favor, y Rūpa Gosvāmī le instruyó construir un gran templo para Govindajī, lo cual costó enormes cantidades de dinero.
Así, un maestro espiritual fidedigno no debe asumir personalmente ninguna responsabilidad de construir templos, pero si alguien tiene dinero y desea gastarlo en el servicio de Kṛṣṇa, un ācārya como Rūpa Gosvāmī puede utilizar el dinero del devoto para construir un templo costoso para el servicio del Señor. Desafortunadamente, ocurre que alguien que no está cualificado como maestro espiritual puede acercarse a personas adineradas para que contribuyan a la construcción de templos. Si dicho dinero es utilizado por maestros espirituales no cualificados para vivir cómodamente en templos costosos sin realmente hacer ningún trabajo de prédica, esto no es aceptable. En otras palabras, un maestro espiritual no necesita entusiasmarse demasiado en la construcción de templos simplemente en el nombre de un supuesto avance espiritual. Más bien, su primera y más importante actividad debe ser predicar. En este sentido, Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Gosvāmī Mahārāja recomendó que un maestro espiritual imprima libros. Si uno tiene dinero, en lugar de construir templos costosos, debería gastarlo en la publicación de libros autorizados en diferentes idiomas para propagar el movimiento de conciencia de Kṛṣṇa.
Franqueza en los Tratos Ordinarios
Existe una declaración en el Padma Purāṇa: “Las personas que están ocupadas en la conciencia de Kṛṣṇa no deben perturbarse por alguna ganancia o pérdida material. Incluso si hay alguna pérdida material, uno no debe perturbarse, sino siempre pensar en Kṛṣṇa dentro de sí mismo.” El significado es que toda alma condicionada siempre está absorta en pensar en actividades materialistas; debe liberarse de tales pensamientos y transferirse completamente a la conciencia de Kṛṣṇa. Como ya hemos explicado, el principio básico de la conciencia de Kṛṣṇa es pensar siempre en Kṛṣṇa. Uno no debe perturbarse por alguna pérdida material, sino, más bien, concentrar su mente en los pies de loto del Señor.
Un devoto no debe estar sujeto a la lamentación o a la ilusión. Existe la siguiente declaración en el Padma Purāṇa: “Dentro del corazón de una persona que está dominada por la lamentación o la ira, no hay posibilidad de que Kṛṣṇa se manifieste.”
Los Semidioses
Uno no debe volverse negligente en ofrecer el debido respeto a los semidioses. Puede que uno no sea devoto de los semidioses, pero eso no significa que deba ser irrespetuoso con ellos. Por ejemplo, un Vaiṣṇava no es devoto del Señor Śiva o del Señor Brahmā, pero tiene el deber de ofrecerles todo respeto a tales semidioses altamente posicionados. Según la filosofía Vaiṣṇava, uno debe ofrecer respeto incluso a una hormiga, por lo tanto, ¿qué necesidad hay de mencionar a personas tan exaltadas como el Señor Śiva o el Señor Brahmā?
En el Padma Purāṇa se dice, “Kṛṣṇa, o Hari, es el maestro de todos los semidioses, y por ello siempre es digno de adoración. Pero esto no significa que no se deba ofrecer respeto a los semidioses.”
No Causar Dolor a Ninguna Entidad Viviente
Esta es la declaración del Mahābhārata: “Una persona que no perturba ni causa dolor en la mente de ninguna entidad viviente, que trata a todos como un padre amoroso trata a sus hijos, cuyo corazón es tan puro, ciertamente se vuelve muy pronto favorecido por la Suprema Personalidad de Dios.”
En la llamada sociedad civilizada a veces hay protestas contra la crueldad animal, pero al mismo tiempo los mataderos regulares se mantienen siempre. Un Vaiṣṇava no es así. Un Vaiṣṇava nunca puede apoyar la matanza de animales ni siquiera causar dolor a ninguna entidad viviente.