Capítulo 51
Kṛṣṇa, el Ranchor
Cuando Mucukunda, el célebre descendiente de la dinastía Ikṣvāku, fue favorecido por el Señor Kṛṣṇa, circunvaló al Señor dentro de la cueva y luego salió. Al salir de la cueva, Mucukunda vio que la estatura de la especie humana se había reducido sorprendentemente a un tamaño de enanos. De manera similar, los árboles también se habían reducido mucho en tamaño, y Mucukunda pudo comprender inmediatamente que la era actual era Kali-yuga. Por lo tanto, sin desviar su atención, comenzó a viajar hacia el norte. Eventualmente llegó a la montaña conocida como Gandhamādana. Parecía que había muchos árboles en esta montaña, tales como sándalo y otros árboles florales, cuya fragancia ponía feliz a cualquiera que llegara allí. Decidió permanecer en esa región de la Montaña Gandhamādana para ejecutar austeridades y penitencias por el resto de su vida. Parece que este lugar está situado en la parte más septentrional de las Montañas Himalaya, donde se encuentra la morada de Nara-Nārāyaṇa. Este lugar aún existe y es llamado Badarikāśrama. En Badarikāśrama se ocupó en la adoración del Señor Kṛṣṇa, olvidando todo dolor y placer y las demás dualidades de este mundo material. El Señor Kṛṣṇa también regresó a las cercanías de la ciudad de Mathurā y comenzó a luchar con los soldados de Kālayavana y a matarlos uno tras otro. Después de esto, recogió todo el botín de los cuerpos muertos, y bajo Su dirección fue cargado en carretas tiradas por bueyes por hombres corpulentos y llevado de regreso a Dvārakā.
Mientras tanto, Jarāsandha atacó de nuevo Mathurā, esta vez con divisiones más grandes de soldados, sumando veintitrés akṣauhiṇīs.
El Señor Śrī Kṛṣṇa quería salvar Mathurā del decimoctavo ataque de las grandes divisiones militares del Rey Jarāsandha. Para prevenir una mayor matanza de soldados y atender otros asuntos importantes, el Señor Kṛṣṇa abandonó el campo de batalla sin luchar. En realidad, Él no tenía ningún miedo, pero fingió ser un ser humano ordinario asustado por la inmensa cantidad de soldados y recursos de Jarāsandha. Sin arma alguna abandonó el campo de batalla. Aunque Sus pies de loto eran tan suaves como los pétalos de la flor de loto, avanzó a pie por una distancia muy larga.
Esta vez, Jarāsandha pensó que Kṛṣṇa y Balarāma tenían mucho miedo de su poder militar y estaban huyendo del campo de batalla. Comenzó a seguirlos con todos sus carros, caballos e infantería. Consideraba a Kṛṣṇa y Balarāma seres humanos ordinarios, y trataba de calcular las actividades del Señor. Kṛṣṇa es conocido como Ranchor, lo cual significa “aquel que ha dejado el campo de batalla.” En India, especialmente en Gujarat, hay muchos templos de Kṛṣṇa conocidos como templos de Ranchorjī. Ordinariamente, si un rey abandona el campo de batalla sin luchar se le llama cobarde, pero cuando Kṛṣṇa ejecuta este pasatiempo, dejando el campo de batalla sin luchar, Él es adorado por el devoto. Un demonio siempre trata de calcular la opulencia de Kṛṣṇa, mientras que el devoto nunca trata de calcular Su fuerza y opulencia, sino que siempre se entrega a Él y Lo adora. Siguiendo los pasos de los devotos puros podemos saber que Kṛṣṇa, el Ranchorjī, no abandonó el campo de batalla porque tuviera miedo, sino porque tenía algún otro propósito. El propósito, como será revelado, era atender una carta confidencial enviada por Rukmiṇī, Su futura primera esposa. El acto de Kṛṣṇa de abandonar el campo de batalla es una exhibición de una de Sus seis opulencias. Kṛṣṇa es el supremamente poderoso, el supremamente rico, el supremamente famoso, el supremamente sabio, el supremamente hermoso; de manera similar, Él es el renunciante supremo. El Śrīmad-Bhāgavatam declara claramente que Él dejó el campo de batalla a pesar de tener amplia fuerza militar. Sin embargo, incluso sin Su milicia, Él solo habría sido suficiente para derrotar al ejército de Jarāsandha, tal como lo había hecho diecisiete veces antes. Por lo tanto, Su abandono del campo de batalla es un ejemplo de Su suprema opulencia de renunciación.
Después de recorrer una distancia muy larga, los dos hermanos fingieron estar muy cansados. Para mitigar Su fatiga subieron a una montaña muy alta, varios kilometros sobre el nivel del mar. Esta montaña se llamaba Pravarṣaṇa debido a la lluvia constante. La cumbre siempre estaba cubierta por nubes enviadas por Indra. Jarāsandha dio por sentado que los dos hermanos tenían miedo de su poder militar y se habían escondido en la cima de la montaña. Primero trató de encontrarlos, buscando durante mucho tiempo, pero cuando fracasó decidió atraparlos y matarlos prendiendo fuego alrededor de la cumbre. Por lo tanto, rodeó la cumbre con aceite y le prendió fuego. A medida que el incendio se extendía más y más, Kṛṣṇa y Balarāma saltaron desde la cima de la montaña hasta el suelo–una distancia de poco más de más de ciento cuarenta kilométros. Así, mientras la cumbre se consumía en llamas, Kṛṣṇa y Balarāma escaparon sin ser vistos por Jarāsandha. Jarāsandha concluyó que los dos hermanos habían sido reducidos a cenizas y que no había necesidad de continuar luchando. Pensándose exitoso en sus esfuerzos, abandonó la ciudad de Mathurā y regresó a su hogar en el reino de Magadha. Gradualmente Kṛṣṇa y Balarāma llegaron a la ciudad de Dvārakā, que estaba rodeada por el mar por todos sus lados.
Después de esto, Śrī Balarāma se casó con Revatī, hija del Rey Raivata, gobernante de la provincia de Ānarta. Esto se explica en el Noveno Canto del Śrīmad-Bhāgavatam. Después del matrimonio de Baladeva, Kṛṣṇa se casó con Rukmiṇī. Rukmiṇī era la hija del Rey Bhīṣmaka, gobernante de la provincia conocida como Vidarbha. Así como Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios, Vasudeva, Rukmiṇī es la suprema diosa de la fortuna, Mahā-Lakṣmī. De acuerdo con la autoridad del Caitanya-caritāmṛta, la expansión de Kṛṣṇa y Śrī Rādhārāṇī es simultánea; Kṛṣṇa se expande en diversas formas Viṣṇu-tattva, y Śrīmatī Rādhārāṇī se expande en diversas formas śakti-tattva mediante Su potencia interna, como múltiples formas de la diosa de la fortuna.
De acuerdo con la convención Védica, hay ocho clases de matrimonios. En el sistema matrimonial de primera clase, los padres de la novia y del novio arreglan la fecha del matrimonio. Luego, con el estilo de la realeza, el novio va a la casa de la novia, y en presencia de brāhmaṇas, sacerdotes y familiares, la novia es dada en caridad al novio. Además de esto, existen otros sistemas, tales como los matrimonios gandharva y rākṣasa. Rukmiṇī fue casada con Kṛṣṇa al estilo rākṣasa porque fue raptada por Él en presencia de Sus muchos rivales, como Śiśupāla, Jarāsandha, Śālva y otros. Mientras Rukmiṇī estaba siendo dada en caridad a Śiśupāla, fue arrebatada de la arena matrimonial por Kṛṣṇa, exactamente como Garuḍa arrebató la vasija de néctar de los demonios. Rukmiṇī, la única hija del Rey Bhīṣmaka, era exquisitamente hermosa. Era conocida como Rucirānanā, lo cual significa “aquella que tiene un hermoso rostro, expandiéndose como una flor de loto.”
Los devotos de Kṛṣṇa siempre están ansiosos por escuchar acerca de las actividades trascendentales del Señor. Sus actividades de luchar, raptar y huir del campo de batalla son todas trascendentales, estando en el plano absoluto, y los devotos toman un interés trascendental en escucharlas. El devoto puro no hace la distinción de que algunas actividades del Señor deban ser escuchadas y otras deban evitarse. Sin embargo, existe una clase de supuestos devotos conocidos como prākṛta sahajiyā que están muy interesados en escuchar acerca del rāsa-līlā de Kṛṣṇa con las gopīs, pero no acerca de Sus actividades de lucha con Sus enemigos. Ellos no saben que Sus actividades bélicas y Sus actividades amistosas con las gopīs son igualmente trascendentales, estando en el plano absoluto. Los pasatiempos trascendentales de Kṛṣṇa descritos en el Śrīmad-Bhāgavatam son saboreados por los devotos puros mediante una recepción auditiva sumisa. Ellos no rechazan ni una sola gota.
La historia del matrimonio de Kṛṣṇa con Rukmiṇī se describe de la siguiente manera. El Rey de Vidarbha, Mahārāja Bhīṣmaka, era un príncipe muy cualificado y devoto. Tenía cinco hijos y solo una hija. El primer hijo era conocido como Rukmī; el segundo, Rukmaratha; el tercero, Rukmabāhu; el cuarto y más joven, Rukmakeśa; y el quinto, Rukmamālī. Los hermanos tenían una joven hermana, Rukmiṇī. Ella era hermosa y casta y estaba destinada a casarse con el Señor Kṛṣṇa. Muchas personas santas y sabios, como Nārada Muni y otros, solían visitar el palacio del Rey Bhīṣmaka. Naturalmente, Rukmiṇī tuvo la oportunidad de hablar con ellos, y de esta manera obtuvo información acerca de Kṛṣṇa. Se le informó acerca de las seis opulencias de Kṛṣṇa, y simplemente al escuchar acerca de Él, deseó entregarse a Sus pies de loto y convertirse en Su esposa. Kṛṣṇa también había oído hablar de Rukmiṇī. Ella era el reservorio de todas las cualidades trascendentales: inteligencia, liberalidad, exquisita belleza y conducta recta. Kṛṣṇa, por lo tanto, decidió que ella era digna de ser Su esposa. Todos los miembros de la familia y familiares del Rey Bhīṣmaka decidieron que Rukmiṇī debía ser dada en matrimonio a Kṛṣṇa. Sin embargo, su hermano mayor, Rukmī, a pesar del deseo de los demás, arregló su matrimonio con Śiśupāla, un enemigo resuelto de Kṛṣṇa. Cuando Rukmiṇī, de hermosos ojos negros, oyó de este arreglo, inmediatamente se sintió muy abatida. Sin embargo, siendo hija de un rey, entendía la diplomacia política y decidió que no tenía sentido simplemente estar abatida. Debían tomarse algunas medidas inmediatamente. Después de cierta deliberación, decidió enviar un mensaje a Kṛṣṇa, y para no ser engañada, seleccionó a un brāhmaṇa cualificado como su mensajero. Tal brāhmaṇa cualificado siempre es veraz y es devoto de Viṣṇu. Sin demora, el brāhmaṇa fue enviado a Dvārakā.
Al llegar al portón de Dvārakā, el brāhmaṇa informó al portero de su llegada, y el portero lo condujo al lugar donde Kṛṣṇa estaba sentado en un trono de oro. Debido a que el brāhmaṇa tuvo la oportunidad de ser el mensajero de Rukmiṇī, fue lo suficientemente afortunado como para ver a la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, quien es la causa original de todas las causas. Un brāhmaṇa es el maestro espiritual de todas las divisiones sociales. El Señor Śrī Kṛṣṇa, para enseñar a todos la etiqueta Védica de cómo respetar a un brāhmaṇa, inmediatamente se levantó y le ofreció Su trono. Cuando el brāhmaṇa estuvo sentado en el trono de oro, el Señor Śrī Kṛṣṇa comenzó a adorarlo exactamente de la misma manera en que los semidioses adoran a Kṛṣṇa. De este modo, enseñó a todos que adorar a Su devoto es más valioso que adorarlo a Él Mismo.
A su debido tiempo, el brāhmaṇa tomó su baño, aceptó sus alimentos y descansó en una cama completamente adornada con suave seda. Mientras descansaba, el Señor Śrī Kṛṣṇa se acercó silenciosamente y, con gran respeto, puso las piernas del brāhmaṇa sobre Su regazo y comenzó a masajearlas. De esta manera, Kṛṣṇa apareció ante el brāhmaṇa y dijo, “Mi querido brāhmaṇa, espero que estés ejecutando los principios religiosos sin ninguna dificultad y que tu mente se encuentre siempre en una condición pacífica.” Las diferentes clases de personas en el sistema social están ocupadas en diversas profesiones, y cuando uno pregunta por el bienestar de una persona en particular, debe hacerlo sobre la base de la ocupación de esa persona. Por lo tanto, cuando uno pregunta por el bienestar de un brāhmaṇa, las preguntas deben formularse de acuerdo con su condición de vida para no perturbarlo. Una mente pacífica es la base para volverse veraz, limpio, ecuánime, autocontrolado y tolerante. Así, mediante la obtención del conocimiento y conociendo su aplicación práctica en la vida, uno llega a convencerse acerca de la Verdad Absoluta. El brāhmaṇa conocía a Kṛṣṇa como la Suprema Personalidad de Dios, y aun así aceptó el servicio respetuoso del Señor sobre la base de la convención social Védica. El Señor Śrī Kṛṣṇa estaba actuando exactamente como un ser humano. Perteneciendo a la división kṣatriya del sistema social, y siendo un muchacho joven, era Su deber mostrar respeto a tal brāhmaṇa.
El Señor Kṛṣṇa continuó: “Oh el mejor de todos los brāhmaṇas, siempre debes permanecer satisfecho, porque si un brāhmaṇa está siempre autosatisfecho no se desviará de sus deberes prescritos; y simplemente al mantenerse firme en sus deberes prescritos, todos, especialmente los brāhmaṇas, pueden alcanzar la suprema perfección de todos los deseos. Incluso si una persona es tan opulenta como el Rey del cielo, Indra, si no está satisfecha inevitablemente tiene que transmigrar de un planeta a otro. Tal persona nunca puede ser feliz bajo ninguna circunstancia; pero si la mente de una persona está satisfecha, incluso si está desprovista de su alta posición, puede ser feliz viviendo en cualquier lugar y en todas partes.”
Esta instrucción de Kṛṣṇa al brāhmaṇa es muy significativa. El sentido es que un verdadero brāhmaṇa no debe ser perturbado en ninguna situación. En esta era moderna de Kali-yuga, los llamados brāhmaṇas han aceptado la posición abominable de los śūdras o de personas inferiores a los śūdras, y aun así quieren pasar como brāhmaṇas cualificados. En realidad, un brāhmaṇa cualificado siempre se mantiene firme en sus propios deberes y nunca acepta los de un śūdra o de alguien inferior a un śūdra. En las escrituras autorizadas se aconseja que un brāhmaṇa puede, bajo circunstancias difíciles, aceptar la profesión de un kṣatriya o incluso de un vaiśya, pero nunca debe aceptar la profesión de un śūdra. El Señor Kṛṣṇa declaró que un brāhmaṇa nunca debe ser perturbado por ninguna condición adversa de la vida si se mantiene estrictamente en sus principios religiosos. En conclusión, el Señor Śrī Kṛṣṇa dijo: “Ofrezco Mis respetuosas reverencias a los brāhmaṇas y Vaiṣṇavas, porque los brāhmaṇas siempre están autosatisfechos, y los Vaiṣṇavas siempre están ocupados en actividades de bienestar real para la sociedad humana. Ellos son los mejores amigos de la gente en general; ambos están libres del falso egoísmo y siempre están en una condición mental pacífica.”
El Señor Kṛṣṇa entonces deseó saber acerca de los gobernantes (kṣatriyas) del reino del brāhmaṇa, por lo que preguntó si los ciudadanos del reino eran todos felices. La cualificación de un rey se juzga por el temperamento de la gente en el reino. Si ellos son muy felices en todos los aspectos, se entiende que el rey es honesto y está ejecutando correctamente sus deberes. Kṛṣṇa dijo que el rey en cuyo reino los ciudadanos son felices es muy querido para Él. Por supuesto, Kṛṣṇa podía entender que el brāhmaṇa había venido con un mensaje confidencial; por lo tanto dijo, “Si no tienes objeción, te doy permiso para hablar sobre tu misión.” Así, estando muy satisfecho por estos pasatiempos trascendentales con el Señor, el brāhmaṇa narró toda la historia de su misión para venir a ver a Kṛṣṇa. Sacó la carta que Rukmiṇī había escrito a Kṛṣṇa y dijo, “Estas son las palabras de la Princesa Rukmiṇī: ‘Mi querido Kṛṣṇa, Oh infalible y el más hermoso, cualquier ser humano que llega a escuchar acerca de Tu forma y pasatiempos trascendentales inmediatamente absorbe por sus oídos Tu nombre, fama y cualidades; así todos sus dolores materiales se disipan, y fija Tu forma en su corazón. Mediante tal amor trascendental por Ti, Te ve siempre dentro de sí mismo; y por este proceso todos sus deseos quedan cumplidos. De manera similar, yo he escuchado acerca de Tus cualidades trascendentales. Puedo ser desvergonzada al expresarme tan directamente, pero Tú has cautivado mi corazón. Puedes sospechar que soy una muchacha soltera, joven de edad, y dudar de mi firmeza de carácter, pero mi querido Mukunda, Tú eres el león supremo entre los seres humanos, la persona suprema entre las personas. Cualquier muchacha, aunque aún no haya salido de su casa, o cualquier mujer que sea de la más alta castidad, desearía casarse Contigo, cautivada por Tu carácter, conocimiento, opulencia y posición sin precedentes. Sé que Tú eres el esposo de la diosa de la fortuna y que eres muy bondadoso con Tus devotos; por lo tanto he decidido convertirme en Tu eterna sirvienta. Mi querido Señor, dedico mi vida y alma a Tus pies de loto. He aceptado a Tu Señoría como mi esposo elegido, y por lo tanto Te ruego que me aceptes como Tu esposa. Tú eres el supremamente poderoso, Oh el de ojos de loto. Ahora Te pertenezco. Si aquello que es agradable para que el león coma es quitado por el chacal, sería un asunto ridículo; por lo tanto Te ruego que inmediatamente te hagas cargo de mí antes de que Śiśupāla y otros príncipes como él me lleven. Mi querido Señor, en mi vida anterior quizá haya hecho obras de bienestar público como cavar pozos y plantar árboles, o actividades piadosas como realizar ceremonias rituales y sacrificios y servir al maestro espiritual superior, a los brāhmaṇas y Vaiṣṇavas. Por estas actividades, quizá haya complacido a la Suprema Personalidad de Dios, Nārāyaṇa. Si es así, entonces deseo que Tú, Señor Kṛṣṇa, hermano del Señor Balarāma, por favor vengas aquí y tomes mi mano para que no sea tocada por Śiśupāla y compañía.’”
El matrimonio de Rukmiṇī con Śiśupāla ya estaba arreglado; por lo tanto ella sugirió que Kṛṣṇa la secuestrara para que esto pudiera cambiarse. Este tipo de matrimonio, en el cual la muchacha es raptada por la fuerza, se conoce como rākṣasa y se practica entre los kṣatriyas, o la clase administrativa y marcial de hombres. Debido a que su matrimonio ya estaba arreglado para realizarse al día siguiente, Rukmiṇī sugirió que Kṛṣṇa fuera allí de manera encubierta para raptarla y luego luchar con Śiśupāla y sus aliados como el Rey de Magadha. Sabiendo que nadie podía vencer a Kṛṣṇa y que Él ciertamente saldría victorioso, se dirigió a Él como Ajita–el invencible. Rukmiṇī le dijo a Kṛṣṇa que no se preocupara de que muchos de sus familiares, incluidas otras mujeres, pudieran resultar heridos o incluso muertos si la lucha ocurría dentro del palacio. Como un rey de un páis piensa en formas diplomáticas de lograr su objetivo, de manera similar Rukmiṇī, siendo hija de un rey, fue diplomática al sugerir cómo podía evitarse esta matanza innecesaria e indeseable.
Ella explicó que era la costumbre de su familia visitar el templo de la diosa Durgā, la deidad de su familia, antes de un matrimonio. (Los reyes kṣatriyas eran en su mayoría firmes Vaiṣṇavas, que adoraban al Señor Viṣṇu en la forma de Rādhā-Kṛṣṇa o Lakṣmī-Nārāyaṇa; aun así, para su bienestar material solían adorar a la diosa Durgā. Sin embargo, nunca cometían el error de aceptar a los semidioses como el Señor Supremo en el mismo nivel que Viṣṇu-tattva, como hacen algunas personas menos inteligentes.) Con el fin de evitar la matanza innecesaria de sus familiares, Rukmiṇī sugirió que lo más fácil sería que Él la raptara mientras iba del palacio al templo o mientras regresaba a casa.
Ella también explicó a Kṛṣṇa por qué estaba tan ansiosa de casarse con Él, aunque su matrimonio debía realizarse con Śiśupāla, quien también era cualificado, siendo hijo de un gran rey. Rukmiṇī dijo que no consideraba a nadie superior a Kṛṣṇa, ni siquiera al Señor Śiva, quien es conocido como Mahādeva, el más grande de todos los semidioses. El Señor Śiva también busca el placer del Señor Kṛṣṇa para liberarse de su enredo en la cualidad de la ignorancia dentro del mundo material. A pesar de que el Señor Śiva es la más grande de todas las grandes almas, mahātmās, lleva sobre su cabeza el agua purificadora del Ganges, que emana de un agujero de este universo material hecho por el dedo del pie del Señor Viṣṇu. El Señor Śiva está a cargo de la cualidad material de la ignorancia, y para mantenerse en una posición trascendental siempre medita en el Señor Viṣṇu. Por lo tanto, Rukmiṇī sabía muy bien que obtener el favor de Kṛṣṇa no era una tarea fácil. Si incluso el Señor Śiva debe purificarse para este propósito, ciertamente sería difícil para Rukmiṇī, quien era solo la hija de un rey kṣatriya. Así deseaba dedicar su vida a observar austeridades y penitencias severas, como el ayuno y la privación de comodidades corporales. Si no era posible en esta vida ganar el favor de Kṛṣṇa mediante estas actividades, estaba dispuesta a hacerlo vida tras vida. En el Bhagavad-gītā se dice que los devotos puros del Señor ejecutan servicio devocional con gran determinación. Tal determinación, como la mostrada por Rukmiṇīdevī, es el único precio para comprar el favor de Kṛṣṇa y es el camino hacia el éxito supremo en la conciencia de Kṛṣṇa.
Después de explicar la declaración de Rukmiṇīdevī a Kṛṣṇa, el brāhmaṇa dijo: “Mi querido Kṛṣṇa, jefe de la dinastía Yadu, he traído este mensaje confidencial para Ti de Rukmiṇī; ahora lo pongo ante Ti para Tu consideración. Después de deliberar adecuadamente puedes actuar como desees, pero si quieres hacer algo, debes hacerlo de inmediato. No queda mucho tiempo para actuar.”
Así termina el significado Bhaktivedanta del Quincuagésimo Primer Capítulo de Kṛṣṇa, “Kṛṣṇa, el Ranchor.”